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Fecha: 01/04/2026 09:40
La salud mental es algo de lo que se viene hablando desde hace mucho tiempo. Ahora un informe de la Universidad de Buenos Aires dio a conocer diversas cifras sobre el estado psicológico de la población argentina, así como también el acceso a los tratamientos y temas como el descanso y el uso de tecnologías digitales que pueden afectar la parte emocional. De la investigación, participaron 2.213 personas que respondieron a un cuestionario online donde debían indicar edad, género, nivel educativo, región donde se vive y percepción de clase social, mientras que la misma incluyó escalas estandarizadas para evaluar síntomas psicológicos, ansiedad, depresión y riesgo suicida, además de un extenso apartado sobre hábitos cotidianos y uso de redes sociales e inteligencia artificial. El estudio estuvo a cargo del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) y reveló que el 6,5% de la población argentina enfrenta riesgo de un trastorno mental y que el 29,15% de los participantes está en tratamiento psicológico, mientras que entre quienes no lo están, el 50,05% considera que lo necesita pero no puede acceder. En tanto, indicó que el grupo de 18 a 29 años presenta el mayor riesgo suicida, superando al de las personas de 60 años o más, mientras que los jóvenes también manifiestan la mayor prevalencia de ansiedad y síntomas depresivos, lo que se repite entre quienes señalaron ser parte de sectores sociales bajos, por lo que el informe señala: A menor nivel socioeconómico y menor edad, mayor ansiedad y depresión. Porcentajes similares a los de la época de la pandemia Según se indicó en el estudio, el porcentaje de la muestra actual es similar al de los primeros meses de la pandemia, lo que significa que podríamos estar acercándonos a los porcentajes previos a la pandemia. Además, el 58,69% de los participantes presenta alteraciones del sueño y el 52,40% considera que está atravesando una crisis vital. En relación a la salud mental, entre los principales obstáculos se encuentra la imposibilidad de pagar el tratamiento, lo que encabeza la lista con un 43,44%, seguido de limitaciones de horarios, falta de cobertura por parte de obra social o prepagas y la escasez de opciones gratuitas, mientras que la modalidad presencial se mantiene apenas por encima de la virtual (54,47% vs 45,52%). Qué ocurre con el descanso y el sexo El descanso es una parte fundamental en la vida de las personas y en el informe se destacó que el 58,69% de los encuestados manifestó tener problemas frecuentes u ocasionales para dormir, mientras que solo el 22,29% no tiene dificultades para conciliar el sueño. Con respecto al nivel de satisfacción sexual, el 15,80% de los participantes se encuentra muy satisfecho, el 17,45% algo satisfecho, el 40,95% ni satisfecho ni insatisfecho, mientras que el 12,65% algo insatisfecho y el 13,15% muy insatisfecho. Cuando se les preguntó a los participantes qué hacen cuando experimentan malestar psicológico o tienen problemas emocionales, las respuestas fueron: el 40,87% dialoga con amigos/as, el 28,80% recurre a un profesional psicólogo/a, el 21,28% hace algún deporte, el 18,67% toma medicación, el 16,79% practica el rezo y el 6,02% consume alcohol. En cuanto a la crisis vital, el 35,85% de los participantes considera que se encuentra atravesando una, mientras que en relación al tipo de crisis, el 55,91% señaló estar atravesando una crisis económica (por ejemplo, ingresos bajos, deudas), el 52,40% mencionó una crisis vital y el 36,37%, una crisis familiar. Luego se mencionaron: crisis de pareja, duelo, vocacional, identidad, por violencia de diferentes tipos (familiar, género, laboral) y migración. Redes sociales e inteligencia artificial (IA) En relación con el uso de tecnologías digitales en la vida cotidiana, el 97,19% de los participantes reportó utilizar redes sociales, mientras que el 58,98% indicó utilizar herramientas de inteligencia artificial y el 92,63% preferiría hablar con un profesional humano de salud mental antes de contactar a una IA. Lee también: Los innumerables efectos negativos de la rumiación mental en la salud Por su parte, las personas que preferirían hablar con una IA antes que con un profesional humano de salud mental (7,37% de la muestra) presentan mayores niveles de sufrimiento psicológico en todas las escalas evaluadas: riesgo suicida, ansiedad, depresión y severidad general. En términos generales, el uso habitual de IA se asocia con un aumento de la sintomatología ansiosa y del malestar emocional, aunque no hay diferencias significativas en síntomas depresivos respecto a quienes no la usan.
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