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  • Hoy es el día mundial del teatro

    Parana » AIM Digital

    Fecha: 27/03/2026 13:00

    Se celebra el 27 de marzo de cada año y fue creado por Instituto Internacional del Teatro (ITI) en el año 1961. Su principal objetivo, es dar a conocer lo que representa el teatro para la cultura a nivel mundial. El mensaje del Día Mundial del Teatro 2025 estuvo a cargo del director griego Theodoros Terzopoulos, una figura clave en la escena teatral internacional, constató AIM. Cada 27 de marzo se celebra esta efeméride de las artes escénicas, instituida en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (ITI). Y año tras año se requiere a una personalidad de la profesión para que escriba un mensaje compartiendo su perspectiva sobre el teatro y rol que ocupa en la sociedad. La redacción de este 2025 ha sido encomendada al director griego Theodoros Terzopoulos, una figura clave en la escena teatral internacional y defensor de un teatro que dé cabida a las realidades más urgentes de nuestro tiempo. También es educador, autor, fundador y director artístico de la Compañía de Teatro Attis, inspirador de las Olimpiadas de Teatro y presidente del Comité Internacional de las Olimpiadas de Teatro. Mensaje del Día Mundial del Teatro 2026 Willem DAFOE Soy actor, conocido principalmente como actor de cine, pero mis raíces están profundamente arraigadas en el teatro. Fui miembro de The Wooster Group de 1977 a 2003, creando e interpretando piezas originales en The Performing Garage, en Nueva York y realizando giras por todo el mundo. También he trabajado con Richard Foreman, Robert Wilson y Romeo Castellucci. Actualmente soy el Director Artístico del Departamento de Teatro de La Biennale di Venezia. Este nombramiento, los acontecimientos mundiales y mi deseo de regresar al quehacer teatral han reforzado mi convicción en el poder positivo y único del teatro y su importancia. En los humildes comienzos de mi etapa en The Wooster Group, la compañía con sede en Nueva York, solíamos recibir muy poco público en algunas de nuestras funciones. La regla era que, si había más intérpretes que espectadores, podíamos optar por cancelar. Pero nunca lo hicimos. Muchos de los miembros no estaban formados en artes escénicas, sino que provenían de distintas disciplinas que se reunían para hacer teatro; así que, el espectáculo debe continuar no era realmente nuestro lema. Sin embargo, sentíamos la obligación de mantener ese encuentro con el público. Con frecuencia ensayábamos durante el día y por la noche presentábamos el material como trabajo en proceso. A veces dedicábamos años a una obra mientras nos sosteníamos con giras de producciones anteriores. Trabajar durante años en una pieza podía volverse tedioso para mí, y los ensayos me resultaban a veces extenuantes; pero esas presentaciones de trabajos en proceso siempre eran estimulantes, incluso cuando el público reducido parecía un juicio contundente sobre el nivel de interés en lo que estábamos haciendo. Eso me hizo comprender que, sin importar cuán pocas personas hubiera, el público, como testigo, le daba al teatro su significado y vida. Como dice el letrero en una sala de apuestas: HAY QUE ESTAR PRESENTE PARA GANAR. La experiencia compartida en tiempo real de un acto de creación, que siempre es diferente aunque siga una pauta y diseño, sin duda es la fuerza más evidente del teatro. Social y políticamente, el teatro nunca ha sido tan importante y vital para la comprensión de nosotros mismos y del mundo. El elefante en la habitación son las nuevas tecnologías y las redes sociales, que prometen conexión, pero aparentemente han fragmentado y aislado a las personas. Uso mi computadora a diario, aunque no tengo redes sociales; incluso he buscado mi nombre en internet como actor y también he consultado la inteligencia artificial para obtener información. Pero habría que estar ciego para no reconocer que el contacto humano corre el riesgo de ser reemplazado por relaciones con dispositivos. Aunque cierta tecnología puede ser útil, el problema de no saber quién está al otro lado del círculo de comunicación es profundo y contribuye a una crisis de verdad y realidad. Si bien el internet puede plantear preguntas, rara vez capta ese sentido de asombro que el teatro crea. Un asombro basado en la atención, el compromiso y una comunidad espontánea de quienes están presentes en un círculo de acción y respuesta. Como actor y creador teatral, sigo creyendo en el poder del teatro. En un mundo que parece volverse cada vez más divisivo, controlador y violento, nuestro desafío como creadores teatrales es evitar que el teatro se corrompa reduciéndose únicamente a una empresa comercial dedicada al entretenimiento como distracción, o que se convierta en un mero preservador institucional de tradiciones. Más bien, debemos fomentar su fuerza para conectar pueblos, comunidades y culturas y, sobre todo, para cuestionar hacia dónde nos dirigimos El gran teatro consiste en desafiar nuestra manera de pensar y alentarnos a imaginar aquello a lo que aspiramos. Somos animales sociales diseñados biológicamente para vincularnos con el mundo. Cada órgano sensorial es una puerta hacia el encuentro, y a través de ese encuentro logramos una definición más profunda de quiénes somos. A través de la narración, la estética, el lenguaje, el movimiento y la escenografía, el teatro, como forma de arte total, puede hacernos ver lo que fue, lo que es y lo que nuestro mundo podría ser. ¿Qué es el teatro? El teatro es un movimiento cultural que tiene trascendencia mundial y que se caracteriza por una puesta en escena de un grupo de comediantes y artistas, frente a un auditórium y donde asisten un gran número de espectadores. Es una de las artes escénicas más importantes, que conjuga una gran variedad de elementos y que al unirlos, dan como resultado un maravilloso espectáculo, el cual hoy goza de muchos adeptos. La magia que encierra el teatro El teatro encierra una verdadera magia y es que, el sólo hecho de poder estar tan cerca de los actores y ver sus expresiones en vivo, deja al espectador sin palabras. El teatro, a diferencia de otras artes escénicas, tiene la particularidad de despertar verdaderas pasiones, sentimientos y emociones una vez que comienza la obra. Para el espectador, la posibilidad de interactuar con el actor, es un momento único e inolvidable, sin dejar de lado la misma actuación, que por supuesto, es un momento magistral. También se puede ver subir y bajar el telón, escuchar alguna banda sonora, apreciar el vestuario, las luces y aplaudir cada vez que termina un acto. A ciencia cierta, no se sabe porque el teatro puede llegar a conmover tanto la fibra de los hombres y las mujeres, pero desde la antigüedad, esa magia ha estado presente. Así lo dejó plasmado Aristóteles en su libro llamado "Poética" y otros grandes dramaturgos, de los cuales hoy podemos disfrutar su legado. Las obras de teatro más vistas de la historia Estas obras han sido algunas de las más emblemáticas del teatro y las que han acaparado más espectadores en todo el mundo, por supuesto sin menospreciar todas aquellas que se han escenificado hasta ahora. Entre ellas destacan: Romeo y Julieta de Williams Shakespeare La Celestina de Fernando de Rojas La Divina Comedia de Dante Alighieri Don Juan Tenorio de José Zorrilla Hamlet de Williams Shakespeare Fuente Ovejuna de Lope de Vega Sueño de una Noche de Verano de Williams Shakespeare La Vida es Sueño de Calderón de la Barca La Casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca

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