Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Misión de la NASA a la Luna: los astronautas llegaron al Centro Espacial y comenzó la cuenta regresiva

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 28/03/2026 15:00

    La llegada de la tripulación de Artemis II al Centro Espacial Kennedy en Florida representa el paso decisivo de la NASA para enviar nuevamente astronautas a la órbita de la Luna tras más de medio siglo. Los cuatro integrantes, Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, aterrizaron en la pista del centro a bordo de aviones T-38 provenientes de Houston, en el momento más cercano que han estado del histórico lanzamiento. El recibimiento incluyó a autoridades de la NASA, representantes de la Agencia Espacial Canadiense y decenas de periodistas, en una escena cargada de expectativa por el próximo viaje espacial. La misión, prevista para despegar el 1 de abril, utilizará el cohete Space Launch System (SLS), que impulsará la cápsula Orion en un viaje de 10 días alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra. Se trata de la primera misión tripulada dentro del programa Artemis, concebido para establecer una presencia humana sostenida en el entorno lunar. El vuelo constituye el primer intento de la NASA de enviar personas al satélite natural desde el final del programa Apolo en 1972. El cronograma de la misión se encuentra en una fase crítica. La tripulación entró en cuarentena el 20 de marzo, medida que continuará hasta la cuenta regresiva final. El cohete SLS fue trasladado a la plataforma de lanzamiento tras dos meses de ajustes y revisiones, resultado de fugas de combustible y otros problemas técnicos que obligaron a postergar el despegue en más de una ocasión. La nave, con 98 metros de altura, solo completó un vuelo previo sin tripulación en 2022, durante la misión Artemis I. En la plataforma del Centro Espacial Kennedy, Reid Wiseman expresó ante el comité de bienvenida: Vamos a la Luna. Creo que el país y el mundo llevan mucho tiempo esperando volver a hacer esto. Y en nombre mío, de Victor, de Christina y de Jeremy, estamos realmente emocionados de llevar a cabo esta misión para todo el equipo. Fue mucho trabajo. Fue un gran viaje. Es la primera vez que cargamos combustible en la plataforma de lanzamiento. Estamos listos. El cohete está listo. La NASA está lista. Este vehículo está definitivamente listo para partir. Pasamos la revisión de preparación para el vuelo. Estamos listos para el lanzamiento, pero también somos humanos tratando de cargar millones de libras de propulsante en una máquina gigante y enviarla a la Luna. El itinerario de la misión contempla una serie de hitos técnicos y operativos. Tras el despegue, el SLS impulsará a Orion fuera de la atmósfera terrestre, etapa que culmina con la separación de los propulsores y la entrada en órbita. Posteriormente, la cápsula ejecutará maniobras de acoplamiento y verificación de sistemas, entre ellas un ensayo de separación con la etapa superior, un paso fundamental para el futuro acoplamiento con módulos de aterrizaje desarrollados por empresas como SpaceX y Blue Origin. En los primeros días de vuelo, los astronautas comprobarán el funcionamiento manual y automático de todos los sistemas vitales, comunicaciones y procedimientos de emergencia, según detalló la NASA en su hoja de ruta. La trayectoria de Artemis II no prevé un alunizaje, sino un sobrevuelo de la cara oculta de la Luna en una órbita de retorno libre. En ese punto, la nave y su tripulación se ubicarán más lejos de la Tierra que cualquier otro grupo humano previo. Esta fase pondrá a prueba los sistemas de soporte vital de Orion y la autonomía operativa de la tripulación, que deberá convivir y trabajar en condiciones de radiación elevada, temperaturas extremas y aislamiento. El regreso a la Tierra implicará el reingreso de la cápsula a velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora y temperaturas próximas a los 2.800 (5.072 ), lo que exigirá el máximo desempeño del escudo térmico más grande construido para una nave espacial. El impacto de la misión trasciende la validación tecnológica. Para la NASA, Artemis II representa el regreso de la humanidad al entorno lunar y la puesta a punto de los sistemas y procedimientos que permitirán una presencia sostenida sobre la superficie de la Luna. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, presentó recientemente el nuevo plan para la base lunar que contempla una demostración de alunizaje en 2027 y, posteriormente, misiones regulares que buscarán sentar las bases de un puesto avanzado permanente en la década de 2030. No pretendemos lograrlo a la primera. De hecho, se trata de una fase de pruebas y experimentación: muchos vehículos exploradores, muchos módulos de aterrizaje. Esto significa que hay muchas oportunidades para incorporar cargas útiles científicas y tecnológicas, explicó Isaacman a los medios tras la llegada de los astronautas. La importancia simbólica y operativa de la misión recayó en las palabras de los propios astronautas. Victor Glover destacó: Y, ya saben, algunos de ustedes han hecho diferentes tipos de preguntas sobre cómo ven esto, el peso de este momento. Todos los astronautas comienzan una misión con un objetivo: no arruinarla, y creo que eso es realmente lo esencial; tenemos mucho trabajo por hacer. Christina Koch aportó otra perspectiva: Un vuelo de corta duración es como un sprint; un vuelo de larga duración, como muchos de los que hemos realizado, lo llamamos maratón. Estamos en una carrera de relevos: solo tenemos éxito si las siguientes misiones también lo tienen y, si nada más, esto nos ha motivado aún más para ello. La ventana de lanzamiento se extiende hasta el 6 de abril, con la posibilidad de reprogramar el despegue hasta cuatro veces en caso de inconvenientes. Si surgieran nuevos retrasos, la siguiente oportunidad disponible sería a partir del 30 de abril. El proceso de abastecimiento del SLS, con hidrógeno líquido y oxígeno líquido, está programado para comenzar a primera hora del día del lanzamiento, y las operaciones de cuenta regresiva se llevarán a cabo en las instalaciones de Operaciones y Verificación Neil Armstrong, donde la tripulación se preparará con los trajes espaciales y los controles finales. El significado de Artemis II, según la NASA, implica mucho más que una misión de validación: es el retorno a la exploración tripulada del espacio profundo y la antesala de una nueva etapa en la presencia humana fuera de la Tierra. La agencia apostó por una estrategia de base lunar que combine tecnología reutilizable y una cadencia de misiones cada seis meses, con el objetivo de consolidar una infraestructura capaz de soportar hábitats, vehículos exploradores y cargas científicas destinadas a la investigación y el desarrollo en el entorno lunar. La validación de los sistemas en este vuelo resulta clave para garantizar la seguridad y el éxito de las futuras etapas del programa. La presencia de la Agencia Espacial Canadiense en la tripulación, a través de Jeremy Hansen, refuerza la dimensión internacional de la iniciativa y la colaboración entre agencias para el avance de la exploración espacial. Todos estamos entusiasmados por hacerlo, expresó Hansen al llegar al centro de lanzamiento, y concluyó: Así que ¡Allons-y!. Artemis II se posiciona como el primer gran ensayo de la era pos-Apolo, en un contexto en el que la NASA y sus socios internacionales redefinieron los objetivos y la hoja de ruta para la exploración lunar. Las próximas misiones, Artemis III en 2027 y Artemis IV en 2028, buscarán consolidar los sistemas en órbita terrestre y realizar los primeros alunizajes tripulados del siglo XXI. El desafío tecnológico, la cooperación internacional y la expectativa global confluyen en la cuenta regresiva para el lanzamiento del primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en cinco décadas.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por