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» Clarin
Fecha: 26/03/2026 06:44
Como verdaderos rockstars, pero del humor popular, los Midachi posan y dan entrevistas con una brújula interna bien calibrada. Lo que parece (y es) una espontaneidad hilarante que no deja de provocar carcajadas con certeras ocurrencias dirigidas a fotógrafos y periodistas, también contiene la misión de promocionar lo que será un regreso con sabor a despedida (¿ahora sí). Midachi se presentará en el Gran Rex los días 27, 28, 29 y 30 de agosto, en lo que será (según afirman) el adiós definitivo a una carrera que comenzó hace 43 años. Incluirán funciones en Mendoza, Córdoba y Rosario, además de Montevideo (Uruguay). Miguel del Sel, Dady Brieva y Chino Volpato tienen el timing aceitado entre la seriedad, la emotividad y los chistes. Así como lo expresaron siempre sobre los escenarios, sentados frente a Clarín, despliegan esos recursos. Cuando se les consulta si realmente ésta será una despedida definitiva o se convertirán en los nuevos Chalchaleros (quienes realizaron una despedida interminable entre septiembre de 2000 y junio de 2002), Del Sel es tajante: A más tardar, en diciembre termina todo. Y agrega: La idea de este reencuentro comenzó tras un viaje a Los Ángeles, donde participamos del programa de Dante Gebel, quien nos sugirió hacer un cierre de nuestra carrera. Nos gustó y le metimos para adelante. Los motivos por los que vuelven (que incluyen la plata) Miguel del Sel destaca que la gente los quiere porque siempre dieron todo en cada función. Dice: Hemos actuado hasta con antiinflamatorios. Y una vez, recuerdo, me desgarré en un partido de fútbol y tuve que subir infiltrado al escenario. En esta despedida va a haber mucho cariño y agradecimiento. Y el público no tiene nada que agradecernos, porque hemos vivido de esto. Van a ser funciones inolvidables. -Deben existir muchas motivaciones para juntarse, no creo que sea (como muchos pueden suponer), sólo por la plata... Dady: ¡También por la plata!, no vamos a decir que no! (Risas). Pero los tres siempre necesitamos un tiempo que cuaje entre proyectos personales, familiares... Yo tengo hijos más chicos, ellos no. Son distintas realidades. Pero, para decirlo claro, nosotros no tenemos problemas de dinero, aunque siempre son unos pesitos que vienen a caballo. Chino: Cuando terminamos la temporada de Carlos Paz, ya teníamos escrita parte de lo que iba a ser la obra de teatro para lanzar en el Ópera, pero surgió lo de la pandemia. Esperamos dos años, y después cada uno comenzó con otras actividades. Miguel: Además, yo entré al quirófano: me pusieron una prótesis en la rodilla derecha. Chino: Y yo tuve un problema de salud. Fue como un pequeño infierno, pero ahora estoy bien. Tuve cáncer de próstata. No me operaron. En la temporada que hicimos con Miguel en Carlos Paz, todas las mañanas me iba con mi señora a Córdoba y me irradiaban. Los últimos estudios que me hicieron salieron bien, como si no hubiese ocurrido nada. Miguel: ¡Como verás, estamos bárbaro! (Risas). Dady: Sí. Y yo también pasé por el quirófano: me puse tetas, las tenía caídas... (Carcajadas generales). Fidelidad a una forma de hacer reír En los 43 años que duró la carrera de Midachi, las claves del humor fueron mutando. Aunque ellos consideran que la gente se ríe de las mismas cosas. Afirma Miguel: He visto a algunos chicos y chicas haciendo streaming y mirá que son bravos, eh. A nosotros, en muchos sentidos, nos pasan el trapo: por el vocabulario o las cosas que dicen. Lo nuestro siempre pasó por una gastada entre nosotros y creo que, en general, la gente se sigue riendo de lo mismo. Agrega Dady: Nosotros somos fieles y genuinos a lo que fuimos siempre como Midachi. Nuestro peor negocio es dejar de ser Midachi para pasar a ser Monty Python, por decirte algo. Tenemos respeto por lo que hacemos y no creemos en las disquisiciones entre humor inteligente, grosero, político, chabacano. Creo que hay gente que hace reír y otra que hacer reír más o menos... Nosotros tratamos de hacer reír. Cuanto más gente se ría, más felices somos. Chino Volpato cuenta detalles de la despedida sobre el escenario: Estarán, como siempre, el monólogo de Dady y los personajes de Miguel, con nuevos libros, nuevas formas de presentarlos, siempre cantando, bailando e interactuando con la pantalla, que es un mecanismo que venimos utilizando desde hace mucho tiempo. Agrega: Y una sorpresa: vamos a recrear la primera presentación que hizo Midachi en el 83, en una peña de Santa Fe, vestidos de la misma manera. Dady: Por supuesto que teníamos 250 kilos menos (Risas). Chino: Es cierto, lo físico no acompaña, pero simplemente con una guitarra y un charango vamos a divertirnos como si fuera una peña verdadera. El sostén de sus familias Las familias de los Midachi son un pilar muy importante en su carrera. Dady Brieva es padre (junto a su mujer, Mariela Anchipi) de Felipe (15) y Rosario (13); y con una relación anterior tuvo a Bruno (37) y Franco (34). Su única nieta es Eva (10), hija de Bruno. Miguel del Sel está divorciado y tiene tres hijas: Florencia (36), Micaela (33) y Sol (27); y es abuelo de Libertad (5), hija de Florencia. Chino Volpato está casado con Mirta, con quien comparte tres hijos, Gabina (37), Bianca (32) y Julián (27); y seis nietos con edades que van de los 3 a los 11 años. Reconocen que todos están emocionados por volver a verlos juntos arriba de un escenario; y los más chicos se sorprenden, ya que empezaron a descubrirlos como Midachi a través de videos. Frente a la declaración de que entre ellos nunca fueron amigos, Del Sel aclara: Dady lo dijo en una nota, yo no. Brieva agrega: Trato de combatir la obviedad, no me gusta baratear el concepto de amistad. Con Miguel y el Chino tengo un vínculo mucho más fuerte. Con ellos he vividos momentos muy especiales... Se nos murieron nuestros padres, nuestras madres, nacieron nuestros hijos. Volpato agrega: Creo que la manera que tuvimos de convivir no la tuve ni con mi hermano. No es que no quiera a mi hermano, simplemente es que las experiencias de vida que compartí con Dady y Miguel son difíciles de replicar con otros, aunque tengan tu apellido. -¿Sus diferencias políticas (Brieva es peronista y kirchnerista; Del Sel fue candidato a gobernador de Santa Fe, diputado nacional por el PRO y embajador en Panamá), influyeron para que se distanciaran? Dady: Nuestro distanciamiento no fue por motivos políticos, sino laborales. A veces yo tenía que hacer televisión; Miguel se puso a cantar, después fue candidato a gobernador. Buen título te voy a tirar: Cristina era senadora; Macri, presidente de Boca; y nosotros ya éramos Midachi. Miguel: Cada uno puede pensar lo que quiera, libremente, y ser partidario de quién quiera. Nosotros laburamos tanto que necesitamos un tiempo para reacomodarnos. A veces, de tantos shows, nos quedábamos sin material, y estas cosas nuevas que cada uno fue experimentando, nos permitieron crecer desde otro lado. Eran descansos para la gente y para nosotros. Chino: En el 94 fue nuestra primera despedida, porque Miguel había decidido hacer música salsa (grabó tres discos). Miguel: Según Dady me tuve que meter los CDs ya sabés dónde Dady: Nunca dije eso... Chino: Después regresamos en el 2000 con varios formatos diferentes: y en 2010, cuando Miguel decidió ser candidato, no nos quedaban muchas alternativas. Porqué no va a ser una falsa despedida Los Midachi niegan que esta vaya a ser una despedida trucha, y argumentan por qué la gente debe creer que sí es la definitiva... Dady: Si te muestro los análisis clínicos, te vas a dar cuenta de que es verdad. ¡No hay manera de que pasemos enero! (Risas). Miguel: Es que estamos grandes: Dady tiene 69 años, el Chino, 64; y yo, 68. Dady: Estamos grandes para hacer lo que hacemos. Nosotros no nos quedamos sentados y contamos: Van dos tipos, y uno le dice al otro. Nosotros corremos con tacos altos, tratamos de no cansarnos cuando cantamos. No podemos estar hablando agitados arriba del escenario. Miguel: En el último show nos cansábamos mucho. Cuando vimos el video parecíamos tres tortugas (Risas), y nosotros pensábamos que íbamos a 200 km por hora. Dady: Sí, que éramos Usain Bolt, y parecíamos bolsas de arena. Unos viejos chotos. Horrible (Más risas). El legado de los Midachi Los tres coinciden en que no se va a poder escribir la historia del teatro argentino sin que se les dediquen unas páginas a los Midachi. Dice Dady: Hemos hecho reír a tres generaciones de argentinos, tenemos cifras que lo avalan. Y nunca fuimos pretenciosos. A mí pueden venir y decirme: pero vos creciste como actor. ¡No, no, no, yo soy un Midachi! Besé a Andrea del Boca siendo Midachi (en El sodero de mi vida); hablé con los chicos siendo Midachi (en Agrandadytos); actué en El ciudadano ilustre siendo un Midachi. -¿Dejan algún legado para las nuevas generaciones de humoristas? Chino: Realizamos todo lo que estaba dentro de nuestras capacidades. Aparecimos en un momento en el que los medios difundieron mucho nuestros shows, lo que nos dio una gran popularidad. Eso no significa que le gustemos a todo el mundo, pero sé que el reconocimiento que tenemos es porque algo hicimos bien. Sobre la firma Newsletter Clarín
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