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  • Rebeca Anijovich: La IA hace que volvamos a pensar el sentido de la evaluación

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 31/03/2026 00:28

    ¡Saquen una hoja! ¿Cuántas veces escuchamos esa frase y cuántas veces nos dio nervios el momento de la prueba de la evaluación?, inició Patricio Zunini el diálogo con Rebeca Anijovich autora de diversos libros claves para pensar desde la formación y la educación. Anijovich quien se define a sí misma como una apasionada de la educación es una referente indiscutible a la hora de pensar pedagógicamente los desafíos de la evaluación en el día de hoy. Sus trabajos e investigaciones tienen impacto en diversos países como Argentina, Brasil, Perú y Uruguay. El proceso de evaluación siempre es un foco de debate, y la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en las aulas de todos los niveles abre nuevas perspectivas y desafíos; este es el tema del último episodio del podcast de la solución integral educativa Ticmas. Velocidad, uso, y validación de la caja negra El impacto de la IA en la educación, es para Anijovich una nueva capa que se suma a la reflexión constante: Siempre en la evaluación tenemos desafíos; no es novedad. Siempre nos estamos preguntando. Creo que las preguntas hoy son distintas. Por ejemplo, en el nivel universitario donde vos certificás profesionales, la pregunta es ¿Qué aprendió esa persona que después va a salir al campo laboral? Entonces, tenemos como algunas pistas que además a cada rato hay que revisarlas, porque la velocidad a la que avanza la inteligencia artificial te hace que vos tomás hoy una decisión y dentro de un rato la tenés que volver a revisar. Y subrayó: La discusión no es ver si usó o no usó la inteligencia artificial. Esa me parece que fue la batalla inicial. Hoy las personas usan la inteligencia artificial, los estudiantes la usan, los docentes por supuesto, pero con funciones diferentes. El docente cuando le pide algo a la inteligencia artificial tiene la capacidad de validar lo que la inteligencia artificial le ofreció. Cuando vos le pedís a un estudiante y te hace un trabajo con la inteligencia artificial, la primera pregunta sería:validalo.Entonces, lo primero que estamos haciendo es enseñar a usarla en clase. Por otro lado, alguna instancia de conversación, digo, los cuerpos presentes. O sea, contame del proceso, porque eso tiene que ver con desarrollar estas habilidades de pensamiento, planteó Anijovich y señaló la importancia de resaltar la transparencia y la ética en todo el proceso de aprendizaje y mencionó que actualmente el compromiso que ella asumió con su co-equiper de una materia es realizar todas las devoluciones de los trabajos prácticos de sus estudiantes sin uso de IA. A mí no me preocupa tanto si te lo hizo la inteligencia artificial. Lo que quiero es que vos puedas defender ese trabajo, puedas explicarlo, puedas decir cómo llegaste a esas conclusiones. Tal vez dentro de dos meses te diga ni eso nos alcanza, pero me parece que son por un lado desafíos interesantes. Discutiendo bastante con los estudiantes también qué hay detrás de esa caja negra que es la IA, porque sabemos quién está detrás de esas plataformas, cuáles son los intereses, mirar los sesgos que tiene., reflexionó. El valor de la heterogeneidad del saber en el aula El valor de las disciplinas sigue siendo importante, ¿Cómo formás un médico? ¿Cómo formás un ingeniero si no sabe? Hay un docente que tiene un recorrido, que tiene un saber disciplinar y un saber de enseñar esa disciplina. Un saber de cuáles son las cosas más difíciles para los estudiantes de comprender, destacó la docente de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de San Andrés ante los cuestionamientos de qué tan importante es aún hoy el rol docente. Aunque destacó que nos encontramos en un momento particular donde es habitual que los estudiantes también aportan saberes en una nueva dinámica donde el aprendizaje no es unilateral. Sobre los resultados estandarizados, Anijovich coincidió con Zunini en la importancia que poseen para la definición de políticas educativas sobre qué tipo de ciudadanos y profesionales formar, pero planteó: El desafío que tenemos los docentes es la evaluación dentro del aula y ahí esta idea de no solamente saquen una hoja, sino de evaluar bien o aprobar al estudiante que mejor repite lo que dice el texto, lo que dijo el docente. Eso ya no funciona. La evaluación debería ser un momento maravilloso donde vos, orgulloso, digas, mirá lo que pude hacer, mirá lo que diseñé, mirá lo que generé, mirá lo que inventé. Que es mostrar eso que vos pudiste hacer con ese conocimiento. Y ahí uno diría, si yo lo hice de esta manera y vos lo hiciste de otra, ¿por qué habría un profesor que diría, hagan todos lo mismo? Ahí es donde nos peleamos con la homogeneidad, reflexionó. El miedo a la evaluación Cuando vos le preguntás a alguien, contame alguna experiencia de evaluación que tuviste en tu vida de estudiante, el 99,9% te contesta experiencias negativas, señaló Anijovich y subrayó la historia de vergüenza o incluso humillaciones que muchos alumnos sufrieron. No es lo mismo un error porque no prestaste atención, que un error de comprensión, y no pueden analizarse de la misma manera, pero el error da cuenta de cómo estás pensando. Tenemos mucho peso de la historia, de la evaluación encima, y mucha resistencia, planteó Anijovich y también destacó el impacto que puede tener la reacción de los padres en la evaluación de sus hijos y que es necesario cambiar la cultura de la evaluación a nivel general. Y aseguró que la evaluación no puede quedar como ese momento de Yo te ponga en esa situación de que voy a pescarte lo que no sabes, lo que no podés, pero es que se ha usado para castigar, les pongo un uno porque se portaron mal. Cambiar eso no es fácil. Formar evaluadores en diversidad Anijovich planteó que la evaluación se trabaja poco en la formación de docentes. En general, se trabaja en una materia que se llama evaluación, hay profesorados que transversalizan y entonces hablan de evaluación en distintas materias, pero te diría que más que la cantidad, a mí lo que me preocupa es que se enseña teóricamente pero no se practica, es decir, yo te explico que hay otras maneras de evaluar, pero después cuando el docente va a la escuela le pedís que haga eso, que estudió teóricamente pero no sabe cómo hacerlo, alertó. La IA para nosotros docentes es un buen acompañante un buen asistente, si le pedís bien, si validás lo que le pedís, sino también en función de quiénes son tus estudiantes, en función de lo que vos enseñaste, resaltó Anijovich y resaltó la importancia de saber cómo pedirle a la herramienta y aseguró: La mano de uno, la cabeza de uno, el cuerpo de uno, el diálogo con el estudiante, es por ahora imprescindible.En algún tiempo más, no sé. No son iguales las evaluaciones ni de los 80, ni de los 90, pero vienen manteniendo o venían manteniendo un sesgo de estudio de memoria y apruebo. Creo que no solamente empiezan a aparecer muchas experiencias que cambian eso, sino que la inteligencia artificial está empujando a que volvamos a pensar el sentido de la evaluación, evaluaciones más constructivas, con toda la rigurosidad, reflexionó Anijovich. Y planteó: No puede ser situación de evaluación que a vos te hagan doler la panza, la cabeza, querer faltar a la escuela. Todas esas situaciones no se corresponden con una situación de yo quiero saber lo que sabés. Así que tengo la esperanza siempre de que suceda ese cambio.

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