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» Clarin
Fecha: 27/03/2026 13:46
Los medios estatales iraníes informaron que sus instalaciones nucleares fueron atacadas el viernes, apenas unas horas después de que Israel amenazara con intensificar su campaña contra Teherán. Según la agencia IRNA, fueron atacadas una planta de agua pesada y una planta de producción de concentrado de uranio (yellowcake). El concentrado de uranio es una forma concentrada de uranio obtenida tras la eliminación de impurezas del mineral en bruto. El agua pesada se utiliza como moderador en reactores nucleares. Según la agencia iraní Fars, el reactor de agua pesada se encuentra en el centro de Irán. "El complejo de agua pesada de Khondab fue atacado en dos fases por el enemigo estadounidense y sionista", informó Fars, citando a Hassan Ghamari, funcionario de la provincia central de Markazi. No se registraron víctimas ni fugas de radiación en las instalaciones. Casi al mismo tiempo, la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) anunció que Estados Unidos e Israel atacaron su instalación de torta amarilla (óxido de uranio concentrado) en la ciudad central de Ardakan, donde tampoco ha habido liberación de materiales radiactivos al exterior del complejo. Esta planta de Ardakan es una instalación clave donde el mineral de uranio se transforma en torta amarilla o concentrado de uranio, un paso intermedio antes del enriquecimiento nuclear. No es la primera vez que los ataques israelí-estadounidenses alcanzan centros nucleares de Irán en los 28 días de guerra. La planta nuclear de Natanz ya ha sido golpeada en dos ocasiones durante este conflicto, a lo que Irán ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra la ciudad israelí de Dimona, muy cerca de instalaciones nucleares. La noticia de los ataques se produjo después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que las conversaciones para poner fin a la guerra iban bien y concediera a Teherán más tiempo para abrir el estrecho de Ormuz. Irán no ha dado señales de ceder. Con los mercados bursátiles tambaleándose y las repercusiones económicas de la guerra extendiéndose mucho más allá de Oriente Medio, Trump se encuentra bajo una creciente presión para poner fin al control iraní sobre el estrecho, una vía marítima estratégica por donde habitualmente se transporta una quinta parte del petróleo mundial. Irán ha rechazado una propuesta estadounidense de 15 puntos para un alto el fuego que incluye la cesión del control del estrecho, pero al mismo tiempo ha ordenado el despliegue de miles de tropas adicionales en la región, posiblemente en preparación para un intento militar de arrebatarle el control de la vía marítima. Trump ha declarado que si Irán no reabre el estrecho a todo el tráfico antes del 6 de abril, ordenará la destrucción de las centrales energéticas iraníes. El jueves afirmó que las conversaciones para poner fin al conflicto iban "muy bien". Irán sostiene que no participa en ninguna negociación. Con información de EFE, AP y AFP Newsletter Clarín
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