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Paraná » 9digital
Fecha: 27/03/2026 15:09
Noelia Castillo Ramos, de 25 años, falleció este jueves en Sant Pere de Ribes, Barcelona, tras recibir la eutanasia, en virtud de la Ley Orgánica vigente en ese país desde 2021. Estaba parapléjica con dolor crónico e irreversible después de un intento de suicidio en 2022 y logró ejercer su derecho a morir dignamente luego de una batalla legal de casi dos años. Su deceso reabrió el debate sobre la legislación en la materia. En la región, Uruguay tiene una ley reciente y vigente y Argentina cuenta con cuatro proyectos en estado parlamentario, uno de ellos impulsado desde Entre Ríos. La española Noelia enfrentó recursos judiciales presentados por su padre para evitar que acceda a la eutanasia, apoyado por grupos conservadores. Finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó las últimas apelaciones para frenar el procedimiento y ella pudo ejercer el derecho. La eutanasia se aplicó mediante un protocolo médico que induce sedación profunda y paro cardiorrespiratorio sin dolor, y su caso se convirtió en uno de los más emblemáticos desde que España legalizó el acceso a la muerte asistida para personas con padecimientos constantes e intolerables. Uruguay con ley aprobada En Uruguay, la eutanasia fue legalizada el 15 de octubre de 2025 con la aprobación de la llamada Ley de Muerte Digna. El diputado del Frente Amplio e impulsor del proyecto, Luis Gallo, habló con Canal 9 Litoral sobre las características de la primer ley de Eutanasia aprobada por un Parlamento en Sudamérica y cómo se reguló rigurosamente el procedimiento. Según el legislador, este marco normativo busca brindar todas las garantías necesarias, incluyendo el respeto a la objeción de conciencia del equipo médico, asegurando que el procedimiento sea una opción regulada y segura para el paciente. El acceso a este procedimiento está estrictamente delimitado: exige que el solicitante sea ciudadano uruguayo o residente legal de Uruguay y, de forma innegociable, que sea mayor de 18 años. La ley está dirigida a quienes padecen enfermedades terminales incurables irreversibles que generen un sufrimiento insoportable y un rápido deterioro de su condición. Contempla grupos específicos, como pacientes con cáncer en etapa terminal, personas con enfermedades neurodegenerativas como la ELA y aquellos que padezcan cuadriplejia, situaciones que implican un deterioro progresivo de la calidad de vida. La legislación uruguaya considera la eutanasia como una prestación médica, dejando en manos del paciente la elección del lugar donde se llevará a cabo la intervención. Al respecto, el diputado Gallo señaló que la ley prevé que la eutanasia se lleva adelante donde el paciente decide. Muchos eligen su casa, rodeados de sus seres queridos. No obstante, el procedimiento también podrá ejecutarse en un centro asistencial, dependiendo siempre del criterio del solicitante y bajo la supervisión del Ministerio de Salud Argentina: sin eutanasia legal En Argentina, la eutanasia aún no está legalizada, aunque el caso de Noelia Castillo ha reabierto el debate sobre la regulación de este derecho. Hasta marzo de 2026, existen tres proyectos de ley con estado parlamentario en la Cámara de Diputados: uno firmado por las diputadas entrerrianas Carolina Gaillard (mandato cumplido) y Blanca Osuna. En trazos generales, las iniciativas proponen regular tanto la eutanasia activa como el suicidio médicamente asistido para personas con enfermedades graves, incurables o padecimientos crónicos e incapacitantes. Estas iniciativas contemplan procedimientos con estrictos criterios médicos y de consentimiento, aunque todavía no han sido tratados ni aprobados por el Congreso. A diferencia de la eutanasia, en Argentina ya está vigente desde 2012 la llamada Ley de Derechos del Paciente, conocida como Ley de Muerte Digna, que permite rechazar tratamientos o medidas que prolonguen artificialmente la vida en situaciones terminales. En 2022 se sancionó la Ley de Cuidados Paliativos, que busca aliviar el sufrimiento en el final de la vida. Sin embargo, estas normas no habilitan explícitamente la eutanasia ni el suicidio asistido.
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