31/03/2026 16:04
31/03/2026 16:04
31/03/2026 16:03
31/03/2026 16:03
31/03/2026 16:03
31/03/2026 16:02
31/03/2026 16:02
31/03/2026 16:02
31/03/2026 16:00
31/03/2026 16:00
Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 31/03/2026 11:53
La dinámica económica nacional, marcada por el ajuste fiscal y la caída del poder adquisitivo, ha consolidado un escenario de fragilidad para los trabajadores del sector público en la región. Según el informe «Endeudados: trabajar para deber», elaborado por Facundo Stivanello Bernardi para el CISPER, el 96,3% de los estatales encuestados declaró poseer deudas vigentes al mes de marzo de 2026. El estudio de carácter exploratorio, basado en una encuesta digital realizada entre el 9 y el 18 de marzo, refleja que el peso de los pasivos financieros no es uniforme. Mientras que el promedio general de afectación del ingreso es del 60%, este porcentaje escala al 72,7% para aquellos agentes que perciben menos de $1.000.000 mensuales. Un peso desproporcionado sobre los salarios más bajos La relación entre ingresos y costo de vida sitúa a una mayoría de los participantes en una zona de vulnerabilidad. El informe destaca que el 57,1% de los encuestados percibe remuneraciones por debajo de la línea de pobreza establecida por la Canasta Básica Tipo 2 del INDEC, calculada en aproximadamente $1.397.671. Esta situación de ingresos insuficientes empuja a los trabajadores a utilizar el crédito como mecanismo de subsistencia. Al desglosar los datos por jurisdicción, los empleados provinciales y municipales presentan los niveles más críticos de compromiso salarial, con un 68,2% y 63,7% respectivamente, frente a un 43,2% registrado en el sector público nacional. El financiamiento «de última instancia» y las tasas elevadas El sistema bancario tradicional y las tarjetas de crédito concentran la mayor proporción de las deudas (46,8%). Sin embargo, el informe advierte sobre la incidencia de las financieras, mutuales y plataformas fintech, que juntas representan el 33% del mercado de acreedores de este sector. Estas instituciones suelen operar con tasas de interés significativamente más altas y se convierten en el recurso de «última instancia» para quienes no califican en la banca tradicional. Según los datos de CISPER, quienes tienen como principales acreedores a financieras y mutuales llegan a destinar, en promedio, un 83,8% de sus ingresos mensuales al pago de estas obligaciones. La percepción del trabajador y el pedido de refinanciación El diagnóstico técnico coincide con la visión de los propios agentes: el 58,5% de los consultados califica su nivel de endeudamiento personal como «alto» o «muy alto». Ante este panorama, el 82,4% de los trabajadores manifestó su disposición a refinanciar sus deudas bajo condiciones más favorables, como tasas menores y plazos más extensos. Facundo Stivanello Bernardi, autor del estudio y secretario de Finanzas de la CTA Entre Ríos, señaló que estos datos no son una anomalía, sino la expresión concreta de un modelo económico que habilita y en muchos casos empuja a que los trabajadores sostengan su consumo y su subsistencia a través del endeudamiento. El informe concluye que es imperativo aplicar políticas públicas de desendeudamiento familiar y recuperación del salario real para revertir una tendencia que hoy define el cotidiano de la administración pública provincial.
Ver noticia original