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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/03/2026 09:13
La imagen de Nicolás Cabré con la medalla en la mano y el gesto agotado resume el punto más alto de una historia de perseverancia. El actor argentino, conocido por su extensa trayectoria en la televisión y el cine, se enfrentó a uno de los desafíos más exigentes de su vida: completar el Ironman 70.3 San Juan. El relato, compartido por él mismo en redes sociales y acompañado de una fotografía, revela la dimensión física y emocional de la jornada. Desde el inicio, dejó en claro que el compromiso con el deporte ya no es un simple pasatiempo. La jornada arrancó temprano en el Dique Punta Negra, bajo el sol intenso de la provincia de San Juan. Junto a más de 1.200 atletas de 35 países, el actor se sumó a la largada para recorrer 1,9 kilómetros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21 kilómetros de running, etapas que componen el formato Ironman 70.3. La exigencia del evento se manifestó desde el principio, aunque atravesó las fases acuática y de ciclismo dentro de lo esperado. El quiebre llegó en el tramo de pedestrismo, cuando el cuerpo comenzó a pasar factura. En su propia crónica, el actor expuso: Nadé normal, hice la bici normal y cuando me tocó correr exploté por todos lados. La crudeza de la experiencia lo llevó a considerar el abandono en repetidas ocasiones, especialmente desde el kilómetro dos del recorrido final. Durante la fase de running, enfrentó una crisis física que lo obligó a alternar caminatas y trote lento. Tuve que parar y caminar mil veces y otras millones de veces pensé en abandonar. Ya desde el km 2 podría haber abandonado, pero me propuse terminar de la manera que sea. Caminé, troté, y volví a parar, de hecho pasé caminando por la llegada. narró el actor, dando cuenta de la lucha interna vivida durante la competencia. La determinación de completar el desafío, más allá del resultado deportivo, se volvió el eje central de la experiencia. Cabré reconoció que registró el peor tiempo de todos los triatlones en los que participó, pero relativizó la importancia de la marca: Que fue en el que peor tiempo hice de todos los que hice. Pero si me preguntan, no sé si fue el que peor me salió o si fue el mejor de todos. Esta reflexión no solo visibiliza la crudeza del esfuerzo físico, sino también la transformación personal que implica afrontar y superar límites. La jornada de competencia estuvo marcada por el calor intenso, aunque con condiciones óptimas por la ausencia de viento. El recorrido se desplegó desde el Dique Punta Negra, siguió por rutas sanjuaninas y concluyó en el Teatro del Bicentenario, en pleno corazón de la capital provincial. En este escenario, Cabré no fue el único protagonista: Pablo Bien y Clara Debiassi se consagraron como ganadores en las ramas masculina y femenina, respectivamente, consolidando la relevancia internacional del evento. Uno de los motores que sostuvo al actor en los momentos críticos fue el apoyo emocional de su familia. En el equipo deportivo que utilizó durante el triatlón llevaba grabados los nombres Ru y Ro, en referencia a su hija Rufina y a su pareja Rocío Pardo. El lazo afectivo se volvió tangible en la largada, a través de una imagen compartida de su esposa, en que se lee el texto: Felicitaciones amor de mi vida. Te admiro en todas tus facetas. La presencia simbólica de sus seres queridos funcionó como impulso decisivo para resistir el agotamiento. El entorno social y deportivo también jugó un papel relevante. Durante el recorrido, especialmente en los tramos de running, decenas de sanjuaninos se acercaron a saludarlo, aplaudirlo y gritarle frases de aliento como ¡Vamos Nico! o ¡Dale, Cabré!. El afecto espontáneo del público fue clave en los momentos en que el cansancio amenazaba con vencerlo. Su participación ayudó a amplificar la repercusión del evento, atrayendo tanto a fanáticos del triatlón como a quienes se acercaron por la curiosidad de verlo competir. Cabe recordar que el vínculo de Cabré con el deporte tiene raíces personales profundas. Según relató en entrevistas previas, comenzó a correr a los 37 años como una herramienta para dejar de fumar. La práctica del running, que en principio surgió como un recurso para cuidar la salud, se convirtió con el tiempo en una nueva forma de vida. El actor llegó a afirmar: La realidad es que hoy soy más corredor que actor, subrayando el impacto positivo de la actividad física en su bienestar general. El running y el triatlón no solo le proporcionaron un círculo de amistades diferente, sino que también le impusieron una disciplina que lo mantiene alejado de hábitos nocivos. Cabré atribuye al deporte la capacidad de haberle salvado la vida, al brindarle objetivos claros y una red de contención social ajena a los escenarios habituales de la farándula. La experiencia de San Juan le permitió poner a prueba, una vez más, esa transformación. Frente al cansancio extremo y la sensación de derrota inminente, el actor apeló a los valores adquiridos en su recorrido deportivo: constancia, humildad y resiliencia. El hecho de haber completado el Ironman 70.3, aún en condiciones desfavorables y con el peor tiempo de su historial, refuerza la idea de que cada competencia representa una batalla interna única. La edición 2026 consolidó su lugar como uno de los eventos deportivos de mayor prestigio en Argentina y Sudamérica. Con la participación de más de 1.200 atletas de 35 países, la competencia se desarrolló en un clima de fiesta popular. El calor intenso y la ausencia de viento permitieron un ritmo veloz en las disciplinas de natación y ciclismo, aunque el running se transformó en el tramo más desafiante para muchos de los competidores. En el último día del año, Nicolás y Rufina Cabré protagonizaron una divertida acrobacia en la piscina (Instagram) El paso de Nicolás Cabré por el Ironman 70.3 San Juan quedó grabado en la memoria de los asistentes. Más allá del resultado deportivo, su experiencia personal, el acompañamiento del público y la exposición mediática contribuyeron a realzar el valor simbólico del evento. La postal final: un actor que, lejos de cámaras y reflectores, decidió enfrentar uno de los desafíos más exigentes del deporte mundial.
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