30/03/2026 15:47
30/03/2026 15:45
30/03/2026 15:45
30/03/2026 15:43
30/03/2026 15:42
30/03/2026 15:41
30/03/2026 15:41
30/03/2026 15:40
30/03/2026 15:40
30/03/2026 15:40
Concordia » Hora Digital
Fecha: 30/03/2026 14:12
En un análisis sobre los primeros meses de la gestión de Javier Milei, el diputado nacional por Corrientes Lisandro Almirón se refirió al impacto que tuvieron las subas en las tarifas de servicios básicos, uno de los temas que genera mayor preocupación social. El legislador reconoció que el incremento en los costos de energía, agua y transporte afectó de manera significativa el poder adquisitivo de los trabajadores, aunque confió en que para julio la economía mostrará indicadores más ordenados. Los servicios son los que han tenido un crecimiento asimétrico respecto al ingreso y esto se nota en el bolsillo de todos; es un tema pendiente que obviamente es la parte más dura este mes, admitió Almirón en declaraciones a la radio La Red de Corrientes. Su análisis planteó que, si bien el ajuste fue fuerte, responde a un escenario complejo que definió como una economía de posguerra. El diputado explicó que la administración de Milei recibió un país con una inflación interanual que superaba el 200% y un riesgo país cercano a los 2.900 puntos, indicadores que evidencian un contexto económico muy deteriorado. En estos años en los que el presidente viene trabajando una política fiscal muy sólida, se logró una desaceleración de la inflación que permitió que las paritarias y los reajustes vayan mejorando sustancialmente el salario en dólares, sostuvo Almirón, destacando los avances en la estabilidad macroeconómica. Entre los logros que resaltó el legislador, mencionó la estabilidad del tipo de cambio, que consideró uno de los mayores aciertos del programa económico. Según su visión, que el dólar no haya tenido movimientos bruscos respecto al cierre de 2023 genera un marco de previsibilidad que favorece las negociaciones salariales. Asimismo, valoró la mejora en los indicadores financieros: El riesgo país está casi en 500 puntos sobre los 2.600 o 2.900 que supimos tener, señaló, interpretando esta cifra como una recuperación de la confianza de los mercados internacionales en la solvencia argentina. A pesar de estos datos positivos a nivel macroeconómico, Almirón evitó caer en un discurso triunfalista y reconoció que la recomposición de los ingresos frente al aumento de las tarifas sigue siendo el principal desafío para la gestión en el segundo semestre del año. En ese sentido, admitió que el impacto en el bolsillo de los trabajadores es una cuestión pendiente que el gobierno deberá atender para mantener la estabilidad social y económica.
Ver noticia original