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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 23/03/2026 18:10
En medio de un contexto global cada vez más tenso para el mercado energético, la Argentina volvió a aparecer en el radar de las grandes petroleras. El CEO global de Chevron, Mike Wirth, reconoció en CERAWeek by S&P Global, el mayor evento del sector del Oil&Gas del mundo, que el país sigue teniendo problemas en materia impositiva, laboral y de apertura comercial, pero admitió que empezó a ver avances concretos en las condiciones para invertir. La geología es excelente, dijo y aseguró que la disponibilidad o productividad de los recursos naturales nunca estuvo en discusión. El desafío en la Argentina siempre estuvo más bien arriba del suelo, planteó el CEO. Y agregó que las trabas vinculadas a leyes laborales, restricciones a la importación de equipos y limitaciones para exportar producción empezaron a ser abordadas de forma sistemática. Nuestra satisfacción con la geología es grande y yo esperaría que, con el tiempo, observemos avances sostenidos en el entorno local, dijo, al mismo tiempo que elogió al presidente Javier Milei por mejorar la capacidad de inversión en el país. Durante su exposición en el Hilton Américas en el centro de Houston, Wirth volvió a poner a la Argentina dentro del mapa global del shale de la compañía. La mencionó junto a Bolivia, la cuenca Permian y Bakken como parte de una misma cartera de yacimientos no convencionales que ahora se gestionan bajo una estructura única para acelerar el traslado de tecnología, capital humano y mejores prácticas entre países. En ese esquema, la Argentina ya no aparece como un mercado periférico, sino como uno de los activos donde la empresa espera seguir mejorando productividad y costos. De hecho, según consignó la empresa, Chevron prevé que Vaca Muerta desempeñe un papel más importante en su cartera de productos en los próximos años. El impacto de la crisis en Medio Oriente sobre el mercado energético Uno de los ejes más analizados en la conferencia fue la tensión logística derivada del conflicto en Medio Oriente, particularmente en el Estrecho de Ormuz, fundamental para el abastecimiento global de crudo y derivados. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, fue el encargado de realizar la apertura del evento. El mundo necesita masivamente más energía. La energía es vida, planteó. El funcionario aseguró que el objetivo de la administración de Donald Trump es aumentar la producción energética, reducir costos y reforzar la seguridad económica del país, con el gas natural como principal herramienta para lograrlo. También se refirió al conflicto que enfrenta a los Estados Unidos e Israel contra Irán: Este es un régimen que utiliza su poder para perturbar los mercados energéticos y desestabilizar su región. Está obteniendo misiles cada vez mejores y un enorme arsenal convencional para proteger su objetivo principal, que es construir una bomba nuclear. El mundo no puede vivir en ese escenario. Agregó, además, que el mercado todavía no reaccionó completamente a la interrupción del flujo de petróleo. El mercado hace lo que hacen los mercados. Los precios suben para enviar señales a todos los que pueden producir más: por favor, produzcan más. Los precios todavía no han subido lo suficiente como para provocar una destrucción significativa de la demanda. Por su parte, el CEO de Total Energies, Patrick Pouyanné, estimó que la magnitud actual de la disrupción en el Estrecho de Ormuz supone alrededor de 10 u 11 millones de barriles diarios de crudo varados y fuera de circulación. Esto, según el ejecutivo, equivale al 20 % del abastecimiento global que normalmente se destina a los mercados de exportación calculados en torno a los 50 millones de barriles diarios-. La afectación es incluso mayor en los productos refinados, cuya interrupción, calculó Pouyanné, ronda entre los 4 y 5 millones de barriles diarios que no logran salir de la región. El ejecutivo explicó que los precios del diésel y del combustible para aviones superan actualmente los valores de referencia del crudo. El diésel está a USD 160 el barril y el combustible para aviones a USD 200. Por eso se ven las consecuencias, afirmó y resaltó que en el caso del gas natural licuado, los flujos de exportación de Catar están detenidos, con otro 20 % del mercado mundial de GNL varado. Creo que podemos manejar la situación. Tenemos inventarios para 3 o 4 meses. Más allá de ese tiempo, será más sistémico, reconoció. El cuello de botella que preocupa al mercado Uno de los temas que más se repitió a lo largo de la conferencia fue que el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente no solo repercute en el precio del petróleo como sí lo hace -y con mayor influencia- en los combustibles y en la logística energética global. Diversos referentes expusieron que los márgenes internacionales de diésel y jet fuel continúan muy por encima de los niveles históricos; en los períodos más críticos desde 2022, esos valores llegaron a superar los USD 60 por barril en Europa y Singapur, y aunque disminuyeron, todavía rondan entre USD 20 y USD 30. Este encarecimiento no responde exclusivamente al precio del crudo, sino a los crecientes costos logísticos y de seguros fruto de la volatilidad en la zona. La disrupción en el Estrecho de Ormuz se evidenció cuando, entre fines de febrero y comienzos de marzo de 2026, el cruce de buques se redujo a cero, según cifras presentadas en el foro. Este cuello de botella es, en la práctica, de naturaleza logística y aseguradora: después de la escalada del conflicto, las primas de riesgo de guerra para petroleros en la zona se dispararon de 0,25 % a 5 %. En términos concretos, actualmente un petrolero puede llegar a pagar hasta USD 5 millones solo en seguro para un trayecto por ese corredor energético.
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