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Concordia » Diario el Sol
Fecha: 21/03/2026 13:43
"EL GRAN TONGO DE LA BASURA" UN GUION DE PELICULA PARA NETFLIX Frenéticamente y con ayuda de la inteligencia artificial un guionista prepara un guión "de película" para NETFLIX "EL GRAN TONGO" tratará -dice- de "la artimaña preparada por los funcionarios y el poder para hacer desembarcar en la ciudad a camiones de una empresa privada para que se haga cargo de la recolección. El guionista escribe frenéticamente. Las teclas suenan como disparos en la madrugada. La inteligencia artificial lo asiste, pero la historia oscura, filosa, casi increíble es demasiado humana. El título ya está decidido: EL GRAN TONGO DE LA BASURA. No será un documental. No. Será una ficción políticopolicialjudicial inspirada en hechos tan reales, tan comprobables, que la frontera entre verdad y relato se vuelve un hilo delgado, casi imperceptible. La trama arranca con una maniobra quirúrgica: una ordenanza aprobada a toda velocidad, mientras la noche anterior los camiones de la empresa adjudicataria ya habían entrado a Concordia. Una adjudicación exprés, una coreografía administrativa que ignora ordenanzas, procedimientos y tiempos legales. Todo tan sincronizado que parece ensayado mil veces. Un plan perfecto. O casi. Como en La Casa de Papel, el guion asigna el rol del Profesor a un funcionario municipal y al pequeño círculo de poder que lo rodea. Son ellos quienes diseñan la operación, quienes mueven las piezas, quienes creen controlar cada variable. Pero la serie necesita más: sexo, intrigas, pasillos oscuros, llamadas clandestinas. Y ahí aparecen fiscales y policías, envueltos en diálogos que huelen a complicidad. En un despacho policial, un funcionario recibe la frase que marca el tono de la historia: Métanle pata, acá los apoyamos. El guion también presenta a un concejal convertido en ariete del poder corrupto. A su lado, un abogado que se hace llamar Gorila, un intermediario voraz, lubricando la maquinaria con su ambición y su cuota de codicia. Los billetes apilados, húmedos, sucios son casi un personaje más. Los gremialistas ocupan un rol clave: colaboracionistas disfrazados de combativos. Gritan hacia afuera, amenazan con medidas de fuerza, pero todo está arreglado de antemano. Mientras los camiones entran a la ciudad, el capo del operativo negocia con un líder sindical: ¿Cuánto hay para mí? Ya va a ver. Se lo sumamos a lo que lleva todos los meses para mantener a los grones a raya. Pero esto es más groso. Quedate tranquilo. Te lo vamos a reconocer. Los opositores políticos, en la ficción, no son mejores. Publican un par de gritos en redes sociales, esperan que algún medio los levante y luego se hunden en un silencio cómodo, cómplice. En la superestructura, el verdadero caudillo hace una llamada que condensa todo: ¿Cómo va todo? Sobre ruedas. Los camiones ya están en Concordia. Mañana aprobamos la ordenanza y los ponemos en la bolsa. Ja, ja, ja Esta la ganamos por goleada. Y no te olvides de mi pedido. Quedate tranquilo. Sale como lo pediste. Pero la historia no se queda en las alturas del poder. Baja. Y cuando baja, duele. Dos empleados municipales, trasladados sin explicación, conversan en un rincón: Nos cagaron. ¿A dónde te mandan a vos? No sé. Yo recojo basura. No sé a dónde me quieren mandar para poner a otros en mi lugar. El guion muestra sus casas, sus familias, la angustia que no sale en los diarios. La mujer de uno de ellos lo increpa: Por no haberte vendido a estos HDP. El hijo lo defiende: Mi viejo no es un cabrón. Se mantuvo firme. No se arrodilló ante estos corruptos. La ficción mezclada con fragmentos documentales intenta explicar por qué una ciudad puede convertirse en una de las más pobres del país. Y por qué, tantas veces, la ficción no supera a la realidad: apenas la imita. Ahora falta lo más difícil: conseguir un productor. Si lo logra, El Gran Tongo de la Basura podría convertirse en un éxito internacional. Porque, al final, las historias de corrupción tienen un idioma universal .
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