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» Clarin
Fecha: 25/03/2026 19:09
Más de cincuenta años después de la desaparición de su padre, el talentoso pianista brasileño Francisco Tenório Júnior Cerqueira (35), quien fue secuestrado en marzo de 1976 cuando estaba de gira en Buenos Aires con Vinicius de Moraes (1913-1980) y Toquinho (79), los tres hijos del músico recibieron por parte de la Justicia argentina dos cadenitas de plata. Es el único recuerdo tangible que quedó de él luego de ser acribillado de cinco balazos. En una emotiva ceremonia en el edificio de la Fiscalía Regional de Brasil (Procuradoria Regional da República, en portugués), en el centro de Río de Janeiro, los tres hijos que quedan vivos de Tenório y varios de sus ocho nietos participaron del acto de entrega de esos efectos personales, encontrados casi de casualidad en el expediente judicial. El evento fue convocado por integrantes de la Comisión Especial sobre Muertes y Desapariciones Políticas de Brasil (Comissão Especial sobre Mortos e Desaparecidos Políticos). En representación de Argentina estuvo Carlos Somigliana, investigador del caso por parte de la ONG Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). La identificación de "Tenorinho", como le decían en el ambiente musical, recién se produjo en septiembre del año pasado, casi 50 años después de la denuncia de su desaparición, ocurrida el 18 de marzo de 1976, seis días antes del último Golpe de Estado. El pianista había tocado en el Gran Rex de Buenos Aires junto a Vinicius de Moraes, Toquinho y otros músicos. Salió del Hotel Normandie, en el centro porteño, pasada la 1 de la madrugada a comprar unas aspirinas y un sandwich. Fue lo último que se supo de él. La búsqueda estuvo obsactulizada por el relato del exsoldado Claudio "El Gordo" Vallejos (1958-2021), que en 1986 aseguró en una entrevista que Tenorinho había sido señalado, torturado y asesinado por Alfredo Astiz. Esa versión falsa despistó a la familia durante décadas. La investigación cobró un giro impensado con un hallazgo de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad (PCCH) y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que trabajan en la recuperación de los archivos judiciales de personas muertas entre 1975 y 1983 y enterradas como NN. Ocurrió en 2025, cuando dieron con el expediente de un hombre asesinado de cinco balazos y encontrado el 20 de marzo de 1976 en un descampado en Tigre. Elisa (58), Margarida (55) y Francisco (57), los tres hijos de Tenório, fueron notificados el año pasado de la identificación. Además, les adelantaron que en el expediente había una anomalía y, por error, en un sobre de papel quedaron guardadas dos cadenitas de plata que el pianista tenía cuando lo encontraron asesinado. Sobre esa revelación y las cinco décadas sin su padre hablaron con Clarín, en una entrevista inédita para medios de Argentina. Este miércoles 25 de marzo la noticia fue la llegada a Río de Janeiro del sobre sellado con abrochadora. Como los restos del pianista pasaron a un osario hace muchos años y es muy difícil encontrarlos, esas cadenitas cobraron un valor especial. "Es un honor estar acá. La parte mas hermosa de este trabajo es notificar a un familia. No soy una persona religiosa, pero tenía pánico de perder estas cadenitas. Desde que llegamos con mi compañera a Brasil estuvimos aferrados para entregárselas a la familia", señaló Carlos Somigliana, el enviado argentino en la ceremonia. "Queda mucho trabajo por hacer. Podemos decir ahora que Tenorinho está presente con nosotros", añadió. En ese momento entregó las cadenitas de plata a los familiares del músico. Los tres hijos de Tenório se tomaron de las manos, con las cadenitas en el medio. Por parte de la familia, habló una de las nietas del pianista. Sofía, de 25 años, visiblemente emocionada, tomó la palabra y, en un discurso emotivo, habló sobre las sensaciones de su familia y rescató la memoria de su abuelo. "Esto es de una importancia muy grande, porque nosotros esperamos 50 años por una respuesta de una historia que fue contada de otra forma. Ocultaron el cuerpo todo este tiempo y, si no fuera por el Equipo Argentino de Antropología Forense, él estaría olvidado. Es muy importante para nosotros", dijo Margarida a Clarín, tras el acto. Aunque más retraído ante los medios, Francisco también se mostró emocionado. "Aunque solo devolvieron las cadenitas, significa mucho porque es algo muy personal para mi padre. Así que lo voy a guardar conmigo, lo voy a usar, no siempre, pero lo usaré. Es muy significativo. Es lo que me devolvió. ¡Mucha emoción, mucha emoción!", le dijo a este medio. Colaboración: Pedro Gianello Sobre la firma Newsletter Clarín Tags relacionados
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