Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • El Messi del vino logró los 100 puntos de un destacado crítico con un Malbec y un Cabernet Franc

    » TN

    Fecha: 27/03/2026 08:59

    El mundo del vino argentino está de fiesta. Alejandro Vigil, uno de los enólogos más prestigiosos del país, volvió a marcar un hito: James Suckling, uno de los críticos estadounidenses de mayor peso global, le otorgó 100 puntos a dos vinos de la bodega El Enemigo en su último reporte sobre Argentina. Los elegidos fueron el El Enemigo Malbec Valle de Uco Gualtallary As Bravas 2018 y el Gran Enemigo Single Vineyard Cabernet Franc Gualtallary 2023, ambos nacidos en los suelos de Gualtallary, en el corazón del Valle de Uco, Mendoza. Se trata de una de las zonas más codiciadas y reconocidas del país por la calidad de sus terruños. Leé también: Qué es la piña catalana y cuál es la mejor receta para prepararla, según el chef Jordi Roca Un doblete histórico para el vino argentino Con este logro, Vigil se convirtió en protagonista de un hecho excepcional: alcanzó la doble puntuación perfecta en un mismo informe, algo reservado para muy pocos productores a nivel mundial. No es la primera vez que lo consigue: ya lo había logrado en 2018 en la guía del crítico Robert Parker, pero ahora lo repitió y reafirmó el lugar de la Argentina en la élite internacional. Para un enólogo, obtener 100 puntos es una consagración absoluta; lograrlo dos veces en simultáneo, un privilegio para pocos. El Enemigo: pasión, origen y visión El Enemigo es el proyecto que Alejandro Vigil comparte con Adrianna Catena. Nació con una idea clara: crear vinos que expresen el carácter auténtico de los suelos mendocinos. Leé también: Cuatro amigos restauraron un antigua casona de Floresta y ahora se destacan con su brunch de 10 pasos En pocos años, la bodega se ganó un lugar entre los grandes productores de Cabernet Franc del mundo y sumó una legión de coleccionistas y críticos que siguen cada lanzamiento. Sobre este nuevo reconocimiento, Vigil reflexionó:Trabajamos con El Enemigo pensando en vinos, pero cada tanto nos da puntos que nos señalan un buen camino". Y agregó: Junto a Adrianna Catena nos da una alegría enorme que el viñedo Adrianna vuelva a ese lugar donde el vino deja de medirse y empieza a sentirse. Y que Gualtallary hoy tenga dos vinos hablando tan fuerte desde el mismo origen. Sobre los vinos distinguidos por Suckling, el enólogo mendocino explicó:As Bravas es el Malbec llevado a su límite: austeridad, filo, piedra. Gran Enemigo es esa misma búsqueda, pero desde el Cabernet Franc. Hacemos vinos de montaña, vinos de lugar. Dos variedades. Un mismo sitio. Una misma pregunta: ¿hasta dónde puede hablar un lugar cuando se lo permitimos? Ahí está todo. Leé también: Syrah: una cepa que encontró su lugar en la Argentina La carrera de Alejandro Vigil: un referente mundial Vigil es Ingeniero Agrónomo egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias de Mendoza, con maestrías en Enología e Irrigación. Comenzó su carrera en el INTA, donde a los 28 años fue nombrado director del departamento de análisis de suelos. En 2002 se sumó a Catena Zapata como Director de Investigación y Desarrollo, y en 2007 asumió como Director de Enología. Bajo su liderazgo, la bodega fue distinguida como New World Winery of the Year por Wine Enthusiast (2010) y Winery of the Year por Wine & Spirits (2012). A lo largo de su trayectoria, Vigil recibió el puntaje perfecto de 100 puntos en 18 oportunidades y hoy es considerado uno de los 50 enólogos más prestigiosos del mundo. Su restaurante en el paraje de Chachingo, Casa Vigil, obtuvo una estrella de la guía Michelin. Más que un puntaje: un mensaje para el mundo Al reflexionar sobre los premios en una entrevista con TN años atrás, el enólogo destacó que lo más interesante de un vino con esta situación es que pone al vino argentino en foco del mundo, y más, precisamente, a Mendoza. Pone a la región en foco, hace ruido Mendoza vitivinícola más que una etiqueta, porque la gente no recuerda luego las marcas, pero sí, de dónde venían esos vinos tan premiados, agregó. Leé también: Paloma Bignone: la historia de la joven enóloga que fue nombrada winemaker del año por 100 colegas Vigil destacó a Mendoza por ser una viticultura de altura y también una viticultura continental: No tenemos influencia directa del océano y es muy difícil encontrar algo así en el mundo. El 99% de las vitiviniculturas tienen influencia del mar, aclaró. Para Vigil, este logro es mucho más que una calificación:Visibilizar el vino argentino también es esto. Que el mundo mire, sí pero sobre todo que escuche. Que entienda que no somos solo una cepa, sino una forma de pensar, de trabajar, de creer. Estos reconocimientos no son un punto de llegada. Son una señal. Una confirmación de que podemos pararnos en la mesa del mundo sin pedir permiso. Y desde ahí, seguir. Con más coraje. Con más verdad. Con menos concesiones. Leé también: Fede Gambetta, el enólogo detrás del mejor vino argentino del 2025: La botella perfecta es la que emociona Un reconocimiento que trasciende el momento Con este doblete, Alejandro Vigil reafirmó su lugar en la élite global del vino y consolidó a El Enemigo como un proyecto que trasciende modas y mercados. Un reconocimiento que celebra no solo la excelencia, sino también una forma de entender el vino: como expresión profunda del origen, del conocimiento y de la pasión. O, como dijo alguna vez a TN, hacer vino es poner un paisaje en botella.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por