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Caseros » Genesis 24
Fecha: 31/03/2026 13:00
En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Colorrectal, que se conmemora cada 31 de marzo, se recuerda la importancia del diagnóstico temprano de una de las enfermedades oncológicas más frecuentes y, a la vez, prevenibles. En Argentina, el cáncer de colon ocupa el segundo lugar en incidencia, con más de 15 mil casos nuevos y más de 7 mil muertes anuales. Entre Ríos, a través del Ministerio de Salud, adhiere al programa nacional de Prevención y Detección Temprana del Cáncer Colorrectal, con el objetivo de reducir la incidencia y mortalidad. Para ello, se trabaja en la organización de la red provincial de detección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento, así como en la implementación de estrategias de búsqueda activa desde el primer nivel de atención. Desde el Instituto Provincial del Cáncer se indicó que el acceso a la colonoscopía continúa siendo un desafío, por lo que la principal estrategia de tamizaje es la detección de sangre oculta en materia fecal, con periodicidad bianual. Ante un resultado positivo, se realiza la correspondiente videocolonoscopía. Asimismo, se prioriza este estudio en personas con síntomas o antecedentes familiares. La implementación de estas acciones se desarrolla de manera progresiva, en función de la disponibilidad de estudios en hospitales de mayor complejidad. Actualmente, las estrategias territoriales se sostienen principalmente en las localidades de Diamante, Paraná, Villa Elisa y Colón. Desde el hospital San José de Diamante, el cirujano general diplomado en Coloproctología, Matías Morra, señaló que la mayor incidencia se registra en personas mayores de 50 años, aunque se observa un aumento de casos en adultos más jóvenes (de 30 años en adelante). En este sentido, destacó la importancia de no subestimar síntomas en edades tempranas y de sostener el tamizaje sistemático en la población de mayor riesgo. Entre los factores de riesgo se incluyen la edad, antecedentes familiares, pólipos previos, enfermedades inflamatorias intestinales y síndromes hereditarios. A su vez, factores modificables como el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol y una dieta inadecuada también inciden. Dado que se trata de una enfermedad que puede no presentar síntomas en etapas iniciales, se recomienda realizar controles periódicos y consultar ante signos de alerta como cambios en el ritmo intestinal, presencia de sangre en heces, dolor abdominal persistente, anemia, cansancio o pérdida de peso inexplicable.
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