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Fecha: 30/03/2026 12:28
La gastronomía española caló hondo en la cultura argentina, a punto tal de que muchos restaurantes venden platos característicos de ese país, como tortilla de papas o paella. Una preparación menos conocida, pero que gana cada vez más adeptos, es la leche frita. Si bien la mayoría piensa que este tradicional postre se hace con harina, Guille Rodríguez, un famoso chef español, reveló que para conseguir una textura más cremosa hay que utilizar 120 gramos de maicena y 6 yemas de huevo. Si se siguen las recomendaciones de este cocinero, que tiene más de 637.000 suscriptores en YouTube, se puede hacer una versión irresistible de la leche frita. Este postre oriundo del norte de España se asocia con las festividades cristianas, razón por la que cada año reaparece con fuerza en los días previos a Semana Santa. Cómo preparar una leche frita bien cremosa, según un famoso cocinero La leche frita tiene su origen en el norte de España, especialmente en regiones como Castilla y León y el País Vasco. No hay una fecha exacta de creación, pero se la vincula con la cocina rural de hace varios siglos. A simple vista, su apariencia es muy curiosa: una masa dulce hecha principalmente con leche que luego se enfría, se corta en porciones y se fríe. Su base, bastante sencilla, se compone de leche, azúcar y un espesante como harina o maicena, a veces con yema de huevo y aromatizada con canela y cáscara de limón. Se trata de un postre con raíces humildes y muy económico, motivo por el que desde hace décadas está profundamente ligado con la gastronomía española. Leé también: El toque italiano que cambiará para siempre al clásico flan argentino Rodríguez aseguró que esta preparación es la receta de toda la vida, la de la abuela. No obstante, brindó una versión distinta a la que se hace en casi todos los restaurantes de España. Su leche frita lleva almidón de maíz, más conocida como maicena, y no harina de trigo. Este cambio, aparentemente irrelevante, marca un punto de inflexión, ya que no sólo elimina el gluten por completo, sino que le da una textura mucho más sedosa al postre. La maicena gelifica de forma distinta a la harina y otorga como resultado una crema más suave sin necesidad de cocinarla previamente. La segunda particularidad de la receta de Rodríguez pasa por la utilización de seis yemas de huevo, en vez de usar también la clara. Esa modificación contribuye a aumentar la cremosidad de la leche frita. A todos mis postres les pongo un poquito de sal. Esto es una marca de la casa que va a potenciar el sabor, reveló el cocinero español. Por último, se debe utilizar cáscaras de limón para aromatizar el aceite con el que se va a freír la mezcla. Ingredientes - Para la leche frita - 1 litro de leche (preferiblemente descremada) - 6 yemas de huevo - 120 g de almidón de maíz - 150 g de azúcar - 1 ramita de canela - La piel de 1 limón - Una pizca de sal Para la fritura y el rebozado - 2 huevos - Almidón de maíz para rebozar - Aceite de girasol para freír Cómo es el paso a paso para preparar leche frita La preparación comienza con la separación de una parte de la leche fría, punto en el que se debe disolver la maicena hasta lograr una mezcla sin grumos. El resto de la leche se calienta junto con azúcar, cáscaras de limón, canela y una pizca de sal hasta que los aromas se integren. En paralelo, las yemas se baten suavemente y se incorporan a la leche caliente de forma gradual. Es importante evitar que el huevo se coagule. Una vez unificadas las mezclas se añade la leche con la fécula y se cuela todo antes de llevar nuevamente al fuego. La cocción se realiza a temperatura media-baja, con movimiento constante, hasta obtener una crema espesa y homogénea. Luego se coloca en un recipiente, se cubre en contacto y se deja enfriar hasta que la masa adquiera firmeza suficiente para ser manipulada. Con la preparación ya fría, se corta en porciones. Cada pieza se reboza primero en almidón y luego en huevo batido, para después freírse en aceite previamente aromatizado con limón. El resultado final presenta una superficie dorada y crujiente, que se completa con un toque de azúcar y canela espolvoreados en caliente.
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