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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 23/03/2026 01:50
La cotización del dólar mayorista continúa debajo de $1.400 por unidad, a 18% del techo de las bandas cambiarias y, dado un escenario de continuidad de alta inflación, implica en los hechos una apreciación real del peso, que en las últimas semanas fue a contramano de las monedas de la región. Siempre en estas circunstancias se abre el debate acerca de si la cotización del dólar está barato o caro, junto con las dudas acerca de si dicho estatus puede ser sostenible en una economía habituada a sorpresivos y disruptivos movimientos que suelen afectar a los sectores de menores ingresos. Sin embargo, a diferencia del pasado, ahora hay un mercado libre, con un Banco Central comprando dólares para acumular reservas, aunque persiste el cepo cambiario para algunas operaciones. Con el dólar sin incrementos por las expectativas firmes de ingreso de divisas por los canales comercial y financiero, la recuperación del superávit de energía, la previsión de una inminente liquidación del agro y tasas de interés en pesos que incentivan las colocaciones de excedentes en bonos del Tesoro de muy corto plazo -lo que se conoce como carry trade- la estabilidad cambiaria podría mantenerse hasta mitad de año, cuando se termine el grueso de las exportaciones de granos y derivados industriales. Hay dos indicadores principales para seguir de cerca como termómetro que ayudan a estimar la evolución del tipo de cambio. 1) Superávit comercial. El saldo a favor del comercio exterior, que acumula 27 meses consecutivos, da cuenta de un nivel cambiario adecuado, respaldado por un cambio de la matriz económica con el gobierno de Javier Milei, impulsado por el sector agroindustrial y la balanza energética. Por otra parte, la actividad económica muestra signos de debilidad en sectores ligados al consumo, la construcción y la industria, lo que induce a importaciones en un nivel bajo, incluso cuando algunos analistas consideran barato el valor actual del dólar. Aunque Argentina mantiene déficit de cuenta corriente, dado que la cuenta de Servicios -en particular el turismo- es históricamente negativa, un saldo comercial de bienes positivo y sólido es garantía de estabilidad cambiaria. 2) Tipo de cambio real. Tanto la economía argentina como la internacional son muy dinámicas, como la cotización de las respectivas divisas. Por lo tanto establecer una medición cambiaria homogénea a lo largo de los años es complejo. El BCRA publica el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral, que mide el precio relativo de los bienes y servicios de la economía argentina con respecto al de los de los principales 12 socios comerciales del país, en función del flujo de comercio de manufacturas. Según indica la entidad, se obtiene a partir de un promedio ponderado de los tipos de cambio reales bilaterales de los principales socios comerciales del país. Se considera la evolución de los precios de las canastas de consumo representativas de los socios comerciales expresados en moneda local en relación con el valor de la canasta de consumo local, constituyéndose como una de las medidas amplias de competitividad (de tipo precio). Este Índice de Tipo de Cambio Real se ubica en 86 puntos, un mínimo desde junio de 2025, con un atraso estimado de unos 14 puntos porcentuales respecto del nivel de equilibrio. En lo que va de 2026 tuvo un deterioro de 9 pp, consistente con una caída nominal del dólar de 4,2% más una inflación local en torno al 8% acumulado, y moderado por la apreciación de monedas de socios comerciales, en particular la suba de 5,5% del real brasileño respecto del dólar norteamericano, dado que Brasil tiene una ponderación de 32% en el indicador. Qué dicen los analistas Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital dijo a Infobae: Algo que no haríamos es cerrarle la puerta al dólar. Está barato. Esto no quiere decir que saldríamos corriendo a comprar billetes, máxime cuando aún existe la restricción cruzada, y el dólar está ofrecido... Pero en la medida que la tasa de interés siga bajando para las colocaciones, se puede despertar porque hoy el dólar técnico está en $1.563, es decir, con un potencial de apreciación de 12%. Este no es un dato menor cuando observamos que el dólar MEP está a 14% del techo de la banda de flotación. Algo que no haríamos es cerrarle la puerta al dólar. Está barato. Esto no quiere decir que saldríamos corriendo a comprar billetes, máxime cuando aún existe la restricción cruzada, y el dólar está ofrecido (Morales) Morales agregó: No decimos que va a ir al techo, pero no podemos ignorar que así como la tasa de interés baja para las colocaciones, sigue siendo fuertemente real positiva para la toma de deuda. Y en un contexto de actividad económica recesiva es lógico que se desarme el canuto para sostener el negocio... Pero cuando este movimiento concluya puede haber una corrección en favor del dólar. No hablamos de devaluación ya que ni el 12% ni el 14% lo es, pero sí de corrección. Balanz Capital destacó en un informe indicó que el peso ha sido una de las monedas con mejor desempeño en la región desde que estalló el conflicto en Medio Oriente, a pesar de la apreciación del dólar a nivel internacional. Creemos que el mejor desempeño relativo del peso se debe a factores tanto internacionales como locales. En el lado internacional, las subas en los precios del petróleo y de la soja probablemente ayuden a mejorar la balanza de pagos, mientras que la baja presencia de inversores externos en la curva argentina, en comparación con las de México y Chile, también aporta sustento desde las posiciones técnicas. En cuanto a lo primero, el precio del barril Brent acumula una suba del 70% en lo que va del año y el poroto de soja acumula un 14%, pero el dato saliente es que el aceite de soja, que en 2025 representó el 36% de las exportaciones del complejo sojero, acumula casi un 38% en igual período. Por otra parte, entre los factores locales se encuentran los flujos provenientes de emisiones de deuda, del aumento de préstamos en dólares y de una cosecha de trigo mejor al promedio, precisaron en Balanz. Expertos de Max Capital consideran que la combinación de mayores precios de la energía y la minería, junto con una cosecha favorable, le otorga al país un aumento de ingresos cercano a USD 10.000 millones respecto de las estimaciones de comienzos de 2026, lo que favorece al tipo de cambio, aunque con mayores presiones inflacionarias. La nafta ya subió casi 10% en marzo, generando un efecto directo de 0,4 punto porcentual en el índice, y aproximadamente 0,8 punto de efectos totales. Ajustamos nuestras expectativas de inflación a 26% (anual) y mantenemos nuestra recomendación de Boncer 2027, que ofrecen el mejor vehículo en un contexto de mayores riesgos inflacionarios asociados a una moneda más fuerte. La combinación de mayores precios de la energía y la minería, junto con una cosecha favorable, le otorga al país un aumento de ingresos cercano a USD 10.000 millones (Max Capital) Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, consideró que a la incertidumbre externa que viene afectando a los mercados durante el marzo, se le suma el dato de inflación del 2,9% de febrero, lo que obliga a los inversores a buscar refugio en instrumentos indexados por CER (Boncer) para protegerse de la suba de precios que todavía sigue siendo un problema a resolver para la economía argentina. Juan Manuel Franco, economista Jefe del Grupo SBS, dijo: En el corto plazo, mas allá de la mirada sobre los precios de las materias primas, será clave monitorear, a nivel doméstico, el ritmo de compras del BCRA, y en ese sentido los inversores aguardan a la cosecha gruesa. Además, otro eje será monetario, con condiciones de liquidez que por el momento están más holgadas que semanas atrás, llevando así a las distintas curvas en pesos a comprimir hacia rendimientos nominales y reales mas bajos. Con una visión macro, la Consultora Qualy subrayó que el Gobierno cerró su segundo año con logros macroeconómicos notorios pero con costos sectoriales y sociales elevados: consumo deprimido, producción industrial debilitada y desempleo e informalidad crecientes. El sector energía lideró el crecimiento en 2025 y se consolidó como principal motor exportador. Las ventas reales aumentaron y el resultado operativo creció, aunque el resultado neto cayó por efectos contables tras desaparecer ganancias cambiarias de 2024. La deuda financia expansión y se concentra en plazos largos, reflejando acceso al crédito. Sin embargo, suben costos productivos y se deterioran márgenes, añadió Qualy, en base a cifras de compañías como Pampa Energía, Pan American Energy, Aconcagua Energía, Pluspetrol, Vista Energy e YPF. Un informe de IEB, entidad financiera, destacó que la guerra contra Irán y el cierre de facto del estrecho de Ormuz hicieron disparar el precio del petróleo. Esto tiene un impacto dual en la economía Argentina. Por un lado, el aumento del precio supone un shock temporal en los términos de intercambio, al aumentar el precio de las exportaciones. Esto impactaría positivamente en el saldo comercial y reduciría el déficit de cuenta corriente, aligerando la presión en el superávit de cuenta financiera. IEB advirtió además: De mantenerse, esto supondría una apreciación del tipo de cambio real, lo que facilitaría al BCRA a continuar con su proceso de acumulación de reservas. Sin embargo, esto también implicaría un suba del precio del surtidor, lo cual tendría directa e indirectamente impacto en el índice de precios.
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