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Crespo » Estacion Plus
Fecha: 21/03/2026 10:08
Falleció el periodista uruguayo nacionalizado argentino Ernesto Cherquis Bialo, a sus 85 años. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, quien trabajó en gran cantidad de medios desde 1962, incluyendo las radios Rivadavia y Splendid, murió luego de pasar por una internación que había solicitado dadores de sangre. Entre sus obras se destacan dos libros biográficos: Mi verdadera vida, biografía del boxeador argentino campeón del Mundo Carlos Monzón, en 1976, y Yo soy el Diego de la gente, autobiografía testimonial de Diego Armando Maradona en la que colaboró con Daniel Arcucci, y juntos publicaron en el 2000._ La muerte de Ernesto Cherquis Bialo reavivó no solo el recuerdo de su extensa trayectoria en el periodismo deportivo, sino también de esos detalles únicos que lo convirtieron en una figura inconfundible. Entre ellos, uno de los más recordados por colegas y oyentes: su particular manera de pronunciar Johannesburgo. Con su estilo enfático, teatral y cargado de personalidad, Cherquis Bialo transformaba nombres propios en verdaderas marcas registradas. Johannesburgo no era una palabra más en su relato: la decía con una entonación especial, alargando sílabas y dándole un peso dramático que captaba la atención del público. Un estilo que marcó época Quienes lo escucharon durante años en radio y televisión coinciden en que esa forma de decir ciertos nombres en especial ciudades o escenarios internacionales era parte de su impronta. No se trataba solo de informar, sino de narrar con una identidad propia. En el caso de Johannesburgo, sede de eventos deportivos de relevancia mundial como el Mundial de Sudáfrica 2010, su pronunciación se volvió casi un guiño para la audiencia. Cada mención generaba una reacción inmediata: reconocimiento, sonrisa y, muchas veces, imitación. Más que una anécdota Lejos de ser un detalle menor, esa manera de expresarse reflejaba una concepción del periodismo en la que la voz, la interpretación y el estilo eran tan importantes como el contenido. Cherquis Bialo entendía el relato como una construcción, donde cada palabra podía tener un peso propio. Por eso, su Johannesburgo trascendió lo anecdótico y se convirtió en parte de su legado.__IP__ El recuerdo que queda Hoy, tras su fallecimiento, ese tipo de rasgos vuelven a cobrar valor entre quienes lo siguieron durante décadas. Más allá de sus análisis, primicias o coberturas, queda también ese costado distintivo que lo hacía único frente al micrófono. En un mundo donde muchas voces tienden a uniformarse, la figura de Cherquis Bialo recuerda que el estilo personal sigue siendo uno de los sellos más fuertes del periodismo. Y, para muchos, bastará escuchar cómo alguien dice Johannesburgo para que su recuerdo vuelva a aparecer. Una lucha prolongada El periodista venía enfrentando la enfermedad desde hacía tiempo, con distintos tratamientos que buscaban mejorar su cuadro. Sin embargo, la afección avanzó y terminó afectando el funcionamiento de la médula ósea, un factor clave en este tipo de patologías. La leucemia es un tipo de cáncer que afecta a los tejidos que forman la sangre, incluida la médula ósea, y puede comprometer seriamente la producción de células sanguíneas. Referente del periodismo deportivo A lo largo de su carrera, Cherquis Bialo se consolidó como una figura influyente dentro del periodismo argentino, con una extensa trayectoria en medios gráficos, radiales y televisivos. Su estilo, su conocimiento del deporte y su fuerte personalidad lo convirtieron en un referente para varias generaciones de periodistas y en una voz respetada dentro del ámbito deportivo. Su muerte genera conmoción en el ambiente, donde colegas, amigos y seguidores lo despiden con pesar y destacan su legado profesional.
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