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Parana » Uno
Fecha: 23/03/2026 02:13
La industria de la carne vacuna en Argentina inicia 2026 con caída de la actividad, suba de precios y menor consumo interno, según el informe de Ciccra de febrero. Este escenario, marcado por menor oferta de hacienda, impacta de lleno en provincias ganaderas como Entre Ríos, donde la cadena cárnica resulta clave para la economía y el empleo. Entre Ríos: el consumo de carne cayó 13,8% y se resiente el mercado interno Entre Ríos enfrenta el impacto de la caída del 10,7% en la faena y la suba del 72,7% en la hacienda, en un contexto de menor consumo de carne en el país. En febrero se faenaron 924.300 cabezas de ganado bovino en todo el país, en el marco de uno de los niveles de actividad más bajos de los últimos 47 años para ese mes. Si bien la cifra resultó levemente superior a la de enero en términos desestacionalizados, se ubicó 10,7% por debajo del nivel registrado en febrero de 2025, lo que implicó una caída de más de 110 mil cabezas en la comparación interanual. Menos producción y consumo en baja: el nuevo escenario de la carne impacta en Entre Ríos En el primer bimestre del año operaron 345 establecimientos que faenaron un total de 1,943 millones de vacunos, lo que representó una disminución del 11,1% frente al mismo período del año anterior. De ese total, 1,526 millones de cabezas correspondieron a frigoríficos con habilitación sanitaria, equivalentes al 78,5% de la faena. La actividad también mostró un alto grado de concentración: los veinte establecimientos con mayor nivel de actividad faenaron poco más de un tercio del total, mientras que 138 plantas faenaron menos de mil cabezas cada una, concentrando apenas el 3%. La caída de la faena tuvo un correlato directo en la producción. En febrero se produjeron 217 mil toneladas res con hueso, lo que significó una baja interanual del 8,4%. En el acumulado de enero y febrero, la producción totalizó 457 mil toneladas, con una contracción del 9,1% respecto al mismo período de 2025, equivalente a 45.500 toneladas menos. Según el informe, la menor oferta de hacienda es el principal factor explicativo de esta dinámica. La prolongada sequía registrada entre 2021 y 2024, junto con inundaciones en zonas relevantes durante 2024 y 2025, provocó ventas anticipadas de animales, reducción del stock de madres y deterioro en los indicadores de eficiencia. Como consecuencia, las últimas campañas registraron menores zafras de terneros, reduciendo la disponibilidad de animales para faena en la actualidad. Este fenómeno, de carácter nacional, también alcanza a Entre Ríos, donde las condiciones climáticas adversas afectaron la producción ganadera. En cuanto a la composición de la faena, se observaron caídas tanto en machos como en hembras, aunque con diferente intensidad. La faena de machos se redujo 12,2% interanual en febrero, mientras que la de hembras lo hizo a un ritmo menor, del 8,9%. En términos absolutos, se faenaron 480.800 machos y 443.550 hembras. Como resultado, la participación de hembras en la faena total se elevó al 48%, superando en 0,9 puntos porcentuales el registro de un año atrás. En el acumulado del primer bimestre, la participación de hembras fue de 47,7%, uno de los registros más elevados de las últimas décadas. Este nivel se ubica por encima del rango considerado compatible con el mantenimiento del stock ganadero, lo que indica un proceso de liquidación de vientres. Este dato resulta relevante para provincias como Entre Ríos, ya que compromete la capacidad de recuperación del rodeo en el mediano plazo. Por categorías, la mayor caída se registró en los novillitos, cuya faena se redujo más de 11% interanual, seguidos por los novillos, con una baja cercana al 20%. En el caso de las hembras, las vaquillonas cayeron 9,5% y las vacas 7,8%. Este cambio en la composición de la faena elevó el peso promedio del animal en gancho a 234 kilos, un 2,5% superior al del año anterior, lo que permitió atenuar parcialmente la caída en la producción. En el frente externo, las exportaciones mostraron un desempeño positivo. En los primeros dos meses de 2026, los envíos al exterior habrían ascendido a 124 mil toneladas res con hueso, lo que representó un incremento del 6,6% interanual. En enero, las exportaciones medidas en toneladas peso producto alcanzaron 43.600 toneladas, con una suba del 13,5% frente al mismo mes de 2025. China se mantuvo como principal destino, con el 48,1% de participación, aunque con una caída interanual del 4,5% en volumen. Este descenso fue compensado por un fuerte crecimiento de las exportaciones a otros mercados. Estados Unidos se consolidó como segundo destino, con un incremento del 156% en los volúmenes exportados, mientras que también se registraron subas significativas en Israel, Alemania y Países Bajos. El precio promedio de exportación se ubicó en 7.362 dólares por tonelada, lo que implicó un aumento del 30% interanual. Esta mejora fue generalizada en los principales destinos, con subas más marcadas en Israel, Europa y China. Como resultado, los ingresos por exportaciones crecieron 47,6% interanual en enero, alcanzando los 321 millones de dólares. Del total de esta mejora, el 63,1% se explicó por el aumento de precios y el 36,9% por mayores volúmenes exportados. En contraste, el mercado interno mostró un fuerte retroceso. El consumo aparente de carne vacuna en el primer bimestre se ubicó en 332.700 toneladas, lo que representó una caída del 13,8% interanual. En términos per cápita, el consumo promedio de los últimos doce meses descendió a 47,3 kilos por habitante al año, con una baja del 2,5% respecto al período anterior. Esta tendencia también se refleja en Entre Ríos, donde el encarecimiento del producto impacta en los niveles de consumo. El aumento de precios es otro de los aspectos centrales del informe. En febrero, el valor de la hacienda en pie en el mercado de Cañuelas registró un incremento del 8,5% mensual y acumuló una suba interanual del 72,7%. El precio promedio alcanzó los 3.810 pesos por kilo vivo, impulsado por la menor oferta disponible. Las mayores subas se observaron en las categorías más livianas, como vaquillonas y novillitos. Este incremento en el precio del ganado se trasladó a los valores minoristas. El rubro carnes y derivados fue uno de los que más incidió en la inflación mensual, con aumentos superiores al 7% en distintos cortes. Entre ellos se destacaron la paleta, el cuadril y la nalga, con subas cercanas al 8%, mientras que la carne picada y el asado también registraron incrementos significativos. En paralelo, el precio del pollo entero mostró un aumento aún mayor, del 10,2% mensual. Medido en dólares, el precio del kilo vivo también registró una suba, impulsado por el aumento en pesos y la caída de la cotización del dólar. Esto llevó al valor del ganado a niveles elevados en términos históricos. El panorama general muestra una cadena cárnica atravesada por una menor disponibilidad de hacienda, suba de precios, crecimiento de las exportaciones y caída del consumo interno. Para Entre Ríos, donde la ganadería es una actividad relevante, estas tendencias no solo reflejan la situación nacional, sino que también delinean el escenario productivo y económico que enfrenta la provincia en el inicio de 2026.
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