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Hasenkamp » Siglo21
Fecha: 22/03/2026 17:14
Por Roberto Romani Hoy evocamos con emoción y gratitud a Claudio Martínez Paiva, uno de los grandes creadores de nuestro país, que alumbró con fundamento y gracia los escenarios libres. Nacido en Gualeguaychú, el 9 de octubre de 1887, desde muy joven comenzó a compartir con familiares y amigos las expresiones camperas de nuestra región. Fue escritor, poeta, dramaturgo y periodista, mereciendo por su quehacer comprometido con el pueblo, innumerables distinciones. Al analizar sus obras teatrales, Néstor Delgado señala que los personajes tienen la belleza de las cosas y los seres que palpitan, porque fueron escritos con nuestra sangre y con nuestra tierra. Buscó en la poesía y en el teatro un bello ropaje para realzar sus pensamientos. Sus obras llevan arraigada la estirpe criolla, su garra de trabajador incansable. Entre las figuras más notables que representaron sus dramas y recitaron sus poemas, podemos nencionar a Pablo Podestá, Santiago Arrieta, Enrique Muiño, Elías Alippi, Tita Merello, Eva Franco, Fernando Ochoa y Lola Membrives. Rodeado del cariño y admiración de quienes habían disfrutado de su impronta popular, murió en Buenos Aires, a los 82 años, el 24 de marzo de 1970. Muchas veces hemos recitado sus poemas. Y lo seguiremos haciendo, con la sensación de trasmitir a nuestra gente, las emociones más puras de la patria. Aquí, un fragmento de Mayorcito, donde el criollo viejo aconseja a su hijo, con amor y compromiso gaucho. Y si un día un extraño de su suelo, o un renegau de corazón y lengua, de esos que han olvidau hasta la madre, le perdiese el respeto a la bandera. Ahí sí, mihijito, tápese los ojos. No mire cuantos son, ni quienes sean, y entre a lo varón, nunca más hombre. Nunca más firme el brazo y la respuesta. Argentino, por raza y por orgullo. Argentino, en las malas y en las guenas. Y que caiga quien caiga. Así me llamen para levantar yo mismo su osamenta. Porque el que mata o perece por la patria, ha cumplido la ley de nuestra tierra. ROBERTO ROMANI
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