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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/03/2026 17:14
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei hasta noviembre de 2025, el crédito bancario destinado al sector privado en la Argentina mostró un incremento notable, al pasar del 5% al 12% del Producto Interno Bruto (PIB), según celebró Javier Bolzico, presidente de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba) El dato surge de un cálculo realizado por la cámara de bancos y exhibe el crecimiento que experimentó el financiamiento de bancos a privados desde finales de 2023. No obstante, el país sigue muy por debajo de los parámetros regionales: mientras que en América Latina el crédito al sector privado representa porcentajes considerablemente más altos, la distancia respecto de los líderes regionales permanece amplia. A modo ilustrativo, en Chile y Brasil, el crédito bancario equivale al 103% y 76% del PIB, respectivamente. Uruguay, México, Colombia, Ecuador y Paraguay también exhiben relaciones crédito/PIB superiores a la Argentina. Pese a la considerable mejora observada en los últimos dos años, el volumen de crédito sigue lejos de los máximos históricos. Durante los años noventa, la proporción de préstamos al sector privado llegó a situarse en torno al 24% del PIB, duplicando el nivel actual. La idea del Gobierno es avanzar en esta dirección para que se produzca una remonetización de la economía que derive en un crecimiento genuino del consumo y la actividad. Cómo evoluciona el crédito en 2026 El análisis de la dinámica crediticia reciente muestra un estancamiento en las líneas de consumo. En febrero, tanto los saldos de tarjetas como los préstamos personales reflejaron caídas reales, en un contexto de tasas de interés elevadas y aumento de la morosidad. El único segmento con resultados positivos fue el crédito hipotecario, que en ese mes avanzó 4% y se destacó como la única línea con crecimiento genuino. Según datos de consultoras especializadas, el financiamiento destinado al consumo no logra superar a la inflación y, de hecho, muestra un comportamiento rezagado. Los préstamos personales exhibieron un incremento interanual de 64,7% en pesos, una cifra que estuvo impulsada por el fuerte dinamismo de comienzos de 2024, pero que no logró sostenerse más adelante. Las tarjetas de crédito en pesos, por su parte, crecieron 41,5% anual, apenas por encima del índice de precios y por debajo de otras líneas. El contexto de tasas activas elevadas impactó especialmente en los préstamos personales y los consumos con tarjeta, donde se observó el mayor aumento en los índices de morosidad. La tasa nominal anual promedio para los créditos personales se ubicó en el 69% en febrero, sin registrar bajas respecto a enero. El incremento de la morosidad fue más marcado en los productos dirigidos a individuos, tendencia que se consolidó en los últimos meses. El informe de la consultora LCG registró una caída real del 1,3% mensual en los préstamos en pesos, con el financiamiento al consumo descendiendo 1,6% y las tarjetas de crédito mostrando una baja del 2,8%. Los préstamos personales, en tanto, presentaron una leve disminución mensual. El informe también resaltó que la irregularidad crediticia de las familias volvió a subir en diciembre, alcanzando el 9,3% y acumulando quince meses consecutivos de aumento, en un escenario de tasas elevadas y salarios sin mejoras significativas. La morosidad en alza En el último año, los créditos a los hogares registraron un incremento sin precedentes en los niveles de morosidad. Los datos muestran que la irregularidad en este segmento pasó de 2,67% en enero de 2025 a 10,6% en enero de 2026, el nivel más alto en casi veinte años. El Informe de Bancos del Banco Central ubicó la mora general del sector privado en 6,4% en enero, con subas tanto respecto de diciembre como en la comparación interanual. El deterioro resultó especialmente notorio en los créditos a familias. En el caso de los préstamos personales, la morosidad trepó al 13,2% en enero, mientras que en los créditos hipotecarios alcanzó el 1,3%. Las líneas prendarias llegaron a un 6,3%, y las tarjetas de crédito saltaron al 11%. Todos los segmentos mostraron incrementos intermensuales. El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió recientemente a la situación y sostuvo que el principal desafío es reducir la inflación y permitir que las tasas de interés bajen, para que las familias puedan reordenar sus finanzas. Caputo describió las dificultades actuales como consecuencia de la suba abrupta de tasas en 2025, pero consideró que el problema tenderá a resolverse con el tiempo. Según LCG, el aumento de la morosidad en los créditos personales se relaciona directamente con las tasas activas altas y la falta de recuperación en los ingresos de los hogares. Por otra parte, los préstamos a empresas también reflejaron un deterioro, aunque de menor magnitud: la tasa de irregularidad llegó a 2,8% en enero, subiendo medio punto respecto al mes anterior y dos puntos frente a enero de 2025. Por último, las previsiones totales del sistema financiero representaron el 89,2% de la cartera irregular y el 5,7% del financiamiento total al sector privado, marcando aumentos en ambas comparaciones, mensual e interanual.
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