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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 24/03/2026 16:02
El 22 de abril de 1985 comenzó el Juicio a las Juntas Militares donde se juzgó, en un precedente histórico, a los comandantes que durante los años 1976 y 1983 habían usurpado el Estado Nacional, llevando a cabo un plan sistemático de represión y muerte. María Isabel Caccioppoli El compromiso por la justicia, el amor al prójimo, un sueño que despertó en mí desde que vi el juicio a la Junta (1983) por la TV argentina, una experiencia de la que fui testigo años antes, cuando era una niña curiosa. Cuando escuché el relato de mi cliente, que denunciaba torturas en el año 1976 en nuestra ciudad, reconocí cada situación: las había visto a los 12 años. Fui testigo, como abogada, del horror. Viví tiempos de amenazas, tanto yo como mi familia. Pero la pasión por el derecho y la necesidad de que muchos escucharan a las víctimas, en uno de los más grandes juicios de esta provincia, fue mayor. Lo perdí todo cuando, en 2010, me quemaron el estudio. Enferma, reconstruí expediente por expediente. Aún veo mi rostro hinchado en algunos periódicos, donde combatía con mi propia existencia. Sobreviví a mi enfermedad, llevando ese juicio al Tribunal Oral de Paraná. Nunca voy a olvidar las palabras de la Sra. fiscal general Marina Herbe, cuando temblaba al enfrentar un juicio penal con más de 31 víctimas y más de 200 testigos: Dra., Ud. es la única que llevó adelante estos 265 cuerpos de expedientes; nadie en esta sala conoce mejor los hechos que Ud.. Palabras sabias. Fue un megajuicio. Vi el dolor humano en carne propia y el efecto de una sentencia en la gente, desde el año 2012 hasta el 2015. Aprendí de esos jueces que el silencio es, muchas veces, el mejor ejemplo de templanza. Hoy ocupo otro lugar, quizás luchando con los mismos fantasmas de siempre, con el compromiso de servir desde la administración de justicia, diariamente, en derechos humanos de tercera generación: el derecho a la salud. Que Dios me dé vida para seguir brindando lo mejor de mí, para que se haga justicia: justicia imparcial, con honestidad intelectual, aceptando que no soy la preferida del poder político, pero sí de mi pueblo, siendo fiel a mis propias convicciones. Memoria, verdad y justicia. (*) María Isabel Caccioppoli es titular del Juzgado Federal Nº 2 de Concepción del Uruguay.
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