» Clarin
Fecha: 21/03/2026 22:44
Y sucedió nomás. Y fue ante nuestros ojos, que en estos tiempos de Inteligencia artificial desenfrenada, a veces no pueden descifrar si lo que ven es cierto o no. Pero era real: regresó Soda Stereo. El trío volvió a sonar a pleno en Ecos, el show de este sábado 21 de marzo en el Movistar Arena, luego de una alfombra roja que reunió a toda la farándula local: desde actores a músicos, nadie quería perderse el acontecimiento. ¿Cómo que volvió Soda Stereo, si Gustavo Cerati -su líder, cantante y compositor principal- murió el 4 de septiembre de 2014, hace once años y pico? Y ya nos despedimos de él y de la banda en 1997, la volvimos a despedir en 2007, cuando se unieron para la gira Me verás volver. Lo despedimos -y lo lloramos- en ese septiembre de 2004. Y pudimos volver a disfrutar de la música del grupo con Soda Stereo: Gracias Totales, el espectáculo que Zeta Bosio y Charly Alberti -junto a la voz de Cerati y de infinidad de cantantes invitados- llevaron por todo el país y por gran parte de América. Bueno, sí. Uno cierra los ojos y los vuelve a abrir y allí sobre el escenario están formados como siempre, de izquierda a derecha, Gustavo, Charly y Zeta: Soda Stereo. Charly Alberti y Zeta Bosio son los mismos, los que siguen fatigando la base de las canciones en la batería y el bajo. Gustavo no. Tecnología mediante, Cerati se convirtió en el Hombre alado de la canción En la ciudad de la furia. Es virtual, es una imagen que canta y toca en vivo (aunque sabemos que las guitarras y las voces que suenan son viejas pistas que quedaron guardadas de él, algunas publicadas en los discos, algunas inéditas), increíblemente real. La palabra no es holograma, es algo bastante más cierto que ello. Y por el volumen y las frecuencias que emiten sobre todo el bajo y la batería -aquí hay que citar a Ricardo Mollo, el líder de Divididos, cuando dice que la música digital va a la cabeza y la analógica al cuerpo- empezamos a creer en lo que vemos. Volvió Soda Stereo. Para muchos, los más chicos sobre todo, que se apretujan con alegría en el campo parados, es la única oportunidad que tienen de "ver a Soda", esa banda de la que tanto les hablaron sus padres, las que vienen escuchando desde la infancia en casa. No se cuestionan demasiado lo que ven: es un espectáculo de realidad virtual con músicos en vivo, la música es la original de Soda Stereo, con dos integrantes tocando sobre el escenario y con ese guitarrista que, si uno se deja llevar por la música, está a la par de sus dos compañeros. Es lo más cerca que van a estar de la leyenda: la del Bar Einstein, la de los Obras, la de las giras maratónicas por toda América, la de los shows enormes en River Plate. Pero también es tiempo real, un aquí y ahora que los invita a disfrutar, cantar y bailar a Soda Stereo en presente. Me verás volver Ecos comenzó con (acá viene el nombre de la primera canción) y de entrada hubo emoción, gritos y ovaciones. Nos piden que no filmemos ni saquemos fotos con los celulares, porque el brillo de las pantallas afectan al espectáculo. La tentación es grande, pero nadie tiene intenciones de arruinar la jornada. Está claro que Ecos no es un tributo ni un homenaje, está concebido como un show, con lista de temas y hasta con el líder virtual dirigiéndose al público. Cabe aclarar que la voz y la guitarra que suenan en el espectáculo son originales de Gustavo Cerati y no Inteligencia Artificial. Se sabe, Soda Stereo se caracterizó siempre por grabar sus shows y los de la gira del regreso de 2007 están todos e intactos. Entonces, era cuestión de saber elegir las tomas existentes, combinarlas y que Zeta y Charly ensayen (mucho) sobre ellas. Se ve que lo hicieron a conciencia, para sonar como suenan, como la banda compacta que siempre fueron. La puesta en escena es muy buena, también. Cuando las luces que iluminan a Zeta y a Charly se mueven o cambian de color, también cambian para la figura virtual de Cerati. Es un espectáculo pensado para espacios cerrados (no se verán shows al aire libre), en el que por supuesto no faltan las canciones que sabemos todos, pero, claro, tratándose de Soda las sorpresas siempre van a aparecer. Tras 19 canciones y casi dos horas de concierto, nos vamos a casa con sensaciones varias. La de haber vuelto a ver a la banda es una. La de que las canciones del grupo, el famoso legado que ninguno de la familia Soda Stereo quiere perder, sigue tan vigente como siempre y sumando nuevas generaciones. Y la de que el futuro llegó hace rato, también, pero que hoy nos vamos aún más convencidos de eso. El futuro estuvo un rato largo entre nosotros, con forma de trío. Sobre la firma Newsletter Clarín
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