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» TN
Fecha: 27/03/2026 10:25
La rehabilitación física está atravesando una transformación profunda. Lo que hasta hace poco dependía exclusivamente de sesiones presenciales hoy empieza a expandirse gracias a la tecnología. En este nuevo escenario, la inteligencia artificial se posiciona como una herramienta clave. A través de sistemas que analizan el movimiento en tiempo real, los profesionales pueden supervisar, corregir y ajustar ejercicios a distancia, sin perder calidad en el seguimiento y ampliando el acceso a la rehabilitación. De la sesión presencial al seguimiento continuo El tratamiento se limitaba a los 45 minutos de la sesión presencial; hoy, la tecnología permite que la rehabilitación salga del consultorio, explicó Diego Rivas, fundador de Reku y uno de los kinesiólogos deportivos más reconocidos de la Argentina. En este sentido, la inteligencia artificial cumple un rol central: Actúa como un ojo clínico constante, recolectando datos biomecánicos objetivos que antes eran invisibles o dependían de la percepción subjetiva del profesional, agregó. Esto permite transformar la rehabilitación en un proceso continuo, donde cada movimiento del paciente puede ser monitoreado y evaluado en tiempo real. Cómo funciona la corrección en tiempo real Uno de los avances más relevantes es la posibilidad de corregir ejercicios de forma instantánea desde el hogar. Esto se logra a través de sistemas de visión artificial que utilizan la cámara del celular o la computadora como sensor. El proceso se basa en cuatro etapas: - Captura de los puntos articulares del cuerpo - Creación de un esqueleto digital sobre la imagen - Comparación con patrones ideales de movimiento - Feedback inmediato ante errores o compensaciones En palabras de Rivas, es, en la práctica, un kinesiólogo digital disponible en el hogar a cualquier hora. Este tipo de tecnología no solo mejora la ejecución de los ejercicios, sino que también permite obtener métricas precisas como ángulos, velocidad y progreso, con un nivel de detalle superior al de la observación tradicional. Más acceso, adherencia y un nuevo rol profesional El objetivo es que ningún paciente deba renunciar a una rehabilitación de calidad por motivos geográficos, señaló Rivas, destacando que este sistema permite supervisar tratamientos en cualquier punto del país. Entre sus principales beneficios se destacan: - Mayor accesibilidad para pacientes alejados de centros de salud - Seguimiento constante y personalizado - Mayor adherencia gracias a la gamificación y el monitoreo - Optimización del tiempo del profesional En cuanto al rol del kinesiólogo, también evoluciona. Pasamos de ser ejecutores de técnicas a arquitectos de programas y analistas de datos, explicó. Sin embargo, la tecnología no reemplaza al profesional. Existen limitaciones, como la imposibilidad de aplicar terapia manual o detectar ciertas señales clínicas de forma presencial. Por eso, el criterio humano sigue siendo central en la toma de decisiones. Un futuro más preciso y personalizado El desarrollo de estas herramientas apunta a una medicina cada vez más basada en datos. Según Rivas, el futuro de la kinesiología estará marcado por la capacidad de anticiparse a los problemas. Leé también: Historias de rehabilitación: el camino para volver a caminar tras una amputación Caminamos hacia una kinesiología predictiva, afirmó y explicó que el análisis de grandes volúmenes de información permitirá identificar riesgos de recaída y diseñar tratamientos cada vez más personalizados. En este contexto, la combinación entre inteligencia artificial y criterio clínico no solo mejora la eficacia de la rehabilitación, sino que también redefine la forma en la que se accede y se entiende el cuidado de la salud.
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