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» Clarin
Fecha: 25/03/2026 13:12
La prestigiosa revista The Lancet publicó este miércoles una retractación sobre un comentario anónimo publicado en 1977 que indicaba que un popular talco del laboratorio Johnson & Johnson no era perjudicial para la salud. Ahora confirman que ese mensaje fue escrito por una persona pagada por la farmacéutica. The Lancet recuerda que en diciembre de 2024, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) publicó una propuesta de reglamento sobre las pruebas para detectar la presencia de asbesto en el talco cosmético, lo que habría representado un gran avance para la salud pública. La metodología propuesta garantizaría a los consumidores que el talco cosmético utilizado en diversos productos de consumo estaba libre de asbesto. Este reglamento habría supuesto un importante avance en el esfuerzo de casi medio siglo por eliminar una fuente clave de enfermedades relacionadas con el asbesto que afectan a generaciones. Sin embargo, el 28 de noviembre de 2025, la FDA cambió de rumbo y retiró la propuesta. La FDA intentó regular el asbesto en el talco cosmético por primera vez en la década de 1970. Este intento provocó una enérgica respuesta de la industria cosmética, que utilizaba talco en diversos polvos corporales, para bebés y de baño, así como en cosméticos, recuerda The Lancet. De hecho, la oposición de la industria cobró legitimidad cuando la propia revista publicó un comentario anónimo en 1977 que afirmaba que no había necesidad de regulación porque la industria cosmética tanto en EE.UU. como en el Reino Unido había garantizado que sus productos estuvieran prácticamente libres de fibras de asbesto. Documentos recientemente publicados muestran que el comentario de The Lancet fue escrito por un consultor remunerado de Johnson & Johnson, uno de los principales fabricantes mundiales de productos cosméticos de talco, dice ahora la revista y agrega: Durante el casi medio siglo transcurrido desde la publicación del comentario de The Lancet, millones de hombres, mujeres y niños han estado expuestos al talco cosmético contaminado, un material que podría haber causado un número incalculable de casos de asbestosis, mesotelioma y cáncer de pulmón. Una larga disputa The Lancet recuerda que desde principios de la década de 1970, cuando se planteó por primera vez la amenaza del amianto en el talco cosmético, la industria cosmética se ha opuesto a los esfuerzos por regularlo presionando al gobierno estadounidense, realizando campañas de relaciones públicas dirigidas a los consumidores y utilizando la ciencia y a los científicos para obstaculizar las iniciativas regulatorias. La medición de bajos niveles de exposición al amianto era un tema importante para la industria cosmética por dos razones principales. Primero -dice The Lancet-, los polvos para bebés y corporales, junto con muchos cosméticos, se encontraban entre sus productos más rentables y populares, y, al menos desde la década de 1930 en adelante, se sabía que gran parte del talco extraído contenía partículas asbestiformes, ya que varias formas de amianto y talco se extraían a menudo en las mismas formaciones geológicas. El segundo motivo es que en la década de 1960, se comprendió que incluso las cantidades más pequeñas de amianto podían causar mesotelioma, cáncer de pulmón y asbestosis; anteriormente, los peligros del amianto en el talco sin refinar se habían considerado una amenaza principalmente para los mineros y procesadores de talco. La FDA propuso metodologías de medición y estándares para garantizar que el talco cosmético prácticamente no contuviera amianto. Esta propuesta dio lugar a una larga disputa entre la FDA y los fabricantes de cosméticos sobre si la industria debía estar regulada a nivel federal o autorregularse. Noticia en desarrollo PS Sobre la firma Newsletter Clarín
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