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  • "Inoperancia, desidia y falta de escrúpulos": condenan a cirujano plástico por la muerte de una paciente

    » Clarin

    Fecha: 29/03/2026 07:27

    La Cámara Nación de Casación revirtió el fallo que había absuelto a un cirujano plástico por la muerte de una paciente y lo condenó por el delito de homicidio culposo. Ahora, el médico aguarda una nueva audiencia en la que se deberá definir la pena, que puede ser de hasta cinco años de cárcel. Para la fiscalía, el doctor debió haber dispuesto un traslado urgente cuando la víctima entró en shock tras la operación que le practicó y al no hacerlo incrementó el riesgo de vida, abandonándola a su suerte en forma grosera. Se trata del cirujano plástico Armando Jorge Donati, quien el 20 de marzo fue hallado culpable de la muerte de Sandra Romina Candia Flores (32), quien se realizó una liposucción en noviembre del 2017 en una clínica que no estaba habilitada y falleció un mes después producto de complicaciones derivada de la intervención. Los jueces Eugenio Sarrabayrouse, Daniel Morin y Horacio Días, que integran la Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, condenaron por mayoría a Donati, quien había sido absuelto en el juicio realizado en febrero de 2025. En esa oportunidad, el juez Julio Eduardo López Casariego, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 11, absolvió al anestesiólogo Víctor Héctor Favazza -también socio de la clínica- y al cirujano Donati por el delito de homicidio culposo. La familia de la víctima estuvo representada por el abogado Carlos Mazzulla mientras que la acusación pública la realizó el fiscal general Nicolás Amelotti. Si bien el juez López Casariego tuvo como probado que Donati infringió el deber de cuidado de Candia Flores al operarla en la Clínica Matienzo, en Belgrano, que no contaba con habilitación para cirugías, y que no la derivó en las primeras horas tras su descompensación, consideró que no se pudo alcanzar el grado de certeza, más allá de toda duda razonable, en función de una serie de intercurrencias que ocurrieron en el mes que la paciente fue trasladada al Sanatorio Güemes, tras un shock hipovolémico. Flores Candia se realizó una dermolipectomía abdominal y lipoescultura de abdomen, flancos y dorso el 14 de noviembre de 2017 por la tarde. La mujer, madre de tres hijos, sufrió un shock hipovolémico tras la intervención. Estuvo 17 horas con falta de oxígeno, sin ser trasladada a un centro de mayor complejidad. El fiscal Amelotti destacó en su apelación que al no haber actuado Donati de manera diligente durante la primera hora ni haberla trasladado, incrementó de modo jurídicamente relevante el riesgo de muerte de Candia Flores, generándole una falla multiorgánica por la falta de oxígeno, que dañó de manera irreversible, entre muchos órganos, el abdomen de ésta por la demora incomprensible, indebida y temeraria en tratar ese shock y trasladarla. Durante el juicio, por testimonios de médicos especialistas, se estableció que el tiempo que la mujer no fue derivada y que le provocó el shock hipovolémico le provocó insuficiencia renal, respiratoria e intestinal, que derivó en una internación de 31 días en el Sanatorio Güemes, donde falleció el 16 de diciembre de 2017. Donati, con un comportamiento que demuestra una inoperancia supina, una desidia que realmente rebela y una altísima dosis de falta de escrúpulos, privó a Romina de la chance de revertir el cuadro y permanecer con vida, destacó el fiscal Amelotti. Para el funcionario judicial, las conductas del cirujano que incrementaron el riesgo de vida de Flores Candia fueron múltiples y muy groseras. Sandra estuvo shockeada más de 17 horas; abandonada toda la noche, se trató de un hecho muy cercano a un abandono de persona lo cual grafica su gravedad. En esas 17 horas no hizo prácticamente nada para revertir el cuadro. Contrariamente, la dejó toda la noche, en una clínica que cierra, sin atención médica y el cuidado de un enfermero, resaltó. Para los jueces de la Cámara de Casación, no existe duda alguna respecto a la relación de causalidad entre la operación llevada a cabo por Donati, las complicaciones surgidas en el posoperatorio y el deceso de la paciente. En definitiva, es evidente que la muerte de Sandra Romina Candia Flores es objetivamente imputable a Armando Jorge Donati por cuanto se demostró tanto la relación causal entre la acción inicial, la omisión posterior y el resultado como el nexo de antijuridicidad entre las infracciones al deber de cuidado y el desenlace fatal, sin que se haya demostrado la existencia de un desplazamiento de la relación causal o, en su defecto, un comportamiento de modo gravemente irracional de los médicos del Sanatorio Güemes que excluya la responsabilidad de Donati, expresó el fallo. Finalmente, con los votos de los jueces Morin y Sarrabayrouse, se condenó por mayoría a Donati y se decidió apartar al magistrado que intervino en el debate oral y establecer una nueva audiencia con otro funcionario que deberá definir la pena al imputado. El fiscal Amelotti había solicitado en su alegato que sea condenado a cinco años de prisión y la inhabilitación para ejercer la medicina por el lapso de diez. Al momento de operarse, Candia Flores era madre de tres hijos de 13, 10 y 7 años. Durante doce meses había ahorrado poco más de 50 mil pesos para pagarse una liposucción, que se realizó en noviembre del 2017. Luego de la intervención, que no duró más de dos horas, la mujer entró en shock hemorrágico. A las ocho horas de haber ingresado al quirófano Romina volvió a la sala, pero estaba hinchada, tenía los ojos morados y seguía inconsciente. Los familiares dicen que durante todo ese tiempo Donati los tranquilizaba argumentando que los síntomas que presentaba eran totalmente normales, que no debían preocuparse, que no había qué alarmarse, y que quedaría internada hasta el día siguiente. Paso toda la noche en la Clínica Matienzo sin ser evaluada por un médico. Finalmente fue trasladada al Sanatorio Güemes, donde murió 31 días después producto de complicaciones en su salud. En 2018, Donati dio a Clarín su versión de los hechos: No se trató de una liposucción como dice la familia, sino de una dermolipectomía. La cirugía duró lo que debía durar. La mujer nunca se recuperó al 100% pero se fue de la clínica sin riesgo de vida, afirmó. En la actualidad, Donati continúa operando. Según su perfil de Instagram, donde se presenta como cirujano plástico con más de 20 años de experiencia en cirugías de mamas y lipodefinición corporal, ya realizó más de 10 mil intervenciones quirúrgicas. Se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador (USAL) y realizó distintos estudios como cirujano oncólogo en el Instituto Ángel H. Roffo. Completó su formación en cirugía plástica, estética y reparadora en el Hospital de Clínicas José de San Martín y en la Universidad de Buenos Aires, finalizando ambas con honores, según detalló en uno de sus posteos. También participó en congresos en distintas partes del mundo. AA Sobre la firma Newsletter Clarín

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