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» Clarin
Fecha: 31/03/2026 18:49
La abogada santiagueña Agostina Paez, quien pasó dos meses detenida en Brasil acusada de injuria racista, logró este martes ser liberada de la tobillera que la mantenía recluida en un departamento en Río de Janeiro y tras pagar una caución podrá regresar a la Argentina, ni bien complete algunos trámites formales. Un día después de que la Justicia de Río de Janeiro admitiera un habeas corpus presentado por la defensora Carla Junqueira, la argentina Páez pagó una caución de alrededor de 97 mil reales, unos 19 mil dólares, lo que permitió que le quitaran el dispositivo de control electrónico. Un certero corte efectuado por un oficial de justicia con una especie de tijera de podar partió la pulsera plástica de la tobillera y dejó atrás los más de dos meses de arresto que pasó la joven santiagueña, que se encontraba en Río de Janeiro como turista con un grupo de amigas cuando protagonizó el incidente con un grupo de empleados de un bar que se burló de ellas con gestos obscenos. Con el pago de la caución, la justicia carioca levantó las medidas cautelaras y habilitó el libre desplazamiento de Páez, de 29 años, quien ahora debe completar algunos trámites ante Migraciones y buscar un vuelo para poder regresar a la Argentina. Entre los vuelos directos a Ezeiza, había uno disponible para esta noche y varios para el miércoles en distintos horarios. En las redes sociales, ni Páez ni sus familiares se manifestaron al respecto. De acuerdo a lo dispuesto por la Octava Cámara Criminal del Tribunal, el magistrado desembargador Luciano Silva Barreto rechazó las restricciones del juez de primera instancia, que la mantenía bajo vigilancia dentro del territorio brasileño incluso después de concluida la fase de recolección de pruebas. La decisión de ese Tribunal consideró que mantenerla en detención forzada no tenía fundamento procesal y constituía un "constrangimiento ilegal flagrante". El magistrado destacó que "su permanencia en Brasil (...) se convirtió en un fin en sí misma, desprovista de cualquier utilidad procesal". Y, remarcó que cada día que la abogada estuvo en Brasil contra su voluntad configuraba "una violación continua y progresiva de su derecho de ir y venir" libremente. Desde el 14 de enero, cuando intervino la justicia ante la denuncia de los trabajadores del bar la joven santiagueña quedó detenida, con casi nula aparición en los medios para poder afianzar su defensa, hasta que en las últimas semanas cambió de abogado y estrategia. "Estoy desesperada, desbordada, sufriendo un montón", dijo en los últimos días, mientras esperaba revertir la situación que se había complicado por desmedidos pedidos de indemnización que ahora la justicia dejó atrás. Newsletter Clarín
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