31/03/2026 20:33
31/03/2026 20:30
31/03/2026 20:29
31/03/2026 20:29
31/03/2026 20:29
31/03/2026 20:29
31/03/2026 20:29
31/03/2026 20:29
31/03/2026 20:28
31/03/2026 20:25
» TN
Fecha: 31/03/2026 18:58
Lo que parecía una jornada más de calor húmedo en Mar del Plata, con temperaturas que rondaban los 26 grados, terminó convirtiéndose en un caos en cuestión de minutos. Un episodio de lluvia intensa, que duró apenas siete minutos, fue suficiente para provocar anegamientos severos en distintos puntos de la zona sur de la ciudad. El fenómeno tomó por sorpresa a vecinos y automovilistas, pese a que el Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta a corto plazo ante la posibilidad de tormentas fuertes. Sin embargo, la magnitud del impacto quedó evidenciada rápidamente: calles convertidas en ríos, autos parcialmente y en algunos casos totalmente cubiertos por el agua, y dificultades para circular incluso en avenidas principales. Leé también: Pobreza infantil: la cifra que dejó el último semestre de 2025 en la Argentina, según el Indec Las áreas más afectadas incluyeron sectores como Punta Mogotes, el puerto, el Faro, Bosque Peralta Ramos y arterias clave como Juan B. Justo, Edison y Vértiz. En esas zonas, la acumulación de agua fue casi inmediata, lo que dejó en evidencia las limitaciones del sistema de drenaje ante precipitaciones intensas en lapsos tan cortos. De acuerdo con fuentes de Defensa Civil, la tormenta se caracterizó principalmente por la gran cantidad de agua caída en pocos minutos. A diferencia de otros temporales, no se registraron ráfagas de viento significativas ni actividad eléctrica intensa, lo que evitó daños estructurales como voladuras de techos o caída de árboles. Aun así, el efecto del agua fue suficiente para generar complicaciones importantes. En medio de la emergencia, algunos vecinos que -lejos del dramatismo-, decidieron aprovechar la situación, salieron a las calles con kayaks, tablas de surf y gomones. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostraron tanto el ingenio como la resignación ante un problema recurrente. Otros, en cambio, intentaban desesperadamente salvar sus vehículos. Se vieron maniobras improvisadas para retirar autos de zonas inundadas o evitar que el agua ingresara a los motores, en medio de calles completamente colapsadas. El contraste dentro de la ciudad también fue notorio. Mientras la zona sur sufría las consecuencias más severas, en sectores del centro y el norte la lluvia fue mucho más moderada y no generó mayores inconvenientes. Esta disparidad refuerza la idea de que ciertos barrios son especialmente vulnerables ante este tipo de eventos. Según las previsiones oficiales, las condiciones de inestabilidad podrían continuar en la región, afectando también a localidades cercanas como Batán, Balcarce y Miramar. En ese contexto, el episodio en Mar del Plata funciona como una advertencia: en apenas minutos, el clima puede transformar por completo la rutina urbana.
Ver noticia original