Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Desafíos crecientes a las libertades

    » Clarin

    Fecha: 24/03/2026 07:01

    El año 2025 marco el vigésimo descenso consecutivo de la libertad a nivel mundial. Dos décadas de desafíos crecientes a la democracia, incluyendo lideres iliberales y la propagación de la violencia, han transformado el panorama político en America Latina y el Caribe. Esto de acuerdo con los resultados de la última edición del informe de la Libertad en el Mundo (Freedom in the World), que analiza y evalúa derechos políticos y libertades civiles desde 1973, y asigna a países y territorios tres categorías: Libre, Parcialmente Libre y No Libre. En el 2005, cuando empezó el deterioro global de la libertad, solo dos países en la región eran clasificados como No Libres: Haití y Cuba. Hoy, Nicaragua y Venezuela son también clasificados como No Libres después de que sus respectivos índices fueron reducidos en el 2018 y 2016 tras perder 49 y 41 puntos respectivamente en la escala de 100. Tanto en Nicaragua como en Venezuela, el declive de la democracia fue impulsado por individuos que socavaron los pesos y contrapesos institucionales en favor de su propio poder individual y eventualmente usaron al aparato estatal en contra de su propio pueblo. Daniel Ortega, Hugo Chavez, y Nicolas Maduro llegaron al poder mediate elecciones, que en su momento eran consideradas competitivas, pero con el tiempo consolidaron su poder manipulando elecciones posteriores y cooptando y controlando todos los poderes del gobierno. De igual forma, reprimieron la creciente insatisfacción utilizando detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y la tortura. Eventualmente su represión se extendió más allá de sus fronteras y los regímenes en los dos países persiguieron a sus críticos en el extranjero usando tácticas de represión transnacional. Las crisis políticas y económicas, producto de su propia gestión desastrosa, agravaron a una crisis migratoria en la región, empujando a millones de personas a que abandonen sus hogares. Hoy, El Salvador parece estar siguiendo el mismo camino de la ruptura democrática. Allí el presidente Nayib Bukele ha transformado su promesa política de enfrentar el crimen y la delincuencia vinculada a pandillas en una gobernabilidad con un estado de emergencia perpetuo, durante la cual ha subordinado a la Corte Suprema y a la Fiscalía General, ha presidido una campaña de detenciones arbitrarias masivas, y ha anulado límites al mandato presidencial. El Salvador ha perdido un total de 33 puntos en los últimos veinte años y su categoría fue rebajada de Libre a Parcialmente Libre en 2019. En otras partes de la región, la violencia en contra de candidatos en contiendas electorales es cada vez más común. En vísperas de las elecciones legislativas en Colombia, que se celebraron en marzo 8, 2026, la violencia escaló, especialmente en zonas rurales con poblaciones indígenas. Las elecciones generales en Mexico de junio 2024, fueron las más violentas en la historia del país, con por lo menos 37 aspirantes a cargos públicos asesinados durante la campaña. Por otro lado, las elecciones en Haití que deberían celebrarse hace años, han sido pospuestas debido a que no existen las condiciones mínimas en el país para llevar a cabo una elección. En 2023, un candidato a presidente en el Ecuador fue asesinado, solo a 11 días antes del comienzo de los votos. La situación se deterioró aún más después de las elecciones, cuando hombres armados irrumpieron una estación de televisión y el presidente Daniel Noboa tuvo que declarar un estado de emergencia. La categoría del Ecuador fue reducida de Libre a Parcialmente Libre debido a la profundización de la crisis de seguridad. Si bien algunos países en la región han logrado enfrentar diversas crisis políticas a través de sus instituciones, otros han sido casi paralizados por estancamientos políticos. Brasil ha mantenido su categoría de Libre durante los últimos 20 años, y las instituciones del país han sido resilientes frente a presiones internas y externas, incluyendo un atentado por parte del expresidente Jair Bolsonaro de permanecer en el poder después de haber perdido las elecciones del 2023. Por otro lado, Peru ha cambiado constantemente su categoría oscilando entre Libre y Parcialmente Libre, en un contexto de escándalos de corrupción, el deterioro de la confianza ciudadana en el gobierno, y con ocho presidentes en diez años enfrentados con el congreso. A pesar de estos y otros desafíos, America Latina y el Caribe son todavía una de las regiones más libres en el mundo, ya que 55 por ciento de su población vive en un país de categoría Libre. Bolivia se sumó al grupo de los países Libres en la región en 2025, ya que a pesar de atentados de interferir en los procesos electorales por parte del expresidente Evo Morales, las elecciones generales se llevaron a cabo en agosto del 2025 con normalidad y resultó en una transferencia de poder pacifica, poniendo fin a dos décadas en el poder del Partido Movimiento al Socialismo (MAS). Un año anterior, muchos en la región y en el mundo celebraron el juramento del nuevo presidente de Guatemala Bernardo Arevalo, después de que él y sus seguidores, que incluía un sin número de pueblos indígenas, pudieron superar los intentos de la clase política corrupta de impedir que asuma su cargo. Estas victorias electorales no representan el fin de la lucha por la Libertad, pero si constituyen un importante avance para la democracia. Sobre la firma Newsletter Clarín

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por