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» TN
Fecha: 27/03/2026 06:49
La dinámica del consumo de carnes en Argentina atraviesa un momento de cambios marcados, donde el bolsillo del consumidor redefine hábitos y obliga a reconfigurar el mapa productivo. En ese contexto, el consultor del sector porcino Juan Luis Uccelli trazó un diagnóstico claro: la carne vacuna alcanzó un techo en el mercado interno, mientras que el cerdo aparece como la proteína con mayor potencial de crecimiento. Leé también: Por la caída de la superficie sembrada, productores de papas proyectan mejores precios para esta campaña Estamos en una situación de una subida muy grande del precio de la carne vacuna, que lamentablemente no va a bajar, afirmó. Si bien reconoció que puede haber algún pasito para atrás en momentos puntuales como ocurrió recientemente por una menor disponibilidad de dinero a fin de mes, consideró que se trata de movimientos transitorios. En paralelo, explicó que esa suba generó una brecha importante con el cerdo y el pollo, lo que impulsó el consumo de estas alternativas. Se marca mucho la diferencia con la carne vacuna, con la carne de cerdo y con la carne de pollo, mucho más baratas, y obviamente se están colocando de una forma interesante, señaló en dialogo con TN. Más oferta, precios contenidos El pollo, en particular, atraviesa una coyuntura especial. Según detalló Uccelli, la aparición de la gripe aviar limitó las exportaciones argentinas, lo que derivó en un excedente en el mercado interno. Argentina tiene problemas para poder exportar y entonces está sobrellevado en el mercado local con mucha cantidad, razón por la cual bajó un poco el pollo la semana anterior y hay mucha oferta, explicó. Este escenario genera una fuerte competencia de precios entre las distintas carnes, lo que condiciona al cerdo. A pesar de su buen nivel de colocación, el margen para subas es limitado. El cerdo se está colocando bastante bien, pero porque tiene un precio competitivo; si subiera mucho empezaría a perder, fundamentalmente con el pollo, advirtió. A esta presión interna se suma un factor externo clave: el aumento de las importaciones, principalmente desde Brasil. Uccelli fue contundente al describir el impacto del contexto cambiario. Estamos teniendo tremendas importaciones por tener un dólar muy atrasado, y en un momento donde Brasil devaluó y encima el cerdo bajó en reales, razón por la cual están mucho más competitivos para mandar carne acá, sostuvo. Brechas en la producción El panorama productivo del sector porcino también muestra contrastes marcados. Uccelli diferenció dos grandes grupos: los grandes establecimientos y los pequeños productores. Pensá que 80 establecimientos tienen más del 50% de la faena del país, hay un principio de concentración en el sistema, indicó. Mientras los grandes y medianos logran sostener resultados positivos, el segmento más atomizado enfrenta mayores dificultades. Hay un grupo muy grande de pequeños productores que están con los números que no le dan, afirmó, y atribuyó esta situación a la escala y al costo de los insumos. Leé también: Expoagro, un modelo maduro No es lo mismo comprar cinco camiones de maíz que comprar 2000 kilos; el precio es totalmente diferente, ejemplificó. Esta desigualdad impacta directamente en la rentabilidad, ya que los pequeños productores enfrentan costos más altos sin poder trasladarlos al precio final. Una proteína en expansión A pesar de las tensiones, el especialista se mostró optimista respecto al futuro del cerdo en Argentina. El cerdo es el único de las tres carnes que va a seguir para arriba, aseguró. Leé también:Señal para el agro: eliminan la exigencia de habilitaciones municipales y provinciales Actualmente, el consumo ronda los 24 kilos por habitante por año, pero las proyecciones son claras. Vamos a llegar tranquilamente a los 33 o 34 kilos, tenemos entre 9 y 10 kilos para aumentar en los próximos años, estimó, ubicando ese crecimiento en un horizonte de entre siete y ocho años. El potencial de crecimiento no solo se limita al consumo interno, sino también a la producción. Uccelli remarcó que Argentina cuenta con condiciones estructurales favorables. Leé también:La cosecha, más cerca de la realidad: proyecciones de soja en 48,5 Mt, maíz en 57 Mt y girasol en 6,2 Mt Hay cuatro cerdos por kilómetro cuadrado; en Brasil hay 50 y en España 250. Tenemos una capacidad de crecimiento importantísima sin alterar el medio ambiente, explicó. Empleo y oportunidades El desarrollo del sector porcino también tiene implicancias directas en la generación de empleo. Es un sector muy dinámico en cuanto a mano de obra, afirmó Uccelli, y destacó que el crecimiento de la producción implica más trabajo tanto en el campo como en las ciudades, especialmente en frigoríficos y plantas de procesamiento. Además, subrayó que el aumento en la producción permitiría agregar valor a materias primas que el país ya produce en abundancia, como el maíz y la soja. Leé también: Una entidad del agro cuestionó la reforma en la vacunación y advirtió sobre la inmunidad ganadera Sin embargo, advirtió que el ritmo de expansión podría ser mayor si existieran mejores condiciones de financiamiento. Si hubiera intención de crecer y líneas de financiamiento, el sector tiene una capacidad mucho mayor, señaló. Desafíos sanitarios y regulatorios Otro de los puntos críticos planteados por el consultor es la competencia con productos importados que utilizan tecnologías no permitidas en Argentina. En particular, mencionó el uso de ractopamina en Brasil. Es un promotor de crecimiento que no hace nada al ser humano, pero en Argentina está prohibido, explicó. Este aditivo mejora la eficiencia productiva y también modifica características de la carne. Tiene una mayor absorción de agua, entonces cuando se cocina pierde mucho más peso; estás pagando agua, advirtió. Leé también: Esto es común acá: tensión en Formosa durante una recorrida de Federación Agraria Finalmente, Uccelli se mostró escéptico respecto a la existencia de políticas públicas claras para el sector. Soy muy pesimista de los planes estatales. En un país donde no hay un plan de educación, es muy difícil pedir que haya un plan de producción porcina, concluyó. Con un mercado en plena transformación, el cerdo se posiciona como una de las claves del futuro cárnico argentino, aunque su consolidación dependerá de resolver tensiones estructurales y aprovechar las oportunidades que ofrece el escenario global.
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