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» La Nacion
Fecha: 24/03/2026 17:12
Luego de que en febrero pasado entraran US$1289 millones, con el avance de la cosecha y los negocios comprometidos habría un salto del 55% en la liquidación de las cerealeras - 6 minutos de lectura' La liquidación de divisas de la agroexportación finalizaría marzo con un salto del 55% en valor respecto de febrero último y se ubicaría en torno a los US$2000 millones, según estimaron analistas consultados por LA NACION, impulsada por el avance de la cosecha, un mayor ritmo comercial y con un incremento del 22% en los volúmenes comprometidos con el exterior, traccionados principalmente por el maíz, pero también por la soja y el trigo. Vale recordar que febrero pasado había sido un mes débil para el ingreso de divisas: según la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) se habían liquidado US$1289 millones, un 30% menos que en enero. La falta de cosecha disponible y un menor ritmo de ventas habían condicionado el ingreso de divisas, un escenario que ahora empieza a revertirse. Este mes, en la medida que pudo avanzar la cosecha y se aceleró el ritmo comercial los números reflejaron un mayor dinamismo en los registros de exportaciones. Según el analista Javier Preciado Patiño, al viernes 20 se llevaban anotados 7,3 millones de toneladas en exportaciones (Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior -DJVE-). Proyectó que hacia fin de mes la registración ronde o incluso supere los 9 millones de toneladas. Ese salto equivale a un aumento del 22% respecto de febrero y del 19% frente a marzo de 2025. El grueso del movimiento se explica por el maíz, que tiene un peso central en las exportaciones de marzo. De los 7,3 millones de toneladas registrados, aseguró, 3,9 millones corresponden a este cultivo, es decir, el 53% del total. Más atrás aparece la harina de soja, con 1,1 millones de toneladas (15%). Este mayor volumen, junto con un programa de embarques más activo, es lo que sostiene el ingreso de dólares en el mes. En la misma línea, el analista Gustavo López también marcó el salto en los embarques. En febrero fueron 6,4 millones de toneladas y en marzo ya estamos en 10,8 millones, señaló. Y agregó: Si hacés la relación entre uno y otro, te da casi entre un 50% y un 60% más. Para López, este nivel de actividad ya anticipa un mayor flujo de divisas en el corto plazo. Sin embargo, ese mayor volumen convive con un mercado que todavía se mueve con cautela. No han vendido mucho al exterior, sobre todo en soja y en el complejo sojero, explicó López. Según detalló, los exportadores siguen de cerca lo que ocurre a nivel internacional antes de avanzar con nuevas operaciones, en un escenario atravesado por la volatilidad de los precios y la incertidumbre global. A eso se sumaron semanas atrás versiones sobre posibles cambios en las retenciones, algo que también llevó a postergar decisiones. En ese marco, según la analista Paulina Lescano si se toma lo declarado en exportaciones de maíz y trigo se puede estimar un flujo cercano a los US$1200 millones. Al sumar el complejo sojero de la campaña 2024/2025 el número agrega unos US$1000 millones adicionales, aunque advirtió que esa cifra debe analizarse con cautela. Hay que ver cuánto de eso no se adelantó o ya fue adelantado en septiembre con el ingreso de los US$7000 millones [cuando por 72 horas se suspendieron las retenciones], señaló. En ese sentido, indicó que parte de esas DJVE anticipadas son las que hoy se están viendo en los embarques de marzo, lo que puede distorsionar la lectura sobre el ingreso real de dólares. Por eso consideró que el nivel de liquidaciones podría no reflejar plenamente el mayor dinamismo y asemejarse a lo ocurrido en febrero, con valores relativamente bajos frente al mismo mes del año pasado. En ese contexto, también empieza a verse un cambio del lado de los productores. Según Lescano, el cultivo que hoy lidera claramente las ventas es el maíz. Es el producto que han elegido para cubrir necesidades financieras de corto plazo y también para aprovechar precios que siguen siendo buenos a nivel local, incluso en comparación con el mercado internacional, señaló. De acuerdo con sus datos, la comercialización del cereal viene muy adelantada. Hasta la semana pasada ya se había negociado más del 30% de la cosecha esperada, prácticamente el doble de lo que se llevaba vendido a esta altura del año pasado, precisó. Esto ocurre aun cuando la producción sería mayor: según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha crecería en torno al 16% interanual, a 57 millones de toneladas. El girasol es el otro cultivo con fuerte dinamismo. También viene con casi el doble de lo negociado respecto del año pasado a la misma altura, destacó. Si bien la mayor producción explica parte de ese avance, Lescano remarcó que el nivel de ventas es elevado en términos relativos. En paralelo, en las últimas semanas empezó a moverse la soja, que venía muy rezagada. Se activó fuerte la comercialización, después de un período en el que estaba muy parada, afirmó. Así, no solo se ve más movimiento en los puertos, con mayor ingreso de camiones, sino también un productor que empieza a acelerar las ventas, en un contexto de precios que todavía ofrece oportunidades. Los valores, de hecho, también influyen sobre el ritmo de comercialización. En soja, la nueva cosecha pasó de un rango de US$310 a 320 a ubicarse más cerca de US$330, mientras que en maíz se observó una dinámica similar y hoy en torno de los US$180 por tonelada. Esa mejora, aunque acotada, hace que muchos opten por manejarse con prudencia antes de cerrar operaciones. Con todo, los analistas remarcaron que el avance de la cosecha empieza a cambiar el escenario. Ya hay más maíz disponible y la soja comienza a entrar al circuito, lo que debería traducirse en más negocios en las próximas semanas. En la medida en que avance la cosecha, es esperable que se aceleren las ventas, señaló López. Todo esto ocurre, además, en un contexto de fuerte recuperación productiva. Impulsada por una muy buena campaña de trigo y con perspectivas favorables para el maíz y el girasol, la cosecha total se encamina a niveles históricamente altos. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción alcanzaría las 147,9 millones de toneladas un 13% más interanual, con exportaciones por encima de los US$36.000 millones. En la misma línea, la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó un volumen aún mayor, cercano a las 160 millones de toneladas.
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