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» La Nacion
Fecha: 24/03/2026 15:02
Kast retira el apoyo a Bachelet para la ONU y reconfigura la candidatura latinoamericana El nuevo gobierno chileno argumentó falta de consenso regional y diferencias internacionales para bajar la postulación impulsada por Boric; la expresidenta puede seguir en carrera - 3 minutos de lectura' SANTIAGO, Chile. El gobierno de José Antonio Kast resolvió retirar el apoyo de Chile a la candidatura de Michelle Bachelet para la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en una decisión que marca un giro en la política exterior del país y abre interrogantes sobre el peso regional en la elección del próximo jefe del organismo. La postulación de Bachelet había sido impulsada por el gobierno anterior de Gabriel Boric, con el respaldo conjunto de Brasil y México. Sin embargo, la nueva administración chilena consideró que el escenario internacional y la falta de consenso regional complican seriamente sus posibilidades. La dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación, señaló la cancillería chilena en un comunicado oficial. El gobierno agregó que tanto el Ministerio de Relaciones Exteriores como las embajadas chilenas dejarán de promover activamente la postulación. No obstante, aclaró que, si la exmandataria decide continuar en carrera, Chile se abstendrá de respaldar a cualquier otro candidato, en reconocimiento a su trayectoria internacional. Bachelet, de 74 años, es una figura de peso en la política global. Fue la primera mujer en llegar a la presidencia de Chile, cargo que ocupó en dos períodos (2006-2010 y 2014-2018), y luego desempeñó funciones clave en el sistema multilateral, como directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Su experiencia la posicionó como una de las aspirantes más relevantes para suceder al actual secretario general, António Guterres, cuyo mandato finaliza el 31 de diciembre de 2026. Pese al revés, la candidatura de Bachelet no queda automáticamente descartada. El apoyo de Brasil y México le permite seguir en competencia en un proceso que, aunque formalmente abierto, depende en gran medida de acuerdos entre las grandes potencias y del equilibrio geopolítico dentro del Consejo de Seguridad. La decisión del gobierno chileno generó fuertes repercusiones en el ámbito político interno. Desde el oficialismo, el diputado Stephan Schubert, del Partido Republicano, sostuvo que la nominación no fue una candidatura de Estado, al no haber sido consensuada con la entonces oposición. En cambio, desde la centroizquierda las críticas fueron inmediatas: el diputado socialista Raúl Soto calificó la medida como un bochorno internacional sin precedentes, al considerar que debilita la posición de Chile en la escena global. Hasta el momento, Bachelet no se pronunció públicamente sobre la decisión. Su silencio alimenta la incertidumbre sobre si continuará en la contienda, en un contexto cada vez más competitivo. Entre los otros candidatos latinoamericanos figuran la economista costarricense Rebeca Grynspan, exsecretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, y el diplomático argentino Rafael Grossi, actual titular del Organismo Internacional de Energía Atómica, impulsado por el gobierno de Javier Milei. En los 80 años de historia de la ONU, ninguna mujer ocupó la secretaría general y América Latina solo tuvo un representante: el peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien lideró el organismo entre 1982 y 1991. Si bien no existe una regla formal, la tradición indica una rotación regional que, en esta oportunidad, favorecería a un candidato latinoamericano. Agencias AFP, ANSA y Reuters
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