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» La Nacion
Fecha: 27/03/2026 20:55
Un ataque con misiles de Irán a una base en Arabia Saudita dañó aviones e hirió soldados de EE.UU. Israel atacó objetivos nucleares y el OIEA pidió contención militar para evitar cualquier riesgo de accidente; EE.UU. anunció que en la semana podría haber conversaciones con Irán - 8 minutos de lectura' JERUSALÉN. Un ataque iraní con misiles hirió a varios militares estadounidenses y dañó algunos aviones en una base en Arabia Saudita el viernes, informó un funcionario de Estados Unidos familiarizado con la situación. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato para tratar asuntos militares delicados, dijo que el ataque contra la Base Aérea Prince Sultan involucró un misil iraní y drones. Dañó varios aviones estadounidenses de reabastecimiento. The Wall Street Journal estimó que unos 10 soldados resultaron heridos en el ataque, dos de ellos de gravedad. Según informaron las autoridades al Journal, los soldados heridos se encontraban dentro de un edificio de la base que fue alcanzado por el ataque. El ataque también dañó varios aviones de reabastecimiento estadounidenses. Al menos un misil impactó la base, así como varios vehículos aéreos no tripulados, según dos de los funcionarios. Este ataque con misiles es al menos el segundo que sufre la base durante la guerra contra Irán. Cinco aviones de reabastecimiento resultaron dañados en un ataque anterior, informó el Journal. El ataque se produce mientras Arabia Saudita y otros países del Golfo se acercan a unirse a la guerra y adoptan una postura más agresiva contra Irán, y mientras Estados Unidos y sus aliados se enfrentan a una disminución en el suministro de interceptores de defensa aérea tras cuatro semanas de guerra. El Comando Central de Estados Unidos dijo más temprano que más de 300 militares han resultado heridos en el conflicto. La Casa Blanca sigue apostando a la carta diplomática y anunció que probablemente esta semana habrá una reunión con Irán para conversar sobre la propuesta de Washington para un alto el fuego. Creemos que habrá reuniones esta semana, sin duda tenemos esa esperanza, señaló en un foro empresarial de Miami el enviado especial estadounidense Steve Witkoff. Tenemos sobre la mesa un plan de 15 puntos. Esperamos que los iraníes respondan. Eso podría resolverlo todo, añadió. Mientras Estados Unidos dice estar haciendo progresos en un diálogo con Irán para frenar una guerra que ha alterado al mundo y que este sábado cumple un mes, Israel advirtió el viernes que en los próximos días sus ataques se intensificarán y se ampliarán, y lanzó un bombardeo sobre dos instalaciones clave del programa nuclear iraní. Las instalaciones nucleares alcanzadas por bombardeos israelíes fueron el reactor de agua pesada de Arak (Jondab) y la planta de torta amarilla de Ardakan. Según las autoridades iraníes, no dejaron víctimas ni provocaron fugas radiactivas, aunque marcan un salto en el tipo de objetivos alcanzados. El vicegobernador de la provincia de Markazi, Hasan Qamari, aseguró que no se ha producido ninguna fuga radiactiva en Jondab y que la población no debe preocuparse en absoluto. En paralelo, la Organización de Energía Atómica de Irán informó que la instalación de Ardakan donde el mineral de uranio se transforma en concentrado o torta amarilla, una etapa previa al enriquecimiento también fue alcanzada sin que se registraran emisiones al exterior. La Organización de Energía Atómica precisó además que el complejo de agua pesada Shahid Khondab ya no estaba operativo desde un ataque previo en junio, y reiteró que no existe riesgo de contaminación. El ejército israelí confirmó el ataque al reactor de agua pesada de Arak y lo describió como un punto clave de producción de plutonio destinado a armas nucleares. El bombardeo se produjo luego de que Israel instara a evacuar la ciudad cercana ante la inminencia de ataques contra infraestructura militar del régimen. La ofensiva incluyó además otro blanco estratégico: una instalación en Yazd dedicada a la producción de misiles y minas navales. Según fuentes militares, el sitio era utilizado para la planificación, desarrollo, ensamblaje y almacenamiento de misiles avanzados destinados a ser lanzados desde plataformas marítimas y aéreas contra objetivos en el mar. No es la primera vez que instalaciones nucleares iraníes son alcanzadas en las últimas semanas. La planta de Natanz ya había sido atacada en dos ocasiones desde el inicio del conflicto, al que Teherán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra la ciudad israelí de Dimona, cercana a instalaciones nucleares. Ante este escenario, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, pidió contención militar para evitar cualquier riesgo de accidente. El OIEA ha sido informado por Irán de que la planta de Ardakan (...) ha sido atacada hoy. No se ha reportado ningún aumento de los niveles de radiación fuera del sitio. El OIEA está examinando la información, señaló. Los ataques se enmarcan en una nueva jornada de bombardeos contra objetivos en el corazón de Teherán, incluyendo instalaciones vinculadas a la producción de misiles balísticos, así como lanzadores y depósitos en el oeste del país. Ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra la provincia de Kermanshah, en el oeste de Irán, dejaron al menos 20 muertos y decenas de heridos el viernes, según un funcionario de seguridad provincial citado por los medios estatales. La ofensiva ocurre en la antesala de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar los ataques contra infraestructura iraní, en un contexto de creciente incertidumbre sobre las negociaciones entre Teherán y Washington. Advertencias israelíes En las últimas horas, las sirenas antiaéreas se activaron en Israel ante nuevos lanzamientos de misiles iraníes. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que Teherán pagará un precio muy alto y cada vez mayor por este crimen de guerra y anticipó que los ataques se intensificarán y se ampliarán. En paralelo, se observaron columnas de humo sobre Beirut, donde autoridades libanesas reportaron al menos dos muertos tras ataques en el sur del país, mientras Israel evalúa establecer una zona de seguridad en la región. Irán, por su parte, continuó con ataques sobre países del Golfo Pérsico, incluidos Bahrein, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Kuwait reportó que tanto el puerto de Shuwaikh, en la Ciudad de Kuwait, como el de Mubarak Al Kabeer, en el norte y que se construye dentro de la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda de China, sufrieron daños materiales a consecuencia de ataques. Al parecer, es una de las primeras veces que un proyecto vinculado a China en los estados árabes del golfo es atacado en la guerra. Pekín continúa comprando crudo iraní. Un escenario incierto Sin señales claras de desescalada, la estrategia de Estados Unidos sigue mostrando ambigüedades. Mientras impulsa una propuesta de alto el fuego de 15 puntos que incluye que Irán renuncie al control del estrecho de Ormuz, también refuerza su presencia militar en la región. La presión internacional también crece: los cancilleres del G7 pidieron un cese inmediato de los ataques contra poblaciones e infraestructura, mientras aumentan los temores por un impacto humanitario más amplio. En ese encuentro, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseveró que Estados Unidos puede lograr todos sus objetivos sin tropas terrestres, y que los ataques se prologarán por semanas, no meses. Trump extendió hasta el 6 de abril el ultimátum para que Teherán reabra la vía marítima y aseguró que las conversaciones avanzan muy bien, aunque Irán niega que exista una negociación en curso. Un alto funcionario iraní calificó los ataques como intolerables y señaló que aún no se ha decidido una respuesta formal. En paralelo, los mercados siguen reflejando el impacto de la guerra: el precio del crudo Brent superó los 100 dólares por barril y Wall Street encadenó nuevas caídas, en medio de la incertidumbre global (ver Pág 9). Con los precios de la nafta en Estados Unidos acercándose a los 4 dólares por galón (más de un 1 dólar por litro), miembros del Congreso han estado presionando para suspender el impuesto federal a la nafta, fijado en 18,4 centavos por galón para la gasolina y 24,4 centavos por galón para el diésel. Trump dijo que lo ha pensado, pero sugirió que serían los estados los que de deberían considerar suspender sus propios impuestos sobre el combustible. Teherán rechazó la propuesta estadounidense y presentó su propia oferta de cinco puntos, que incluye reparaciones y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho. En paralelo, Egipto, Turquía y Pakistán intensificaron gestiones diplomáticas para facilitar un diálogo directo. Sin embargo, el ataque a instalaciones nucleares y estratégicas sugiere una ampliación del conflicto, con riesgos crecientes tanto en el plano militar como en el nuclear. Por otro lado, el costo humano también se agrava: miles de edificios civiles han resultado dañados y las víctimas se cuentan por centenares en distintos países de la región, lo que alimenta las advertencias sobre un posible desastre humanitario si la guerra se prolonga. Agencias AP, AFP y Reuters
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