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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 25/03/2026 18:13
Estados Unidos pidió a sus representantes diplomáticos en el extranjero que exhorten a sus países anfitriones a incluir tanto a la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) como a Hezbollah en su lista de organizaciones terroristas, según informó Reuters a partir de documentos oficiales del Departamento de Estado. La directiva, firmada por el secretario de Estado Marco Rubio, exige a las embajadas estadounidenses entregar este mensaje a las máximas autoridades extranjeras, en coordinación con sus pares israelíes. La administración Trump sostiene que la amenaza de acciones violentas por parte de Irán y sus aliados se ha incrementado significativamente, y que solo una reacción internacional unificada puede limitar la capacidad de estos actores para perpetrar atentados o desestabilizar a gobiernos de la región y fuera de ella. Frente al aumento del riesgo de ataques de Irán y sus socios, todos los gobiernos deben actuar rápidamente para reducir las capacidades de estos grupos terroristas, señala uno de los puntos centrales del cable diplomático revisado por Reuters. A pesar de que Estados Unidos y algunos países ya consideran a la Guardia Revolucionaria y a Hezbollah como organizaciones terroristas, Washington busca sumar a más aliados a esta política para aumentar la presión sobre Teherán. Según argumentan fuentes de la diplomacia estadounidense, las designaciones colectivas permitirían cortar fuentes de financiamiento, restringir movimientos internacionales y dificultar la logística de quienes sostienen la agenda violenta del régimen iraní. La iniciativa llega en un contexto de tensión máxima en Medio Oriente. Tras el inicio de la campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes a finales de febrero, la administración Trump ha intentado que sus aliados se sumen a las operaciones, aunque varios países han mostrado reservas y no han respondido a los pedidos de enviar buques para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán. El cable difundido por Reuters destaca que el régimen iraní responde con mayor sensibilidad ante la presión multilateral y que la acción colectiva es más efectiva que las medidas unilaterales. En su argumentación, el Departamento de Estado recuerda que la Guardia Revolucionaria no solo es responsable de la protección del régimen clerical, sino que también controla sectores clave de la economía iraní y coordina operaciones militares y de inteligencia en varios países del Medio Oriente. La campaña diplomática estadounidense apunta a limitar la capacidad de la República Islámica para financiar y organizar ataques a través de redes internacionales. La IRGC, Hezbollah y otros grupos respaldados por Irán socavan gobiernos y amenazan la paz regional, subrayó un portavoz del Departamento de Estado, citado por Reuters. La estrategia busca que las designaciones formales en más países compliquen la operativa y el acceso a recursos de las organizaciones alineadas con Teherán. En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio tiene previsto reunirse con sus homólogos del Grupo de los Siete (G7) en Francia para tratar la situación en Irán, el conflicto en Ucrania y desafíos globales a la estabilidad. La cita en Cernay-la-Ville se produce en medio de desacuerdos entre Estados Unidos y sus socios europeos, que aunque condenaron los ataques iraníes a aliados de Washington en el Golfo, no han dado apoyo explícito a la ofensiva militar estadounidense. El G7, presidido actualmente por Francia, ha pedido el cese inmediato de los ataques iraníes, pero la falta de respaldo militar concreto ha generado molestia en la Casa Blanca. Mientras tanto, Irán continúa lanzando misiles y drones contra infraestructuras energéticas de monarquías árabes del Golfo, elevando los precios internacionales del petróleo y el gas y generando inquietud en los mercados globales. El Departamento de Estado considera que endurecer la presión contra la Guardia Revolucionaria y Hezbollah es esencial para frenar la inestabilidad impulsada por Irán y proteger la seguridad de Estados Unidos, sus aliados y la región en general. La Casa Blanca espera que la iniciativa diplomática logre sumar apoyos y traduzca la condena internacional en medidas concretas contra el régimen iraní y sus redes de influencia. (Con información de Reuters)
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