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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 01/04/2026 19:35
La influencer relató que decidió irse de su departamento en Belgrano tras vivir episodios paranormales relacionados con la figura de su padre, Ricardo Fort, fallecido en 2013 (Lo del Pollo/ YouTube) El relato de Marta Fort sobre experiencias paranormales vinculadas a su padre, Ricardo Fort, sorprendió en una entrevista. La influencer e hija del empresario fallecido el 25 de noviembre de 2013 narró que, tras la muerte de su padre, comenzó a vivir episodios extraños en el departamento de Belgrano que compartía con su hermano mellizo, Felipe. Martita explicó que, durante varios años, convivió con una energía en su hogar, que vinculó directamente con una presunta presencia espiritual de su padre. Era como una energía, yo siento, que se destrabó una vez que murió mi viejo. Pasaban distintas cosas, que tenían que ver con él, relató en una charla con el Pollo Álvarez (Lo del Pollo, YouTube). A lo largo de la entrevista, la influencer detalló que varias personas que trabajaban en su casa aseguraron haber visto a El Comandante en distintos sectores del edificio. Explicó que, por ejemplo, si hablaban de su padre, se cortaba la luz de manera repentina. Había gente de mi casa que decía que lo vio en carne y hueso después de que falleció, afirmó. Entre los testimonios más llamativos, mencionó el caso del encargado del edificio, quien sostuvo haber visto la figura de Ricardo Fort al lado de un auto estacionado. El otro lo vio al lado del ascensor en el palier, agregó, ante la sorpresa del conductor. Marta, por su parte, mencionó que ella no vivió ninguna de esas experiencias, pero que tuvo situaciones particulares. Yo nunca lo vi a él, pero sí escuchaba pasos. No me asustaba porque todos entendíamos que tenía algo que ver con él, explicó durante la conversación. Para Marta, estos sucesos no representaban necesariamente un motivo de miedo, pero sí generaron incomodidad en el día a día. Remarcó que la reiteración de estos episodios la impulsó a tomar una decisión drástica. Al ser consultada por el conductor, reconoció: Me mudé por eso, sí. La influencer explicó que la convivencia con esos fenómenos se volvió insostenible y optó por dejar el departamento donde había crecido junto a su familia. Hace una semana, la joven heredera de Ricardo Fort volvió a marcar límites ante quienes cuestionan sus decisiones sobre el estudio y el trabajo, dejando claro que su camino responde solo a sus propias elecciones. Durante una transmisión en vivo, Marta no eludió la consulta de un seguidor que le preguntó por qué no cursaba una carrera universitaria. Su respuesta fue directa y sin rodeos: No, chicos, no estudio nada. ¿Algún problema? La put... que lo parió, respondió, incómoda con la crítica y haciendo que su frase se viralizara rápidamente. A continuación, amplió su postura con claridad: No estudio nada, hago lo que quiero, me dedico a lo que quiero, por suerte. Y tampoco es que estoy enfocada en trabajar de algo que necesite estudiar. El día que sí, estudiaré, pero ahora no, subrayó, reafirmando su derecho a decidir sobre su futuro y estableciendo un límite frente a las presiones externas. El año pasado la joven contó cómo aprendió a filtrar a sus amistades. Yo, por ejemplo, antes tenía la costumbre de pagar siempre y ya se fueron dando situaciones en las que mis amigos decían: ¿Para qué salgo con la billetera?, aseguró. Entonces, no llevaban ni la billetera y hubo veces en las que yo dije: Che, ¿alguien pone? y me respondían: No, No traje la billetera, no traje. Yo he estado en mesas grandes en las que llegaba la cuenta y todos me veían a mí como diciendo: Bueno, poné la tarjeta. La influencer remarcó que durante una etapa aceptó con naturalidad ese rol, en parte por su situación económica y en parte por no objetar el comportamiento de su entorno: En ese momento ni me quejaba. En ese momento decía: Bueno, está bien, yo tengo otra realidad, entonces es lo que me toca. Sin embargo, a medida que fue procesando el impacto de este tipo de vínculos, se permitió cuestionar la dinámica: Y después dije: ¿Por qué me toca? Yo no soy madre de nadie. Esto la llevó a cambiar su actitud: Empecé a tener otras actitudes y de las 300 personas con las que me podía sentar en una mesa se fueron apagando, se fueron cayendo.
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