28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:01
28/03/2026 13:00
28/03/2026 13:00
Gualeguaychu » El Argentino
Fecha: 28/03/2026 11:18
El Hogar de Cristo aborda la problemática del consumo problemático desde un enfoque comunitario e intersectorial. Ofrece un lugar de contención y establecimiento de lazos sociales que permita a las personas una nueva posición respecto a sí mismos y a su padecimiento. Acompaña múltiples dimensiones, desde las más básicas, cómo la alimentación, el poder bañarse, vestirse y tener un lugar donde vivir, hasta las más complejas, como el acceso a la salud, a la educación, a la justicia y al trabajo. Para posibilitar este abordaje trabaja en red con las familias y con los organismos estatales: las escuelas, el sistema de administración de Justicia, el Hospital Centenario, la Unidad Penal N°9, el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) y la Municipalidad, entre otros. Su posible cierre, por la falta de pago de más de tres meses de subsidio por parte de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), que es el organismo del Estado argentino responsable de diseñar, coordinar y ejecutar políticas públicas para prevenir el consumo, asistir a las adicciones y reducir la demanda de drogas, volvió a poner al consumo problemático en el centro de la agenda mediática y pública. Juan Pablo Marconi es profesor y licenciado en Psicología, y coordina una de las casas convivenciales que tiene el hogar en la ciudad, dispositivo que recibe a personas con padecimiento mental en situación de calle. Además de estar a cargo de un espacio de terapia individual en otro de los dispositivos de la institución. En diálogo con EL ARGENTINO, se refirió al delicado momento que atraviesa el hogar que suma más de diez años en la ciudad y de la importancia de contar con más y mejores herramientas que atiendan la salud mental de las personas en consumo. Mucho más que un hogar: seis dispositivos en la ciudad Si bien el Hogar de Cristo Nazareth, ubicado en el barrio La Cuchilla, fue el primero en crearse en la ciudad, en la actualidad la institución perteneciente a la iglesia católica argentina cuenta con otros cinco dispositivos para atender el consumo problemático, además de otras tantas problemáticas emergentes en barrios postergados y con múltiples urgencias de Gualeguaychú. Entre los seis dispositivos que tenemos está el Centro Barrial Nazareth, que es un centro de día para varones, donde desayunan, almuerzan, se bañan y participan de distintos espacios terapéuticos. Desde allí se articula, además, con los distintos organismos del Estado y se accede a los tratamientos del hospital, a la educación, a la justicia y demás, explicó Marconi. Y continuó: Después tenemos otro centro barrial, que es Corazón de María, desde donde se acompaña a mujeres y sus hijos, y se realizan las mismas articulaciones que en Nazareth. Además, tenemos Asunción de María, que está en el barrio 338, que es un centro barrial mixto, a diferencia de los dos primeros. Asimismo, contamos con un espacio de primera infancia, que se llama Jesús Niño, que está pensado para las infancias y sus vínculos con sus padres y sus madres. Allí funciona una gran diversidad de talleres, donde se va trabajando también en conjunto con el hospital, con el Copnaf y otras instituciones, detalló el referente del hogar. Otro de los dispositivos es la casita de medio camino para personas con padecimiento mental, desde donde se acompaña la experiencia de vivir de forma autónoma en una casa, con todo lo que eso implica, y se construye un proyecto de vida. Lamentablemente, por la falta de fondos, este dispositivo vamos a tener que cerrarlo, contó Marconi, notablemente conmovido por esta realidad. Por último, tenemos la Cooperativa Brota, que está pensada para dar respuesta a la situación laboral de las personas y se dedica al mantenimiento de espacios verdes, por un lado. Y, por otro, hay dos casas convivenciales: una es Padre Misericordioso, que funciona en La Cuchilla, y otra es El Refugio, sobre la calle Asisclo Méndez. Faltan dispositivos Por otro lado, más allá de la delicada situación que atraviesa el Hogar de Cristo, consultado por las necesidades más urgentes que debería atender el Estado, Marconi manifestó: La respuesta del sistema de salud es insuficiente por el tamaño de la problemática, que atraviesa a miles de personas. Hace falta la creación de dispositivos diversos, como como centros de día, casas convivenciales o de medio camino, que, además, cuenten con equipos interdisciplinarios para la atención de las personas. En este sentido, diferenció el rol del trabajador del sistema de salud, que da todo lo que puede, y el del Estado en general. Lo que falta es abrir más dispositivos y mejor articulación con políticas integrales, como son el trabajo, la educación y la vivienda. Porque la salud mental está atravesada y depende de múltiples dimensiones, concluyó el profesional.
Ver noticia original