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» Clarin
Fecha: 24/03/2026 09:31
La suba del índice de desempleo del Indec fue noticia la semana pasada. Estaba en 6,4% de la población activa en el último trimestre de 2024 y pasó a 7,5% en el mismo período de 2025. Tuvo un aumento de 1,1 punto porcentual. Son casi 200 mil argentinos más que se suman al ahora 1,1 millón de personas que no tienen ocupación, pero buscan trabajo activamente y están disponibles para trabajar. Así los define el Indec. #DatoINDEC INDEC Argentina (@INDECArgentina) March 18, 2026 En el 4° trimestre de 2025, las tasas de actividad y empleo en 31 aglomerados urbanos se ubicaron en 48,6% y 45%, respectivamente. Y la tasa de desocupación, que se calcula sobre la población económicamente activa, fue de 7,5% https://t.co/Bvwo9qIknt pic.twitter.com/nX4HgRrSSR Ahora, cuando uno mira la estadística por dentro observará algo inquietante. El desempleo en mujeres jóvenes (de 14 a 29 años) pasó de 13,8% a 16,8%, con un crecimiento de 3 puntos porcentuales. Y en varones jóvenes pasó de 12,5% a 16,2%, una suba de 3,7 puntos. Para los grupos de edades centrales (de 30 a 64 años), en cambio, la tasa apenas subió 0,5 puntos (mujeres) y 0,4 puntos (varones). Esto implica que la gran mayoría de los nuevos desocupados que se sumaron en la Argentina este año son jóvenes de menos de 29 años. La explicación no puede ser solo económica. Hay algo más. Una luz roja Desde hace años, empresas de distintos sectores repiten el mismo diagnóstico: les cuesta encontrar jóvenes con los conocimientos básicos necesarios para desempeñarse en un puesto inicial. No se trata solo de habilidades técnicas, sino de capacidades más elementales: comprensión de textos, razonamiento lógico, adaptación a entornos cambiantes. En un mercado laboral cada vez más dinámico -y ahora atravesado por la irrupción de la Inteligencia Artificial-, esas habilidades son fundamentales. Y ahí aparece un problema estructural. La escuela secundaria debería garantizar esos aprendizajes básicos, pero los resultados de pruebas como Aprender muestran que no lo está haciendo. En 2024 solo 10 de cada 100 alumnos, en todo el país, logró terminan la secundaria a tiempo y con un nivel aceptable en Lengua y Matemática. De mal en peor: en 2020 había sido el 16%, y en 2022 el 13%. Desde el Gobierno le dijeron a Clarín que avanzan con planes para acercar la educación al mundo del trabajo con prácticas profesionalizantes, modelos de educación dual y acuerdos con el sector productivo. Son medidas necesarias, pero el tiempo corre y no se siente la urgencia por parte de las autoridades. La suba del desempleo juvenil enciende una luz roja de alarma: quizás sea el momento de lanzar una gran campaña nacional que involucre al sistema educativo, empresarios y gremios para torcer este rumbo. O seguiremos viendo cómo 2 de cada 10 jóvenes, el futuro del país, se queda afuera de todo antes de haber podido entrar. Mirá también Mirá también Mirá también Sobre la firma Newsletter Clarín
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