Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Nadia Podoroska jugó un partido oficial tras 441 días de inactividad por lesión

    » La Nacion

    Fecha: 31/03/2026 15:09

    Nadia Podoroska jugó un partido oficial tras 441 días de inactividad por lesión La tenista rosarina, semifinalista en Roland Garros 2020, reapareció en un torneo en Junín después de 14 meses en los que lidió con incertidumbre y viejos fantasmas - 6 minutos de lectura' Después de 441 días, Nadia Podoroska volvió a jugar oficialmente un partido de tenis. La rosarina de 29 años, semifinalista en Roland Garros 2020, el resultado más resonante del tenis femenino argentino en los últimos años, lidió durante más de una temporada completa con una lesión en el hombro, que fue derivando sucesivamente en distintas molestias y afectaciones físicas que la obligaron también, a lo largo de estos 14 meses, a una búsqueda constante de soluciones y batallas. Por eso tuvo que empezar de cero, muy lejos de aquella élite a la que perteneció cuando ocupó el puesto 36° del ranking mundial de la WTA. Fue en Junín, en el W35 correspondiente al circuito de la ITF, ante otra argentina, Lourdes Ayala, de 19 años, a la que venció por 6-4 y 6-2 en una jornada agobiante de humedad y calor. Para Nadia Podoroska, sin embargo, su aparición en cancha no es solo un resultado positivo con el que avanzó de ronda. Es el punto final de un tiempo de incertidumbre desgastante. El 13 de enero de 2025 se presentó en la cancha 5 del complejo de Melbourne Park, por la primera ronda del Australian Open y cayó, siendo la 96° del ranking, sin atenuantes ante la 20° del mundo y campeona de Grand Slam, la checa Karolína Muchova. Ese fue el punto final de una etapa en la que las lesiones la venían molestando desde hacía rato. Y lo que presupuso como unas semanas de recuperación fueron 14 meses. Incluso, la rosarina, que irrumpió en el circuito profesional con 14 años, viajó a la Argentina para consultar a sus médicos y volvió a Alicante, donde reside desde 2019, para continuar con sus rutinas. La recuperación no llegó y de nuevo en julio se instaló en Buenos Aires, en la búsqueda de respuestas profesionales, más consultas médicas con expertos en el tema, de consultorio en consultorio, de estudio en estudio y en lo posible (tras escuchar tantas experiencias) evitar quirófanos. Llegó con una valija y un raquetero, porque de nuevo supuso unas semanas de vuelta a la competencia y nuevamente, el revés de la no evolución. Desde entonces, Nadia está en el país trabajando con un pequeño equipo local que armó lejos de España, pero a la vez alimentándose del combustible emocional de tener a su familia y amigos cerca. Lo que antes era una visita una vez al año, esta vez es una residencia de tiempo indeterminado. En el medio se entrenó cada día, pero con la dureza de no hacer lo que más le gusta: estar adentro de la cancha. Recién pudo volver a agarrar una raqueta en noviembre pasado, es decir, 10 meses después de aquel partido con Muchova en el Australian Open. De a poco, con saltos hacia adelante y hacia atrás fue entrando en ritmo y admitiendo la posibilidad de esta vuelta. Con toda la implicancia de la presión, ajena y propia, y el condimento de la confianza, a veces en alza, a veces más diezmada. Este martes, cuando ingresó a la cancha 1 del ITF de Junín, lejos de las luces de los mejores escenarios, se la vio seria, concentrada, pero también viviendo el momento. Es que, quizás ahí, en la lucha incesante con la mente, esté la batalla más cruel de llevar adelante. Luli Ayala, santafesina como ella, aprovechó los primeros instantes del partido, tomó rápida ventaja (3-0), pero luego sufrió la natural diferencia de jerarquía. Esta Nadia, definitivamente aún muy lejos de su mejor versión, tiene la experiencia y el recorrido que le pueden permitir avanzar mientras construye y vuelve a confiar. Si bien a lo largo de su carrera lidió muchas veces con lesiones importantes, este tiempo de inactividad no tenía antecedentes. Hacia fines de 2018, antes de irse a vivir a España, deseaba a fin de año tener buena salud, porque las molestias físicas no la habían dejado competir demasiado. De pensar en no poder volver a jugar nunca más pasó a brillar en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, cuando al conseguir la medalla dorada se clasificó a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (que luego se hicieron en 2021 por la pandemia), y en septiembre de la misma temporada consiguió el resultado más resonante del tenías femenino de los últimos (al menos) 10 años. Fue semifinalista de Roland Garros cayendo en esa instancia ante la inmediatamente futura N° 1, la polaca Iga Swiatek, y tras jugar un partido perfecto de cuartos de final en la mismísima Philippe Chatrier, donde venció por 6-2 y 6-4 a la tercera preclasificada, la ucraniana Elina Svitolina. Al año siguiente se anotó más triunfos resonantes: ante Petra Kvitova en Australia y ante uno de sus faros y leyenda del tenis, Serena Williams, a la que venció ni más ni menos que en el Masters 1000 de Roma. Tiempo después, se empezó a encontrar con las sombras de ese espejo: más presiones, más expectativas propias y ajenas, más lesiones y hasta derrotas impensadas. De todos modos, volvió a llevar la bandera del tenis femenino argentino a unos Juegos Olímpicos, jugando tres modalidades en París 2024, pero no así en el equipo de Billie Jean King Cup, en el que no pudo volver a ganar un partido desde 2021 y que integró poco en el último tiempo, especialmente por no sentirse al 100%. Esta victoria ante Luli Ayala es para Nadia Podoroska tan relevante como aquellas. Sin grandes reflectores, sin cámaras de televisión (apenas las de un streaming), sin tribunas llenas de gente ni banderas. Sin las comodidades de un vestuario de élite, sin grandes figuras, con las mangueras de riego ahí visibles al costado de la chancha. Pero evidentemente resonante. Nunca había vivido un tiempo tan largo de incertidumbre ni de tantas luchas internas, de procesos dolorosos y simultáneos. Nunca había vuelto a pensar que tal vez no podría volver. Este miércoles en Junín irá ante la mexicana Victoria Rodríguez, séptima favorita. Aunque esa es otra historia. Porque consumó el regreso y eso fue un paso enorme en sí mismo. 441 días después.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por