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  • Kioscos en crisis: el duro momento de un ícono del consumo nacional

    Parana » Uno

    Fecha: 24/03/2026 10:53

    La historia del kiosco en Argentina mutó a tal punto que cuenta con un ADN bien nacional, que lo hace diferente a lo que ocurre en el resto del planeta. Con la aparición de las golosinas nacionales, allá por los años 40 del siglo pasado, estos lugares rápidamente tomaron parte de los más chicos, pero también de la vida social de cada ciudad en el país. Kioscos en crisis: el duro momento de un ícono del consumo nacional La combinación de la caída del consumo, el aumento de los alquileres y los tarifazos asfixia al kiosco en la Argentina. En Paraná, la tendencia es la misma. El kiosco, un negocio en jaque Es que en suelo argentino este negocio se mueve de manera diferente, pues en otros países las golosinas se compran en grandes cadenas o estaciones de servicio. El kiosco argentino tiene una fisonomía muy particular y muchas veces fue la manera de resurgir de alguna familia que por las tantas crisis que sacudieron este bendito país abrieron una ventana en el living de sus casas para vender chicles, cigarrillos y golosinas. De este modo, el kiosco siempre fue mucho más que un punto de venta; es el termómetro del humor social y el refugio de la economía de cercanía. Sin embargo, los números del 2025 arrojan una sombra preocupante: según relevamientos de cámaras comerciales y asociaciones de kiosqueros, durante el año pasado, el cierre de estos locales alcanzó un promedio alarmante de 50 bajas diarias a lo largo y ancho del territorio nacional. La dinámica que llevó a este escenario no responde a un solo factor, sino a varios. En primer lugar, la merma del poder adquisitivo ha transformado el hábito de consumo. El paso por el kiosco para comprar un alfajor o una gaseosa, que antes era una rutina diaria para trabajadores y estudiantes, se ha convertido en un lujo prescindible. A esto se suma la desregulación de los contratos de alquiler y el incremento en los costos de servicios públicos. Para un kiosquero promedio, mantener las heladeras encendidas para las bebidas, por ejemplo, pasó de ser un costo operativo a un desafío de supervivencia mensual. Con facturas de luz que en muchos casos se triplicaron en términos reales, el margen de ganancia se volvió mucho menor. Lógicamente que en nuestra provincia no está ajena a esta tendencia y donde antes había una ventana iluminada hasta la medianoche, hoy la realidad es otra. La mirada paranaense Lógicamente que en la capital entrerriana cerraron algunos negocios de este tipo, aunque realizar una encuesta al respecto no es nada sencillo. Otros se reconvirtieron y anexaron otros rubros a las instalaciones. Lo concreto es que el kiosco ya no es el mismo de antes y la crisis golpea al sector. UNO recorrió algunos kioscos en distintos lugares de la capital entrerriana y la realidad es más o menos parecida en todos. En la zona céntrica, Rocío contó que las compras han disminuido bastante, la gente ya no hace una provista como antes, si no que compra lo justo y necesario. Además, siempre opta por lo más barato para comprar. A la hora de ser consultada por una compra promedio, no supo responder con datos concretos, lo que sí dejó claro es que bajó mucho el consumo con relación al año pasado, por ejemplo. A lo que agregó: La gente entra y compra más que nada cigarrillos y algún agua, por ejemplo, no más que eso. Antes, era más variado y se llevaban otras cosas, ahora lo justo y necesario. Tiene que ver con lo que pasa a nivel social en el país, la realidad nuestra no dista mucho de lo que pasa en el país. Otra voz Por su parte Facundo, también de un local de la zona céntrica, destacó en declaraciones a este medio: Durante el mes de febrero las ventas fueron bajas, estuvo bastante tranquila la calle y se notó en la facturación. De todos modos aclaró: Enero estuvo bastante bien y marzo repuntó un poco, pero quiero aclarar que la zona favorece mucho porque estamos cerca de un sanatorios y la gente viene continuamente por algún producto y también cerca de una escuela, que los chicos pasan y se llevan algo para la merienda. Tengo que insistir con esto, el lugar donde estamos nosotros es de paso constante. Al ser consultado por la venta promedio, explicó: Alrededor de unos 4.000 pesos, no más que eso. Y agregó: Nosotros lo que hacemos es preparamos unos combos estilo merienda y eso es lo que más vendemos, sobre todo para los alumnos de la escuela que está acá cerca, pasan y se lo llevan directamente sin preguntar mucho.

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