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  • Reformar en calma: oficialismos avanzan sin protesta social | Análisis

    Parana » AnalisisDigital

    Fecha: 29/03/2026 23:27

    La Casa de Gobierno de Entre Ríos, en una postal de aparente normalidad mientras avanzan reformas estructurales. Sin importar de qué color político es el partido gobernante, en todos los niveles del Estado se están aplicando reformas. Muchas de ellas explícitas, otras no tanto. Son cambios importantes en las relaciones sociales. Para muchos sectores, problemas. Un ejemplo de todo esto es la ley laboral que, con alguna resistencia, va tomando cuerpo. Es muy llamativo que, durante su tratamiento y aprobación en el parlamento, los trabajadores y sus representaciones no generaron protestas o movilizaciones importantes. Esto fue tomado por el oficialismo nacional como un aval a sus políticas. Avanza evitando la protesta social. Hasta ahora, reforma en calma. En Entre Ríos se intentará un derrotero similar con el proceso iniciado alrededor del sistema previsional. Si el problema es estructural, la falta de actividad superficial no garantiza ausencia de derrumbes. Podría pasar. En términos sociales la inmovilidad no es eterna, aunque pueden darse períodos extensos sin que haya reacciones frente a decisiones políticas controversiales. Hay problemas transversales que afectan el bienestar general, un ajuste que se hace sentir con dureza, pero, hasta ahora, se soporta en silencio. Una coyuntura que obliga y desafía argumentos. La paciencia se sostiene y no es fácil entenderlo. Habrá que profundizar las razones de este tiempo tan intenso, con mayorías aún dispuestas a la espera. Quienes mejor aprovechan un período de esas características son los que ejercen el poder. El formal y el real. En términos de gobierno, los oficialismos. Pueden andar y desandar sin que los cuestionamientos, que los hay, generen inconvenientes a su accionar. No es tiempo de reproches de gran volumen. Se reconfigura la relación del Estado, en sus diferentes niveles, con la sociedad civil. El ajuste En noviembre de 2024 (Revista ANÁLISIS 1.156) observamos que el ajuste aplicado por el gobierno nacional se extendía como una mancha de aceite. Inexorable efecto cascada sigue en todo el territorio nacional. Se impone por decisión u obligación. Hay que acomodarse a la disminución efectiva de recursos. Se oye a gobernadores e intendentes contar las penurias generadas por la política que aplica el gobierno nacional. Es una cuestión que va mucho más allá de los porcentajes, porque son seres humanos los que soportan la escasez. Un ejemplo Tomemos un ejemplo de rigurosa actualidad para entender de qué hablamos. Se desarrolla por estas horas una intensa polémica en Entre Ríos alrededor de la salud mental. Circunstancias que jóvenes entrerrianos pusieron en la superficie dispararon una discusión y se verá que sale de todo eso. Es evidente que una de las aristas de ese intercambio tiene que ver con los recursos para enfrentar una situación compleja. Nos encontramos con informes que afirman lo siguiente: el gobierno nacional llevó el presupuesto para algunos programas de 475 millones en 2025 a 47 millones para este año 2026 y de ese monto ejecutó por mes 446.000 pesos. Sí. Leyó bien. La salud mental recibe ese monto por mes. Claramente un ajuste monumental en algo muy sensible. Sigue la protesta universitaria por falta de financiamiento y como respuesta aparece un proyecto para profundizar el mal momento. Se quiere certificar la pérdida de recursos, no aumentarlos. Podríamos agregar lo relacionado con la discapacidad. Implica todo esto que las provincias y los municipios, que reciben menos recursos por la baja en la recaudación, a su vez fruto de la baja actividad económica, tengan que ocuparse de temas que hasta no hace mucho se resolvían (o intentaban resolverse) de otra manera y con mayores recursos. El ajuste al Estado va cubriendo todo el territorio nacional y llega a cada rincón. Se hace sentir cada vez más y tiende, como anticipamos, a acelerarse. Las provincias deben ocuparse de aquello que abandona la Nación y la situación va alcanzando municipios y comunas. Pero pueden cada vez menos porque casi no les alcanza. El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, tiene una mirada financiera. Hay que recordar que cada vez que puede repite que el gasto público no podrá superar el 25 por ciento del Producto Bruto Interno. Sin consenso, por imposición, van quitándole posibilidades a las jurisdicciones subnacionales. Han puesto en modo pausa la política y con el Pacto de Mayo arriesgan un nuevo contrato social. Es lo que pretende LLA. La falta de recursos, de arriba hacia abajo, se hace sentir, obliga a moverse con otro canon. Caminos, viviendas, salud, ya nada es igual. Se viene cierre de organismos, lo que es menos empleo. Entre Ríos y sus reformas Está claro que las posibilidades de flexibilizar, si de recursos se trata, son escasas. Casi inexistentes. Nuestra provincia no escapa a esta realidad áspera. La pretendida reforma del sistema de Jubilaciones y Pensiones (ley 8.732) aparece como una prueba importante para la administración provincial. Intentará hacerla manteniendo la paz social. Sería importante que se opte por abrir canales de diálogo, reales. No intentar una discusión a término fijo. Que haya instancias en las que los involucrados en el sistema y la ciudadanía en general puedan observar todos y cada uno de los trabajos que surjan sobre un tema difícil de dimensionar. Parece que la reforma no afectaría solamente a los que se jubilarán en un futuro, sino que va a golpear a los que ya transitan su pasividad. Esto implica un cimbronazo porque hay que tener en cuenta que cada jubilado es una familia. La mala situación económica hace que muchas veces se convierta en un apoyo ineludible para quienes conforman un núcleo al que le escasean los recursos. No se genera empleo. El programa financiero del gobierno nacional no reactiva e incluso frena y hasta destruye trabajo. Un economista que no encuadra como "kuka" explicó algunas variables y sembró preocupación. Observó que los salarios privados y públicos hace meses que están por debajo de la inflación, o sea, cae el salario real. Encendió alarmas por el aumento en la mora de tarjetas de crédito y préstamos personales. Detalles. Es decir que toda pérdida de recursos solo sumará desgracias a una situación de ajuste extremo. Habrá que encarar una reforma que no implique desmejoras en las expectativas o en la calidad de vida. Habrá que tomarse un tiempo para alcanzar consensos, equilibrios. Hasta ahora es lo que demandan los sectores que de manera tenue pero sostenida vienen construyendo un polo para sostener derechos en el sistema previsional. Para los que ya están jubilados y para los que van en ese camino. Una base de sustento amplia demandará mucho trabajo. No se conoce todavía el texto de la reforma. La complejidad de la discusión será directamente proporcional a lo que proponga. Es de tal magnitud el tema que debería discutirse por un tiempo prolongado. No se puede empezar poniéndole tiempos acotados a una discusión que debe ser profunda. La mataría antes de nacer. El desafío está en marcha. Todas las fuerzas políticas de Entre Ríos, las expresiones sindicales, deberán estar a la altura. Definiciones políticas que pesan Es una reforma previsional. Hemos dicho una y otra vez el valor simbólico que tiene La Caja en Entre Ríos. Por eso habrá que extremar la delicadeza a la hora de encarar una reforma. Todas las definiciones de índole partidaria que se van tomando, incidirán en el debate. Es que hay que empezar a mirar las voluntades, los sentidos, que orientaran los votos en la Legislatura. La Unión Cívica Radical parece haber decidido acompañar las políticas del gobernador. Al menos hasta hoy expresan unidad para apoyar la gestión que encabeza Rogelio Frigerio. No habría ánimo de competir buscando conducir algún proceso y esto incidirá sobre todas las decisiones de sus hombres y mujeres que ocupan bancas legislativas. Oto desafío tendrá el peronismo, en sus diferentes matices. Es inevitable recordar lo que pasó cuando Rogelio Frigerio decidió que la obra social cambie su formato y deje de estar en manos de los trabajadores del Estado. Implicó división de bloques y un desgranamiento que, algunos pícaros dicen, no terminó. Los intendentes tendrán que construir posturas. Los gremios habrán de clarificar posiciones ofreciendo discusiones ante los distintos escalafones que serán afectados. El tiempo que se otorgue a esta discusión será determinante para la Entre Ríos mediata. A mayor complejidad, mayor extensión. Ojalá que el inicio no sea contra reloj, una condición que achica cualquier posibilidad de consenso. No se trata de relatos por imponer. Un sistema previsional son personas que deben ser respetadas y protegidas. Habrá que seguir todo con atención.

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