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» La Nacion
Fecha: 26/03/2026 16:20
El principal aliado europeo de Putin selló un tratado de amistad con Corea del Norte y le regaló un fusil a Kim El presidente bielorruso visitó Pyongyang por primera vez en sus tres décadas en el poder, en un intento de afianzar el vínculo con otro de los grandes aliados del Kremlin - 5 minutos de lectura' SEÚL. El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, firmó el jueves un tratado de amistad con el líder norcoreano Kim Jong Un y le obsequió un rifle automático durante una cumbre entre dos de los principales aliados de Rusia en su guerra con Ucrania. ¡Por si aparecen enemigos!, bromeó Lukashenko, provocando las risas de Kim, que examinó el arma con interés y probó el mecanismo de recarga. A cambio, el líder norcoreano le regaló a su invitado un jarrón hecho de proyectiles, con una imagen incrustada de Lukashenko. La cumbre en Pyongyang reunió a dos líderes, ambos acusados de graves violaciones de los derechos humanos y bajo sanciones internacionales, que han brindado un respaldo crucial al presidente ruso, Vladimir Putin, en la guerra que ya lleva cuatro años. Kim ha suministrado a Moscú millones de municiones y envió tropas para ayudar a Rusia a expulsar a las fuerzas ucranianas que se habían apoderado de parte de su región occidental de Kursk en 2024. Lukashenko permitió que Bielorrusia fuera utilizada como plataforma de lanzamiento para la invasión rusa en febrero de 2022 y posteriormente aceptó albergar misiles nucleares tácticos rusos en su territorio, que limita con tres países de la alianza de la OTAN. Los vínculos entre los aliados Las relaciones amistosas entre nuestros Estados, nacida en la era de la Unión Soviética, nunca ha sido interrumpida. Hoy, gracias a un desarrollo integral y sostenido, están entrando a una fase fundamentalmente nueva, declaró Lukashenko durante su visita al país asiático, citado por la agencia estatal de noticias BelTA. El mandatario bielorruso agregó que en las realidades modernas de la transformación global, en momento que las grandes potencias mundiales ignoran abiertamente y violan el derecho internacional, los países independientes deben cooperar más de cerca y consolidar sus esfuerzos para proteger su soberanía y mejorar el bienestar de sus ciudadanos. BelTA divulgó imágenes en las que aparecen Kim y Lukashenko abrazándose en una ceremonia de bienvenida que incluyó salvas de artillería y un desfile de soldados en la plaza Kim Il Sung. El ministro bielorruso de Relaciones Exteriores, Maxim Ryzhenkov, dijo que los dos países acordarán también cooperar en una serie de campos, como educación, atención médica, agricultura e información, entre otros. Aunque admitió que el comercio entre los dos países es modesto, Ryzhenkov aseguró que hay margen de crecimiento en la exportación de productos farmacéuticos y alimenticios bielorrusos a Corea del Norte. Al mismo tiempo, el ministro europeo señaló que su país tiene interés en importar productos cosméticos norcoreanos, conocidos por su calidad y bajos precios. El apoyo al Kremlin Ambas naciones han brindado ayuda a Moscú en su guerra en Ucrania. Los servicios de inteligencia surcoreanos y de países occidentales estimaron que Pyongyang ha enviado miles de soldados a Rusia, principalmente a la región de Kursk, junto con proyectiles de artillería, misiles y sistemas de cohetes. Corea del Norte ha estado sometida a una andanada de sanciones de países occidentales, principalmente debido a su programa de armas nucleares y a su actividad misilística, pero también por su apoyo a la guerra de Rusia contra Ucrania. Los analistas señalan que Corea del Norte ha recibido a cambio ayuda financiera, tecnología militar, alimentos y energía por parte de Rusia. Putin realizó una visita en 2024. Este apoyo ha ayudado a Pyongyang a reducir su dependencia de su tradicional sostén, China. Organizaciones internacionales de derechos humanos acusan a Corea del Norte de torturas, ejecuciones públicas, trabajo forzoso y severas restricciones a la libertad de expresión y de movimiento. Lukashenko, por su parte, ha acercado aún más a Minsk a la órbita de Rusia y ha reprimido la disidencia durante las tres décadas que lleva en el poder. Los países occidentales han impuesto fuertes sanciones a Bielorrusia por su papel en facilitar la invasión rusa de Ucrania y por su represión de las protestas de 2020. El balance de Lukashenko La visita de Lukashenko a Pyongyang la primera en sus 33 años en el poder puso de relieve un delicado equilibrio diplomático, mientras refuerza vínculos con países cercanos a Rusia y hostiles a Occidente, al mismo tiempo que intenta normalizar las relaciones con Estados Unidos. El viaje del líder bielorruso se produjo tras una reunión la semana pasada con el enviado del presidente estadounidense Donald Trump, John Coale, y la liberación de 250 presos políticos a cambio de una nueva flexibilización de las sanciones de Estados Unidos contra Bielorrusia. La agenda es evidente: cómo eludir las sanciones y profundizar la cooperación militar, afirmó Franak Viacorka, jefe de gabinete de la líder opositora bielorrusa en el exilio, Sviatlana Tsikhanouskaya. Para los bielorrusos, esta visita no significa nada: no trae beneficios, ni cambios, ni esperanza. Esto no tiene que ver con la gente ni con el país. Es una reunión de dictadores, para dictadores, dijo en un intercambio de mensajes con Reuters. Agencias AP, AFP y Reuters
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