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  • Antoine Griezmann y el final de una era en Atlético de Madrid: la influencia de Simeone, el reencuentro con Messi y la fortuna que ganará en la MLS

    » La Nacion

    Fecha: 25/03/2026 13:18

    Antoine Griezmann y el final de una era en Atlético de Madrid: la influencia de Simeone, el reencuentro con Messi y la fortuna que ganará en la MLS El final ya tiene fecha. Antoine Griezmann dejará Atlético de Madrid en julio para iniciar una nueva etapa en Orlando City, en la Major League Soccer (MLS), y así se cerrará más de una década en el club español. La confirmación oficial del traspaso activa algo más que un movimiento de mercado: señala el punto final de una historia que atravesó títulos, frustraciones, una salida polémica y un regreso redentor, hasta convertir al delantero francés en el máximo símbolo de la era de Diego Simeone en los colchoneros. El anuncio, realizado por el club estadounidense, establece que el atacante firmará hasta la temporada 2027-28, con opción a una más. Hemos fichado al ícono mundial del fútbol, comunicó el club estadounidense, que incluso fijó el 25 de julio como fecha estimada para su debut. A los 35 años, el campeón del mundo con Francia en Rusia 2018 eligió el destino que durante años lo sedujo, en una liga que lo enfrentará nuevamente con Lionel Messi, ahora en el conocido como Clásico del Sol o de Florida. Su llegada a la MLS no será una más: según el diario deportivo A Bola, de Portugal, se convertirá en el segundo futbolista mejor pagado de toda la liga estadounidense. Griezmann gana alrededor de 9 millones de euros al año en Madrid. En Florida, su salario subirá a 10 millones de euros anuales, lo que lo convertirá con diferencia en el atleta mejor pagado de la plantilla de Orlando. Hasta ahora, el salario más alto pertenecía a Luis Muriel, con 3,45 millones de dólares. Solo Lionel Messi, que recibe algo más de 17 millones de euros en el Inter Miami, superará los ingresos del francés. Su salida no sorprende en términos deportivos, pero sí en su dimensión emocional. Griezmann no fue un futbolista más en el Atleti. Llegó en 2014 desde Real Sociedad y encontró en el equipo rojiblanco el contexto ideal para transformarse en un jugador total. Bajo la conducción de Simeone, adquirió una madurez táctica que lo convirtió en mucho más que un goleador: fue organizador, socio, defensor ocasional y, sobre todo, el eje competitivo de un proyecto que siempre se sostuvo en la intensidad. Los números explican una parte del fenómeno. Disputó 488 partidos, marcó 211 goles y dio 97 asistencias, cifras que lo ubican como el máximo goleador histórico del club. Pero el impacto excede las estadísticas. Su figura sintetiza, junto con la del entrenador argentino, una etapa en la que Atlético se consolidó como protagonista en España y Europa, con títulos como la Europa League 2018 y la Supercopa de Europa de ese mismo año, además de finales que quedaron al borde de la gloria, como la Champions League 2016, ese trofeo que nunca pudo conquistar ni él, ni el Cholo, ni los colchoneros en toda su historia. El recorrido, sin embargo, no fue lineal. En 2019 tomó la decisión de marcharse a Barcelona, en un traspaso que generó malestar entre los hinchas, a pesar de la cifra récord de 120 millones de euros. Su paso por el club catalán dejó momentos destacados, algunas combinaciones con Messi, pero nunca alcanzó la plenitud que había mostrado en Madrid. Dos años después, regresó a Madrid con un desafío mayor: reconstruir el vínculo con la afición. Lo logró con rendimiento, compromiso y una regularidad que lo devolvió al centro de la escena. En ese segundo ciclo terminó de consolidar su condición de leyenda. Superó marcas históricas, se metió entre los jugadores con más presencias en la liga española con la camiseta rojiblanca y se mantuvo como una pieza determinante, incluso en la etapa final de su carrera. Hay jugadores que son diferentes, y Antoine es uno de ellos. Es especial. Es un chaval que siempre lo da todo por el Atlético. Yo lo adoro, expresó Simeone en una de las definiciones más representativas de su vínculo. La conexión con el entrenador fue uno de los pilares de su historia. Simeone encontró en Griezmann a su intérprete ideal dentro del campo, alguien capaz de ejecutar una idea futbolística exigente y, al mismo tiempo, aportar creatividad en los momentos decisivos. Esa relación trascendió lo táctico y se convirtió en un lazo personal, sostenido en el respeto y la admiración mutua. En paralelo, su carrera internacional completó el perfil de futbolista total. Con Francia disputó 137 partidos, marcó 44 goles y alcanzó la cima en 2018, cuando fue campeón del mundo en Rusia. También fue protagonista en la Eurocopa 2016, donde terminó como máximo goleador y mejor jugador del torneo, aunque perdió la final como local ante Portugal, y en el Mundial de Qatar 2022, en el que su seleccionado cayó en la recordada final ante la Argentina. A fines de septiembre del año pasado, decidió retirarse de Les Bleus. A lo largo de los años, además, construyó una identidad singular. Su cercanía con la cultura rioplatense, forjada en vestuarios compartidos con argentinos y uruguayos, lo convirtió en una figura particularmente cercana para ese público. El mate, al que ve como un té o un café que le da energías por la mañana y también la tarde; la música, especialmente la cumbia, y ciertos gestos dentro del campo alimentaron esa conexión que siempre encontró eco en Madrid. Luego de la confirmación de su salida, el propio Griezmann eligió dirigirse a los hinchas con un mensaje oficial desde la página de Atlético de Madrid, que refleja el tono de su despedida, más cercana a una pausa que a una ruptura. No es fácil poner palabras a lo que siento, porque este club es mi casa y vosotros sois mi familia. Ha sido un viaje increíble, lleno de partidos inolvidables, de goles, de alegrías y de una pasión que solo los que sentimos el Atleti podemos entender, expresó. En la misma línea, dejó en claro que su historia aún no se cerró del todo: Pero dejemos, de momento, el futuro en el futuro: porque todavía no me voy. Me quedan meses con esta camiseta, meses para dejarme la vida en nuestro estadio y fuera, para levantar esa Copa del Rey y para soñar con llegar lo más lejos posible en la Champions League. El cierre de su mensaje sintetiza el vínculo construido durante más de una década: Mi presente sigue siendo rojiblanco hasta el último aliento de esta temporada 2026. Y mi corazón lo será para siempre. Antes de cruzar el Atlántico, todavía le queda un último desafío: despedirse compitiendo, con la posibilidad de sumar un nuevo título. El equipo disputará la final de la Copa del Rey ante Real Sociedad y afrontará instancias decisivas en la Champions League. En julio, cuando finalmente cambie de camiseta, no solo comenzará una nueva etapa en su carrera. También quedará definitivamente atrás una era en Atlético de Madrid, junto a Diego Simeone, que tuvo en Antoine Griezmann a su protagonista central.

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