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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 25/03/2026 13:32
Luego de que dos de las principales agencias de calificación de riesgo a nivel mundial mejoraran el rating de Bolivia en el transcurso de una semana, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, destacó el avance y afirmó que a nivel internacional se empieza a recuperar la confianza en el país tras dos décadas de incertidumbre. Este martes se difundió que la agencia S&P Global Ratings elevó la nota del país en dos escalones, de CCC- a CCC+, con perspectiva estable, decisión que se suma a la adoptada días atrás por Moodys Ratings, que también mejoró la calificación boliviana en respuesta a la intención del Gobierno de Rodrigo Paz de cumplir con la deuda externa en el corto plazo con los participantes del sector privado utilizando las reservas de dólares disponibles. Si bien las calificaciones del país muestran mejoras, las agencias advierten sobre déficits altos, bajas reservas y un crecimiento económico todavía limitado. Con el ajuste de S&P, Bolivia se posiciona en línea con otras economías por debajo del grado de inversión, como Argentina, Ucrania y Sri Lanka. El ajuste en las calificaciones ha sido interpretado por el Ejecutivo como una señal positiva en medio de un contexto económico complejo. Para las autoridades, estas decisiones reflejan que las acciones para estabilizar la economía comienzan a ser percibidas por actores internacionales, lo que podría promover financiamiento e inversiones extranjeras. El ministro Espinoza manifestó que las medidas que están asumiendo para ordenar la economía, reducir desequilibrios y recuperar confianza empiezan a ser reconocidas internacionalmente y que, aunque queda mucho trabajo por hacer, son una señal de que Bolivia está en la dirección correcta. Durante más de diez años, Bolivia mantuvo un esquema económico apoyado en los excedentes provenientes de la exportación de hidrocarburos y otras materias primas, acompañado de un alto nivel de gasto público y subsidios generalizados, en particular a los combustibles. No obstante, la caída de estos ingresos, junto con un entorno internacional menos favorable, dejó en evidencia desequilibrios estructurales que no se corrigieron oportunamente. A esta situación se añadió el aumento de la deuda interna y externa para sostener el gasto, lo que incrementó las obligaciones estatales en un contexto de menor disponibilidad de divisas. Este panorama dio lugar a la aparición de un mercado paralelo de dólares, donde la moneda estadounidense llegó a cotizarse a más de tres veces su valor oficial, además de un incremento sostenido en el precio de los alimentos y otros productos básicos. En este contexto, el Gobierno de Rodrigo Paz, que asumió funciones en noviembre pasado, comenzó a aplicar ajustes destinados a restablecer el equilibrio macroeconómico. Medidas como la eliminación el subsidio a los combustibles, la búsqueda de financiamiento externo y la reestructuración de la deuda buscan aliviar la presión fiscal y recuperar la confianza de los mercados. Sin embargo, diversos economistas coinciden en que los avances aún son marginales y que la sostenibilidad de la mejoras dependerá de la capacidad de impulsar reformas estructurales, diversificar la economía y reconstruir la confianza en el mediano plazo.
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