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Fecha: 26/03/2026 09:19
Cada 26 de marzo, se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, una fecha clave para visibilizar una enfermedad que, a diferencia de muchas otras, puede prevenirse casi por completo con herramientas disponibles en la actualidad. Sin embargo, sigue siendo un problema de salud pública. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo se registran cientos de miles de casos cada año, muchos de los cuales podrían evitarse con vacunación y controles adecuados. La clave está en la información y el acceso. El VPH, el origen de la mayoría de los casos El cáncer de cuello uterino está directamente relacionado con el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección muy frecuente que se transmite por contacto sexual. Según especialistas de la Organización Panamericana de la Salud, la mayoría de las personas sexualmente activas contraerá VPH en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos, el organismo lo elimina sin generar complicaciones, pero cuando la infección persiste, puede provocar lesiones que evolucionan a cáncer. De acuerdo con información del Instituto Nacional del Cáncer: - Los tipos 16 y 18 del VPH causan cerca del 70% de los casos - La progresión desde la infección hasta el cáncer puede tardar entre 10 y 20 años - Este proceso lento permite detectar lesiones antes de que se vuelvan malignas Por eso, la detección temprana es una de las herramientas más eficaces. Vacunación y controles: las claves de la prevención La prevención del cáncer de cuello uterino se basa en dos pilares fundamentales: la vacunación contra el VPH y los controles ginecológicos periódicos. Según la Organización Mundial de la Salud, la vacuna es más efectiva cuando se aplica antes del inicio de la vida sexual, ya que protege contra los tipos de VPH de alto riesgo. En paralelo, los controles permiten detectar lesiones en etapas tempranas: - El Papanicolaou (PAP) identifica cambios en las células del cuello uterino - El test de VPH detecta la presencia del virus antes de que genere daño Un informe de la Organización Panamericana de la Salud destaca que la combinación de vacunación y detección temprana puede reducir drásticamente la incidencia y mortalidad de este cáncer. Una enfermedad prevenible que aún genera muertes A pesar de contar con herramientas eficaces, el cáncer de cuello uterino sigue causando miles de muertes cada año, especialmente en contextos donde el acceso a la salud es limitado. Según datos del Instituto Nacional del Cáncer, en el país se registran más de 4.600 casos nuevos por año y más de 2.200 muertes. Leé también: Lanzan una campaña internacional para concientizar sobre el Virus del Papiloma Humano Especialistas coinciden en que estas cifras podrían reducirse significativamente si se fortalecieran las políticas de prevención, el acceso a la vacunación y los controles periódicos. La Organización Mundial de la Salud impulsa una estrategia global que busca eliminar este tipo de cáncer como problema de salud pública mediante tres objetivos: - Vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años - Garantizar controles al 70% de la población objetivo - Asegurar tratamiento al 90% de los casos detectados
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