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Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 22/03/2026 09:37
La industria tecnológica en Uruguay, motor de exportaciones y empleo calificado durante las últimas dos décadas, atraviesa un «momento bisagra» que ha encendido las alarmas tanto en el sector empresarial como en el sistema político. La reciente ola de despidos masivos en firmas emblemáticas como Sabre que desvinculó a unos 200 trabajadores y la salida de UKG, que dejó el país con 300 empleados, no son hechos aislados. Representan el síntoma de una «tormenta perfecta» compuesta por el atraso cambiario, los altos costos operativos y el impacto disruptivo de la Inteligencia Artificial (IA). Competitividad bajo presión y el fin de un modelo Durante años, Uruguay se posicionó como un punto medio atractivo: talento más barato que en mercados desarrollados y más confiable que en destinos de bajo costo. Sin embargo, ese equilibrio competitivo se ha roto debido al encarecimiento del país en dólares, lo que ha erosionado la competitividad frente a mercados como India o Colombia. Según el empresario Federico Imparatta, el modelo tecnológico que Uruguay construyó durante veinte años está llegando a su fin porque ese «punto medio» ya no existe. Desde la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI), su presidente Amílcar Perea señala que la situación es global, pero admite que los costos internos están afectando seriamente al sector tecnológico. En este escenario, los servicios globales como soporte, administración y backoffice son los más vulnerables por su facilidad para ser automatizados o relocalizados en países con menores costos salariales. La IA: ¿Eficiencia o reemplazo de mano de obra? El avance de la IA generativa actúa como un catalizador de esta crisis. Según informes del Banco Mundial y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta tecnología podría afectar a más de 600.000 puestos de trabajo en Uruguay, siendo el 5% de las ocupaciones totalmente automatizables. El impacto es desigual: mientras la demanda de especialistas en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial creció un 192% desde el lanzamiento de ChatGPT, los puestos de entrada o «juniors», así como tareas en call centers y testing de software, sufren un enfriamiento laboral notorio. La multinacional Sabre ha sido explícita al señalar que su reestructura empresarial busca operar con mayor eficiencia mediante el uso de inteligencia artificial agéntica para mejorar la productividad interna. Esta tendencia a «hacer más con menos» polariza el mercado laboral uruguayo: se buscan perfiles altamente especializados, pero se cierran las puertas para quienes intentan ingresar al sector. Implicancias políticas y el debate por el «preaviso» La crisis ha cruzado el umbral de las empresas para instalarse en el Parlamento. El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, impulsó un proyecto de ley para que las empresas notifiquen con antelación los despidos masivos, tras los recortes sorpresivos en el sector. Castillo criticó que hoy en día las desvinculaciones laborales se comuniquen incluso por videos enviados desde el exterior. Esta iniciativa ha generado rechazo empresarial en la CUTI y en sectores de la oposición política. Amílcar Perea afirmó que «no cambia nada» un aviso de 30 días y que lo necesario es mostrar la calidad del talento local. Por su parte, el diputado nacionalista Pedro Jisdonian señaló que lo importante no es que avisen del despido, sino generar condiciones económicas para cuidar y crear nuevos puestos de trabajo. Perspectiva crítica: el sesgo de género Un dato preocupante que surge de los estudios internacionales es que el riesgo de automatización afecta de forma desproporcionada a las mujeres. Ellas tienen el doble de posibilidades que los hombres de trabajar en empleos con alto riesgo de ser reemplazados por Inteligencia Artificial, especialmente en áreas urbanas y en el sector servicios. En Uruguay, el 6,3% de las mujeres se vería afectada negativamente por este avance tecnológico, frente al 3,3% de los hombres, lo que exige considerar estos efectos sociales al diseñar políticas públicas.
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