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Parana » ViaParana
Fecha: 21/03/2026 09:59
El exbaterista de Los Piojos, Daniel Buira, falleció en la madrugada de este sábado en la escuela de percusión La Chilinga, ubicada en Ciudad Jardín, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, institución que él mismo había fundado en 1995. De acuerdo a fuentes policiales citadas por Infobae, el músico se encontraba en un patio interno del lugar y, cerca de las 4 de la mañana, comenzó a pedir ayuda al manifestar que tenía dificultades para respirar. Un vecino identificado como Hernán acudió a asistirlo, pero, según su relato, Buira se descompensó, perdió el conocimiento y murió. La Justicia inició una causa para determinar las circunstancias del fallecimiento, que quedó a cargo de la UFI N°8 de Morón. Si bien trascendió que el baterista padecía asma, los investigadores buscan descartar la participación de terceros. En ese marco, ordenaron una serie de medidas, aunque aclararon que el establecimiento no cuenta con cámaras de seguridad en su interior, sino únicamente con registros externos que podrían ser analizados. Hace casi cuatro décadas, también en Ciudad Jardín, Buira formó junto a músicos como Miguel Ángel Rodríguez (Micky), Daniel Fernández, Juan Villagra, Diego Chávez y Rosana Obeaga la base de lo que luego sería Los Piojos, una de las bandas más influyentes del rock nacional. En 1989, el grupo consolidó su formación con la llegada de Andrés Ciro Martínez, quien asumió como cantante, armonicista y letrista. Durante su paso por la banda, Buira tuvo un rol fundamental en la construcción de su identidad sonora, al incorporar ritmos rioplatenses como la murga y el candombe. Además, coescribió junto a Martínez canciones como Cancheros y Te diría, y colaboró con Gustavo Kupinski en temas de discos como Chactuchac (1992), Ay ay ay (1994) y Azul (1998). Su etapa en el grupo finalizó tras la edición de Ritual (1999), un álbum en vivo, y se desvinculó en el año 2000 luego de un conflicto con Kupinski. Sin embargo, su legado continuó vigente, como lo demuestra la inclusión de su tema Motumbo en Máquina de sangre (2003). En 1995, tras regresar de Brasil, Buira impulsó la creación de La Chilinga, una escuela de percusión que hoy reúne a más de 900 alumnos, 30 docentes y múltiples sedes en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. El proyecto editó cinco discos, entre ellos Percusión (1998) y Banda Fantasma (2010), y trabajó junto a artistas como Mercedes Sosa, Fito Páez y Calle 13. Además de su faceta educativa, el músico participó como invitado en proyectos de Fabiana Cantilo y Arbolito, produjo junto a Juan Subirá discos de Carnaval Porteño y formó parte como baterista del proyecto solista de Vicentico. También lideró su banda No Bailo, donde exploraba la fusión entre rock y percusión. Noticia en desarrollo...
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