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» Clarin
Fecha: 01/04/2026 23:59
El presidente Donald Trump utilizó este miércoles por primera vez el horario de máxima audiencia para anunciar formalmente en un discurso en la Casa Blanca que la ofensiva de EE.UU. e Israel sobre Irán es una gran victoria y que está cerca de su finalización, aunque afirmó que continuará con los ataques por al menos dos o tres semanas más Las palabras de Trump pintan un panorama triunfante, a pesar de que Teherán resiste más de lo que el jefe de la Casa Blanca esperaba, mientras mantiene bloqueado el estratégico estrecho de Ormuz, donde circula el 20% del petróleo mundial, y el presidente iraní lo desafía públicamente. Trump hizo el anuncio en un contexto interno muy complicado y por eso busca una salida a este conflicto que se volvió mucho más complejo de lo que había previsto, con el precio del petróleo que golpea con fuerza los surtidores de Estados Unidos y con encuestas que muestran que la oposición a la guerra entre los estadounidenses es cada vez más profunda. Un panorama muy preocupante para el republicano cuando se aproximan las elecciones legislativas de noviembre. Pero a la vez no quiere parecer como alguien que abandona el campo de batalla y entonces busca una narrativa victoriosa. En una señal de que el discurso no conformó a los mercados, que esperaban que Trump anunciara formalmente el fin de la guerra, las bolsas asiáticas cayeron tras el mensaje y el petróleo subió, mientras que el mercado futuro de Europa se mostró en rojo. En un discurso que duró 18 minutos, Trump señaló que Irán está diezmado, pero a pesar de eso el ritmo de los bombardeos estadounidenses no disminuiría, aunque sugirió que la guerra podría terminar próximamente: Esta noche puedo afirmar que estamos bien encaminados para completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve. Y agregó: Vamos a atacarlos con muchísima fuerza en las próximas dos o tres semanas. Los haremos retroceder a la Edad de Piedra, que es el lugar al que pertenecen. Mientras tanto, las conversaciones continúan, dijo. Si durante este período no se llegara a un acuerdo, tenemos la mira puesta en objetivos claves. Si no hay acuerdo, golpearemos con gran contundencia todas y cada una de sus centrales de generación eléctrica, y probablemente lo haremos de manera simultánea, advirtió el presidente, quien esta mañana había afirmado que Irán le pidió a Estados Unidos un alto el fuego. Luego, el régimen lo desmintió. Trump aseguró que su ejército está "desmantelando la capacidad del régimen de Irán" que era una amenaza para su país. "Esto significa eliminar la Armada iraní, que ahora está completamente destruida", agregó. Trump dijo además que cuando termine el conflicto el estrecho de Ormuz se reabrirá naturalmente y que los precios de la energía caerán enseguida cuando termine la guerra, pero esa idea no es compartida por los expertos. Les pidió a los países de la OTAN que ellos se encarguen de reabrir el estrecho. Trump ha sugerido en los últimos días que podría intentar retirarse de la organización pero no dijo nada de eso en su discurso. Irse de la OTAN es complicado: en 2023, el Congreso aprobó una ley que prohíbe a cualquier comandante en jefe tomar tal medida sin la aprobación de dos tercios del Senado o la aprobación de leyes separadas. Trump intentó minimizar la duración de la ofensiva en Irán, comparándola con los años en que Estados Unidos estuvo envuelto en la Segunda Guerra Mundial, Irak y otras grandes guerras. "Estamos en esta operación militar, tan poderosos, tan brillantes contra uno de los países más poderosos durante 32 días", dijo. Cuando la Operación Furia Epica lanzada el 28 de febrero junto con Israel ya lleva más de un mes y no parece tener haber negociaciones fructíferas entre las partes, Trump comenzó a deslizar en las últimas horas en redes sociales y en comentarios públicos algunas señales de que busca salida a esta guerra que lo complica internamente. Aunque Trump ha hecho varias declaraciones públicas afirmando que las negociaciones con Irán han tenido grandes progresos, hay pocas pruebas de que ambos países estén cerca de un acuerdo y algunos en el régimen iraní siguen insistiendo en que no hay conversaciones en absoluto. Mientras tanto, el precio del barril superó la barrera de los 100 dólares. Aunque el presidente no ha descartado ordenar una ofensiva terrestre para restablecer la navegación abierta a través del estrecho, en los últimos días ha empezado a culpar a los aliados europeos por no hacer más para aliviar ese cuello de botella que ha elevado los precios del petróleo en el mundo, pero sobre todo en EE.UU, donde el combustible escaló más de un dólar por galón, llegando a un promedio de 4 dólares en el país, con picos de más de 6 en zonas como Manhattan. Cuando los estadounidenses transitan en auto unos 1.600 km en promedio por mes, el costo para el bolsillo se vuelve una pesadilla. El discurso del presidente sucedió mientras otros 2.500 marines estadounidenses llegan al Golfo para sumarse a las 50.000 tropas en el lugar, para una posible incursión terrestre que los expertos consultados por Clarín vaticinan que llevará a una escalada más peligrosa (ver aparte). Pero busca sobre todo calmar las preocupaciones de los votantes y la inquietud de Wall Street sobre los mercados energéticos y los efectos secundarios del cierre del estrecho, como la ruptura de la cadena de suministros, el alza de precios y el freno de la economía global. Trump necesita mostrar una narrativa triunfante, mientras ve cómo resolver el tema en la mesa de negociaciones. Es que las encuestas lo aprietan demasiado. Un sondeo de CNN publicado horas antes del discurso señaló que un 66% de los estadounidenses rechaza la guerra en Irán, 7 puntos más que cuando se inició la ofensiva y un 68% se opone a una ataque terrestre por parte de EE.UU El 71%, además, cree que el Congreso debería oponerse a un pedido de 200.000 millones adicionales para la guerra. Otro dato es clave de cara a las legislativas: solo el 17% cree que la guerra y la seguridad nacional es el tema más importante que enfrenta el país, mientras que un 40% dice que la economía, el trabajo y el costo de vida es la prioridad. Poco antes del discurso, el presidente Masoud Pezeshkian se mostró desafiante y buscó sembrar dudas en el país rival al publicar una carta dirigida al pueblo estadounidense (y no a Trump). Escribió que Israel "manipuló" a Estados Unidos para entrar en la guerra, algo que el republicano ha negado. "¿Acaso no es cierto que Israel, al crear una amenaza iraní, trata de distraer la atención del mundo de sus crímenes contra los palestinos?", preguntó Pezeshkian. Y golpeó a Trump donde más le duele: "¿Realmente 'Estados Unidos primero' está entre las prioridades actuales del gobierno?", se preguntó, en alusión a la política America First que había prometido el republicano en su campaña, en la que dijo que se enfocaría en la política interna y no se sumaría a guerras lejanas. Sobre la firma Newsletter Clarín
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