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Concordia » Cadena Entrerriana
Fecha: 26/03/2026 21:28
El caso de la eutanasia de una joven de 25 años ha conmocionado a España. Noelia Castillo, parapléjica desde un intento de suicidio, recibió una inyección letal este jueves (26.03.2026). «Quiero irme ya y dejar de sufrir, eso es todo», anunció en una impactante entrevista televisiva en Antena 3. Tras una larga batalla legal, el procedimiento se llevó a cabo en una residencia de ancianos de Barcelona, como estaba previsto, esta tarde. Su padre, en particular, intentó hasta el último momento, con la ayuda de la organización Abogados Cristianos, mantener a su hija con vida interponiendo recursos para paralizar la medida. Sin embargo, tanto los tribunales españoles como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos los rechazaron finalmente. En el centro de la disputa legal se encontraba la cuestión de si Noelia Castillo era realmente capaz de tomar una decisión así. Una entrevista estremecedora En la entrevista, reiteró que llevaba años sufriendo dolor y que deseaba poner fin a su vida. Castillo creció en circunstancias familiares difíciles y pasó un tiempo bajo la tutela del Estado en un centro de menores. En 2022, fue víctima de una violación en grupo por parte de menores de edad. Posteriormente, intentó suicidarse sin éxito; desde entonces, se encuentra parapléjica en silla de ruedas. En 2024, solicitó por primera vez la eutanasia a las autoridades competentes. «Ya no puedo soportar todo lo que me atormenta, todo lo que he vivido», declaró Castillo en una entrevista con el canal de televisión Antena 3 el miércoles. «Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir», afirmaba, con voz tranquila pero firme y segura, mientras su madre, sentada a su lado, decía esperar «por si ella, en el último momento, dice «me arrepiento»». Y también se refirió a su padre: «él no me llama nunca, ni me manda mensajes o sea, ¿para qué me quiere viva!». Debate en el Congreso La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, ha defendido el derecho a la eutanasia de Noelia, ante las críticas de Vox hoy en el Pleno, que ha acusado a los partidos que defendieron la norma de amparar una «ejecución». Armengol defendió «un derecho a morir dignamente que aprobó esta Cámara hace casi cinco años». El diputado de Vox, Carlos Flores había aprovechado el debate de una iniciativa parlamentaria para criticar la ley de eutanasia aprobada en 2021 y el apoyo que en su día recibió de los grupos que votaron a favor. «Una ley ideada para aliviar el sufrimiento de ancianos enfermos terminales en los últimos compases de su vida y que hoy va a ser utilizada para ejecutar a una muchacha de 25 años», ha criticado. Todos los demás partidos se han sumado al debate. El caso, que no es el primero polémico en el país, ha suscitado simpatía e indignación mucho más allá de España. La Iglesia Católica habló de un fallo institucional. La Conferencia Episcopal Española declaró: «En este caso, no se trata de una enfermedad incurable, sino de profundas heridas que requieren atención, tratamiento y esperanza». Según el comunicado, la inyección letal no es un tratamiento médico, sino una «ruptura deliberada del vínculo afectivo y una derrota social». Desde 2021, tanto la muerte asistida como el suicidio asistido están permitidos en España. Los costes están cubiertos por el sistema público de salud. Para que los médicos puedan actuar de esta manera, deben cumplirse varias condiciones: los pacientes deben ser mayores de edad y estar en pleno uso de sus facultades mentales y deben padecer enfermedades incurables o discapacidades crónicas graves que no puedan aliviarse por otros medios y que les causen un «dolor insoportable». En Alemania, la eutanasia activa es un delito, pero la retirada del tratamiento de soporte vital está permitida si corresponde a los deseos del paciente. El suicidio asistido también es legal (proporcionar, por ejemplo, una sustancia letal que el propio paciente ingiere). En América Latina pocos países reconocen el derecho a la eutanasia, los más recientes Uruguay y Cuba. lgc (efe, dpa, kna)
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