31/03/2026 09:33
31/03/2026 09:33
31/03/2026 09:33
31/03/2026 09:32
31/03/2026 09:32
31/03/2026 09:32
31/03/2026 09:31
31/03/2026 09:29
31/03/2026 09:29
31/03/2026 09:29
Parana » Uno
Fecha: 31/03/2026 07:45
Días atrás la Cámara de Ferreterías de la República Argentina (Cafara) emitió un informe que no es más que una sombra densa que se proyecta sobre todo el mapa nacional: un desplome de ventas que promedia el 25% en lo que va del 2026, además de una presión impositiva que se come gran parte de la facturación. Ferreterías en Paraná: dos mostradores, dos realidades bien distintas Mientras el sector nacional advierte por el cierre de ferreterías y una caída del 25% en las ventas, en Paraná conviven dos realidades bien distintas. Claramente la realidad de los ferreteros no escapa a la que atraviesa una gran parte del comercio de la Argentina. De igual manera, a la hora de la consulta, UNO se encontró con dos caras bien disímiles en Paraná, aunque esto no sirve para una generalización extrema, sí es conveniente para conocer como se la rebuscan los comerciantes de un rubro que siempre es necesario para arreglar algo en la casa o bien en una obra, los ejemplos podrían seguir claramente. Dos caras opuestas en las ferreterías de Paraná Por un lado, surge la historia de la resistencia creativa. Son aquellos comerciantes que entendieron que, en tiempos de bolsillos flacos, el servicio es la única ventaja competitiva. Es así que encontraron que abrir feriados, domingos y de lunes a lunes, es la fórmula mágica para esquivar la caída. Estos locales, generalmente atendidos por sus propios dueños, encontraron que el fin de semana ideal para vender: cuando el vecino, que trabaja toda la semana, finalmente tiene tiempo para encarar ese arreglo doméstico postergado. Pero en la otra vereda, el relato cambia. Allí aparece la voz del mostrador que siente el rigor de la realidad microeconómica que atraviesa el país. Aquí, el achicamiento del poder adquisitivo es una pared invisible pero infranqueable. Esta disparidad de vivencias revela que el rubro ferretero en Paraná ya no puede medirse con un solo termómetro. La crisis ha diseñado un mapa de realidades fragmentadas, donde el éxito o el fracaso dependen, más que nunca, de la ubicación en el barrio, la capacidad de reinventar el horario de atención y, fundamentalmente, de la resistencia de un cliente que hoy mide cada clavo antes de martillar. Se atiende de lunes lunes Sinceramente, al leer el informe a nivel nacional, no sé a qué crisis se refieren. En nuestro caso, la realidad es la opuesta, incluso hemos incrementado las ventas. Entiendo que hay un contexto difícil, pero aquí el movimiento no ha frenado, al contrario, se ha fortalecido, expresó Gonzalo, dueño de una ferretería ubicada en Oro Verde, en calle Avenida Los Cisnes. Más adelante, explicó: Nosotros le damos importancia a una cuestión de servicio y de entender de la mejor manera posible al cliente. Convengamos que en las ciudades la mayoría de las ferreterías abren de lunes a viernes, y algunas apenas el sábado al mediodía. Nosotros tomamos una decisión distinta: trabajamos de lunes a lunes, incluyendo feriados, ahí creo que está la diferencia. ¿El fin de semana es el momento clave para tu ferretería? Totalmente. La mayoría de la gente trabaja durante la semana y recién los sábados o domingos se pueden dedicar a hacer los arreglos en sus casas. Si el vecino tiene el tiempo para arreglar una canilla o pintar una habitación y encuentra la ferretería cerrada, es una oportunidad perdida. Nosotros estamos para eso. Sobre la misma cuestión, explicó: Creo que hay que adaptarse a los clientes. Después de 20 años en este rubro, aprendí que el negocio tiene que estar al servicio de la necesidad de la gente. Si el hábito de consumo cambia o si el cliente solo tiene libre el domingo, el comercio tiene que estar abierto. Para el final, el comerciante manifestó: Contamos con una variedad bastante amplia. La experiencia de dos décadas en el sector nos permite tener un stock diversificado para que el cliente siempre encuentre lo que busca, ya sea para un arreglo menor o algo más complejo. La clave es no dejar al vecino a pie. Se compra lo justo y necesario Nosotros notamos una baja de aproximadamente un 30% o 35% que empezó a fines del año pasado y se profundizó ahora. Sin dudas, marzo es el mes más bajo de lo que va del año y, si lo comparamos con el mismo mes del año pasado, la caída es muchísima. Estamos lejos de las ventas que tendríamos que estar realizando hoy para estar equilibrados, explicó Javier, socio de una ferretería ubicada en Avenida de las Américas, sobre el Acceso Sur a la capital provincial. ¿Cómo se traduce esa caída en el comportamiento de los clientes? El problema es el poder adquisitivo que está cada vez más complicado. La gente ya no compra para tener de reserva o para encarar una obra el fin de semana; hoy compran lo justo, lo necesario y hasta menos. Si tienen que hacer un arreglo, llevan los materiales exactos. Ya no existe eso de comprar un poco más por las dudas, al contrario, compran de a pucho y vienen varias veces por lo mínimo. Enseguida, añadió sobre el particular: Además, hay que tener en cuenta que al estar frenadas las obras grandes, se corta ese derramamiento de trabajo que nos termina involucrando a todos. Cuando no hay obras de infraestructura o construcción a gran escala, el movimiento en las ferreterías lo siente de inmediato. Y siguió: Otro dato es que las aplicaciones virtuales como Mercado Libre o Temu, y la cercanía con Paraguay, nos complican mucho. Un negocio instalado como el nuestro tiene costos fijos muy altos: alquileres, impuestos al día y empleados. Las plataformas manejan márgenes muy chicos con los que es imposible competir desde un local físico que tiene que sostener toda una estructura. ¿Sentís que el margen de ganancia se está volviendo insuficiente? Totalmente. Necesitamos márgenes más amplios por el gasto fijo que conlleva tener un negocio en regla, pero la competencia hoy es inalcanzable. Entre la presión impositiva y la competencia desleal de lo que viene de afuera o de lo virtual, el escenario para los negocios con trayectoria se ha vuelto muy cuesta arriba.
Ver noticia original