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» Clarin
Fecha: 20/03/2026 14:57
Los tres economistas sugirieron una receta que incomoda al Gobierno: tomar medidas correctivas ante algunas señales que empiezan a preocupar al mercado. La suerte de "plan B" tomó forma durante una charla en el Yatch Club de Puerto Madero, antes de que llegara Luis Caputo. El debate tuvo lugar en un evento organizado por el Instituto Argentino de Economía y Finanzas (IAEF), donde se estimó que si la guerra en Medio Oriente dura tres meses con el barril de petróleo arriba de US$ 90, habrá menor crecimiento global, mayor inflación y encarecimiento del crédito. La Argentina, no obstante, podría ser un caso aparte. Para Todd Martínez, analista de Fitch ratings, el conflicto mejora las exportaciones de energía, pero podría ser un freno para la inflación. "Si bien crecimiento débil y desinflación más lenta, estoy bastante confiado en que Gobierno va a mantener el rumbo", dijo el responsable de calificar la deuda soberana en toda América. Luego, el exsecretario de Finanzas, Miguel Kiguel, fue al grano: "Hubo un cambio importante y en la dirección correcta, y ahora el programa hay que consolidarlo y empezar a pensar algunas cosas de otra manera, sin perder el rumbo, pero algunos números no han mejorado lo que uno hubiera querido". El director de Econviews puso el ojo en el deterioro del riesgo país, que esté jueves superó los 600 puntos, contra los 400 puntos del resto de los mercados emergentes, como Brasil (200 puntos) y Uruguay (menos de 200 puntos). Si bien explicó que el peso de la deuda en el PBI no es grande, advirtió que las reservas "siguen flacas". Kiguel afirmó que el "talón de Aquiles" es que el 80% de la deuda es en dólares, y se lamentó que el gobierno haya desaprovechado la oportunidad de emitir deuda en el exterior, como reveló Clarín. No obstante, sostuvo que las colocaciones en el mercado local son una opción. Por otra parte, dijo que la suba de la inflación en los últimos ocho meses "hace ruido". A contramano de la narrativa oficial, la deslindó de la cantidad de pesos y la vinculó con el shock "temporal" del conflicto bélico, a la vez que afirmó que la tasa de interés "no parece ser el instrumento elegido para bajar la inflación". El tercer factor que le genera preocupación es la "economía K", en referencia al mayor desempleo, caída de la confianza del consumidor y una industria estancada, mientras crece el sector energético, agro y bancos. En ese marco, propuso políticas de estímulo para salir del "pozo". "Argentina podría usar el FGS (ANSeS) para inyectarle fuerza y no se está usando, tiene fondeo a largo plazo, políticamente es difícil de tocar, pero puede generar crédito para hipotecas e infraestructura", sugirió. Y agregó: "hay algo de espacio para cambiar algunas políticas". A su turno, Daniel Marx advirtió un "cambio en las reglas de juego" en el escenario global, con un mayor riesgo, y en el cual Argentina trata de reubicarse. En su opinión, la prioridad del gobierno es la inflación en los próximos meses, pero alertó que es incompatible con un tipo de cambio sostenible y que las señales "todavía pueden mejorarse". A continuación, el exsecretario de Finanzas mencionó algunas medidas posibles: 1) la emisión de deuda en el mercado local con intentos "más profundos", y 2) el Banco central puede acumular reservas cuando la demanda de dinero crece o enfrenta fuerte entrada de divisas, para evitar shocks. En otro tramo de su exposición, vinculó la suba del riesgo país con el uso de fuentes extraordinarias de financiamiento internacional (como el FMI y el Tesoro de Estados Unidos), desplazando a los bonistas de la lista de acreedores privilegiados. "El Gobierno puede montar un mercado superior de REPOs en moneda local, como lo hacen muchos bancos centrales para intervenir y estabilizar", propuso como tercera medida el titular de Quántum Finanzas. Por último, Martínez destacó las reformas "ambiciosas" puestas en marcha y la mayor confianza en la acumulación de reservas para pagar la deuda, pero afirmó que para mejorar la calificación de la deuda "además de pagar la deuda, queremos ver acumulación de reservas para que haya colchón frente a un shock doméstico frente a un año electoral, como el 2027". SN Sobre la firma Newsletter Clarín
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